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Nuestras Conversaciones, el blog de Gonzalo Prieto

La nueva forma de votar en Chile.

La nueva forma de votar en Chile.

Con la nueva ley de inscripción automática y voto voluntario se abre una nueva etapa en Chile. Ella tiene más alcances de los que conocemos, abre una serie de nuevas puertas en el ámbito de la participación política electoral, un giro en las estrategias de los partidos políticos, un nuevo campo de investigación para las ciencias sociales y pone a Chile al mismo nivel de otros países (como los europeos), a efectos de comparación y medición de la calidad de nuestra democracia.

 

La participación electoral es un indicador sustancioso y generalizado para medir la calidad de las democracias. Diremos que los porcentajes de participación de las y los ciudadanos en las urnas vendrán a poner en discusión todo aquello que se encuentra detrás del simple hecho de marcar la línea en el candidat@ deseado. Es una buena noticia, pues permite la posibilidad de que lo ciudadanos se expresen con libertad, donde la abstención no debe entenderse en ningún caso como irresponsabilidad, pues aquel es una referencia conservadora que nos lleva a la confusión, ya que abstención también será un indicador de la calidad de los gobiernos en cada nivel y de la legitimidad de la democracia en general.

 

Abrir el padrón electoral pondrá a prueba a todos los que participan del sistema político a adaptarse al cambio. Sin embargo esto no es todo, ya que la posibilidad de votar en un sistema político democrático esta fuertemente relacionado con su sistema electoral, por tanto todavía nos queda otro gran desafío en el país, cambiar el sistema electoral binominal.

 

Deberemos ser capaces de consensuar en conjunto un nuevo sistema político que sea correlato del nuevo Chile que se inserta cada día al siglo XXI y que claramente requiere de reformas que profundicen aún más la democracia.

 

¡Aunque mucha atención!, no hay sistemas electorales perfectos, todos carecen de algo y son positivos en otros. Se suele decir que los sistemas electorales son aquellos que mantienen a la clase gobernante y que sólo se cambian cuando hay un cambio en aquella.

 

Profundizar la democracia por tanto nos debe llevar al punto incluso de repensar un nuevo modelo de estado. Un modelo donde contemos con más herramientas de evaluar a las autoridades e instituciones, donde las y los ciudadanos tengan más participación y posibilidad de incidir en las decisiones de sus entornos más cercanos y que el nivel central sea más ágil y eficiente a la hora de conducir el debate legislativo. Una democracia que nos permita cada día más, premiar y castigar según el cumplimiento de las promesas realizadas. He allí una revisión completa al sistema político, que comienza hoy dándole libertad a todos y a todas de participar o no.

Los partidos por su parte, deben nuevamente reorganizar sus discursos y estrategias. Si estos son claves y bases de la democracia, deben ser los primeros en requerir un nuevo modelo de hacer política, de modificar las reglas del juego con la participación más amplia de la ciudadanía. No bastará el simple cálculo electoral, - que se hará sin duda alguna pues como dije antes, no basta ser libres para votar, también cuenta con que reglas votamos y elegimos – se deberá atender de verdad a las demandas del segmento juvenil que en gran parte no participa, no porque “no esté ni ahí”, este se abstendrá en tanto la política no le haga sentido a su manera de entender la sociedad. Para esto es imprescindible escuchar, escucharnos todos para hablar y decidir juntos de aquí en adelante.

 

Chile ha dado un gran paso, pero este no es el único y quienes pensamos que el país necesita profundizar aún más la democracia y cambiar su modelo de Estado, deberemos seguir trabajando desde todos nuestros frentes.

 

El futuro lo construimos cada día, somos la generación que tiene el compromiso de construir una nueva etapa de la historia, somos responsables del hoy y del mañana.

 

El desafío mundial

El desafío mundial

Consideraciones sobre el mundo en que queremos vivir.

 

Por: Gonzalo Prieto Navarrete

 

Desde hace algunos meses, vivo en un departamento grande, con otros cuatro compañeros. Al poco tiempo de vivir allí me fui percatando de algunas cosas muy interesantes que tienen que ver con la cotidianeidad de vivir en una casa como todos nosotros.

 

En mi casa somos cinco personas, por tanto usamos la ducha un mínimo de cinco veces al día, como todos tenemos vidas independientes (quiero decir con ello que no somos una familia tradicional) cada uno realiza las compras de manera personal, cocina por tanto cada uno de forma independiente, nuestro consumo de energía eléctrica y agua es abundante. No obstante, la mayor evidencia del consumo ingente de recursos se ve materializada en la basura.

 

La basura es un buen indicador para saber cuanto consumimos y que consumimos diariamente, desechamos una media de tres bolsas de unos 3 kilos aproximadamente en mi casa. La multiplicación semanal, mensual y anual es increíble. Si a ello sumamos el resto del consumo en agua y energía ya podrán ir calculando.

 

El mundo es como una casa y nuestros gastos, nuestro consumo diario al igual que una casa particular, necesitan de recursos cuantiosos para desarrollar las más mínimas acciones. Si a ello agregamos que quienes demandan eso recursos, las personas quienes habitan esta gran casa llamada Planeta Tierra, aumentan considerablemente cada año. A pesar de la caída de la natalidad y el aumento de la esperanza de vida de los países desarrollados. Podremos constatar que nuestro ritmo de vida global esta acabando con esos recursos necesarios para poner en marcha todo aquello que conocemos, y que gravemente somos inconcientes de cómo estos recursos se producen y dan marcha a la vida misma.

 

Los recursos de acaban y tardíamente estamos tomando consciencia de que debemos cambiar estructuralmente nuestra forma de vida, la utilización de esos recursos. Es necesario tomar conciencia plena de la situación y aumentar la celeridad en los cambios necesarios para adelantarnos (aunque ya vamos muy tarde) a las consecuencias de más de un siglo de depredación del ecosistema.

 

Es volver al discurso Maltusiano como planteamiento del problema. Y ser capaces de redireccionar las decisiones políticas, económicas y por sobre todo la transformación cultural que implica darnos cuenta de lo que esta pasando día a día. Muchas veces el problema nos parece tan lejano, nos hablan del calentamiento global, nos dicen que Groenlandia se derrite dos centímetros más de lo normal, lo vemos por la tele y parece que no nos alcanza y que aquel es un problema de otros. Pero no es cierto.

 

Por ello es importante ejemplificar que estás prácticas, estos hábitos enraizados en una cultura del consumo devorador e incapaz de convivir con nuestro medio natural, en ejemplos de la vida diaria que permitan ser internalizados y reproducidos. La educación aquí es fundamental, como institución central en la socialización, la familia, las administraciones públicas, los medios de comunicación, las organizaciones sociales, las empresas.

 

Hoy el discurso sobre la sustentabilidad es eje central mundial, todos hablan de ello, pero no basta, ese es sólo el primer paso, pues debemos pasar al segundo nivel. Este nivel es la intervención real en nuestro modelo social, político y  económico. Pues un día en mi casa ocurrirá que abriré el grifo y puede que no salga agua como hoy, sino que tendré que pasar tarjeta y comprar los litros necesarios para ducharme y cocinar. Pasará que cuándo deje la basura en el contenedor, no habrá contenedor o tendré que pagar porque me retiren la basura. Pasará que cuando vaya a comprar comida está me cueste más que comprar un teléfono móvil de última generación; pasará que el mundo ya no será un mundo habitable, pasaremos a sobrevivir en él. Un Apocalipsis que es absolutamente evitable, siempre y cuando las tareas para ello comiencen hoy.

 

Es la oportunidad y tal vez la última que tenemos de escucharnos a nosotros mismos y mirar hacia atrás, hacia dentro de nuestras culturas originarias que tan bien aprendieron a convivir con la naturaleza, a diseñar un mundo donde la calidad de vida, el bienestar no está reñida con la libertad y el progreso, pero si estará basada en una nueva ética que nos permita ver un mañana con un cielo azul, donde los que vienen no tendrán que mirarnos a nosotros con tristeza y desprecio por los actos cometidos.

 

Todos podemos hacer algo, comencemos por nuestras casas y defendamos aquellas ideas que están en la mira de construir un mundo mejor de cómo lo encontramos. 

 

LA REPRESIÓN CONTRA LOS ESTUDIANTES EN ESPAÑA

LA REPRESIÓN CONTRA LOS ESTUDIANTES EN ESPAÑA

 

 

 

La Policía en una demostración grotesca de abuso de poder, ha usado la fuerza en forma desmedida contra los estudiantes universitarios en Cataluña que protestaban contra el proceso de Bolonia.

 

La inaceptable acción de represión del Estado contra ciudadanos que expresan su descontento frente a un proceso que ha carecido de todo esfuerzo de consulta ciudadana, es hoy tema de debate en todos los medios de comunicación. Aunque debemos distinguir, como estos medios descalifican a los estudiantes etiquetándolos como “grupos antisistema” y negativizando sus movilizaciones.  

 

Los medios Españoles más proclives al amarillismo y la prensa del corazón o el fútbol, no son un buen termómetro para conocer más a fondo lo que ocurre con el movimiento estudiantil español que va creciendo exponencialmente gracias a las asambleas de estudiantes y su lucha por una educación de calidad y universal. Sin lugar a dudas podemos presentar críticas ciertas al movimiento y discutir en parte algunas de sus ideas, pero lo que no debe ser puesto en duda es el espíritu que guía estas movilizaciones, un espíritu político y ciudadano, una preocupación real sobre las cuestiones que atraviesa la sociedad y donde lamentablemente la respuesta del Estado Español es represiva e incomprensiva.

 

En el legítimo derecho a manifestarse por un Plan que ha sido fruto de la incapacidad de todo el sistema universitario de no dar la talla en la adaptación europea. Con los plazos soplándoles el cuello, España da muestras de ineficacia e incompetencia a la hora de abordar temas tan complejos como este. La falta de información para estudiantes, profesores y personal administrativo es increíble, se puede comprobar yendo a preguntar a cualquier mesón sobre planes y programas de post grado. Nadie sabe nada y es algo que se confiesa abiertamente.

 

Estudiantes y periodistas fueron brutalmente golpeados. Viendo los noticiarios, algunos periodistas declaran haber recibido disculpas por altos funcionarios del Ministerio del Interior, pero esto es insuficiente, puesto que no sólo se ha desalojado la Universidad Central de Barcelona, lo que constituye en sí la destrucción total de cualquier capacidad de diálogo en el conflicto, se ha amenazado la integridad física y política de expresar una opinión distinta. Signo de intolerancia por parte de las administraciones autonómicas y estatales.

 

No han hecho en mi opinión, mas que colocar leña al fuego, las respuestas que deben venir ahora serán mucho más contundentes, pues lejos de bajar la vista y darse la media vuelta, esto tomará mucha mayor articulación nacional, cosa que ocurrirá en Burgos. Ante lo cual las autoridades deberán manejar la situación desde una posición más conciliadora. De lo contrario la imagen de país tolerante y abierto adquirida con la legalización de los matrimonios gay, se verá fuertemente empañada por un Estado represor e intolerante ante las demandas ciudadanas.

 

Cometario sobre ¿Qué es la Política?, escrito por Hannah Arendt

Cometario sobre ¿Qué es la Política?, escrito por Hannah Arendt

Nota: El Comentario realizado, se ha hecho a partir de un par de fragmentos descargados de la página web psikolibros.tk, pero no he podido dar con el artículo colgado en la página por lo cual espero encontrarlo pronto. El material fue entregado en el curso de Análisis Comparado de las Democracias, Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, Univesidad Complutense de Madrid

 

Presentación.

La política constituye un objeto importante y recurrente para filósofos, sociólogos y politólogos a lo largo de la historia. Hannah Arendt una de las pensadoras más destacadas del siglo XX, no escapa a realizar su reflexión sobre que es la política y más aún que significa para el hoy (dentro del contexto en que se escriben sus líneas) la significación de la política.

 

El presente comentario pretende ser una síntesis de las ideas expuestas por Arendt en artículo ¿Qué es política? (2001) Barcelona, Paidós. Con ello hacer una pequeña reflexión sobre como podríamos leer este texto en nuestro contexto actual y también situar los niveles de análisis que se encuentran insertos en su artículo. Puesto que la política como veremos en las líneas que les escribiré a continuación está situada en una estructura de interacción “entre los hombres”, negando así la propuesta del Zoom Politikon de Aristóteles y aceptando a Hobbes cuando se refiere a que la política ocurre fuera del hombre. [1]  

 

I.                    ¿Qué es la política?

Dice Arendt en su texto que tanto la filosofía como la teología se han ocupado por explicarnos al hombre, este ha sido el centro de la discusión y como tal la preocupación sobre la política queda sin profundidad como objeto en sí. Concretamente la autora compara la profundidad con la cual se ha pensado al hombre y de cómo se ha pensado la política.

 

En este sentido la política escapa al análisis del hombre o mejor dicho, que la política sea parte constituyente del hombre como individuo, y aquí su crítica al zoom Politikon de Aristóteles, quien plantea la política como inherente a este. En cambio Arendt nos lleva a un nivel de análisis más que antropológico, este sería sociológico en un nivel medio, psicosocial, la interacción es la que se ocupará de dar cuenta, donde se manifiesta la política en los hombres. Puesto que la política se da en los hombres (entre) y no en el hombre en sí, ya que es su relación con otros la que permite la organización primigenia y por lo cual podemos hablar del origen de la política.

 

La primera organización sería entonces la familia, la cual se integra a través del concepto de parentesco y por lo cual transforma esa individualidad del hombre, jerarquiza sus relaciones y aparece en lo que llamará más tarde, la relación dominador-dominado. El desarrollo de esta forma política inicial es la génesis de “la ruina”, puesto que si la política es la causa de la destrucción de la sociedad su primera formación es la que la origina. Aunque aquello tendría una doble lectura, pues la familia es primigenia del desarrollo social y “culpable” de ser la precursora de la política. El hombre desaparece en su diversidad y pluralidad original, siendo el parentesco un componente que agrupa y homogeniza en pequeños grupos las relaciones sociales.

 

¿De dónde aparece la política, si está no esta intrínsicamente en el hombre?, la repuesta debe ser según Arendt, que es Dios quien le entrega la facultad divina al hombre para organizarse, esta es la única forma de explicar la política como parte del intrínseca del hombre, y aunque para la autora esto sería un disparate, es la única opción de hacer plausible esta cuestión.

 

A ello la respuesta de occidente de convertir la política, de transformarla en historia, diluyendo la pluralidad del hombre, deshumanizándola y creando la humanidad. Esto quiere decir que nuevamente vendríamos a explicar la política como un proceso de interacción que ocurre si, y sólo sí, en el espacio social alejando nuevamente la explicación de elhombre como nicho de aquella. La política por tanto organiza a los diversos y los distingue entre esos diversos.

 

En todo sentido subyace un temor y esto a la luz del contexto del artículo escrito en agosto de 1950, es que la política como proceso entre los hombres acabe con la humanidad. De aquí la segunda parte del análisis de Hannah Arendt quien ahora traslada o relaciona otro nivel de análisis, el individual, puesto que habla de los prejuicios y juicios con los cuales los hombres abordan la política y la convierten en una amenaza. Ello es también una trampa, pues las elucubraciones que darían solución a la post desaparición de la política no harían más según el artículo, que crear una tiranía aún peor. Una tiranía como explicará Arendt de aparatos policiales, represión de la burocracia y un sistema donde nadie responde por nadie.

 

II.                  Los prejuicios y los juicios. El temor a que la política acabe con nosotros.

Hannah Arendt traslada su reflexión a lo individual o a lo psicosocial, pues si los prejuicios y los juicios los tienen los hombres, estos son producto como dirá Arendt, de una falta de experiencia real[2], pero una necesidad psicológica de economizar la información sobre lo que se nos presenta. Hace una crítica al conductismo y vuelve a explicarnos en términos de interacción social y proceso histórico la amenaza que los aquellos prejuicios suponen para la verdadera política, no como lucha de poder, sino como organización que nos permite el desarrollo social y mitigar aquella relación de dominación totalitaria.

 

Todos tenemos prejuicios dicen al autora, es parte de nosotros como seres humanos, es necesario que sea así, de lo contrario la alerta que debiésemos tener sería constante[3]. “El peligro es que lo político desaparezca absolutamente”[4]

Entre los prejuicios más importantes contra la política se encuentra la bomba atómica, que esta acabe con la humanidad producto de la política. Este argumento se despliega en el contexto post segunda guerra mundial y comienzos de la guerra fría, y es bastante plausible. Posteriormente daré mi opinión respecto de cuales podrían ser los prejuicios que hoy en el siglo XXI pueden justificarse o ser trasladados a la responsabilidad que la política desde los ciudadanos los grandes temas de la política internacional.

 

La esperanza estaría en un gobierno mundial que se deshará de la política, poniendo en manos de un aparato burocrático y donde en vez de ejércitos existan policías. ¿Deshará el hombre a la política antes que esta se deshaga de nosotros?, para ello en lo que convertiremos el mundo es una forma aún más despótica que no dará la solución esperada, sino engrandecer la brecha y el poder que existe entre dominadores y dominados. La real esperanza radica en que entenderemos la política como un modo en la que la sociedad perdura a través del tiempo, a pesar de todos los avatares, pues desecharla sería una – como ya ha ocurrido en otros momentos de la historia con la tiranía o la liberación de fuerzas históricas – entrega a la dominación.

 

Junto con las críticas a la política interior y exterior aparece un hecho más grave aún que es la de ausentarse de la vida política, querer restarse para no ser parte de ella, y si la condena en el presupuesto de que el poder corrompe construye un prejuicio aún mayor, que nos lleva a dejar la política cada día en manos de otros. Aquí hay una explicación, que aunque no profundiza nos da pistas sobre el origen de la desafección política de la ciudadanía en los más desarrollados.

 

La Política tiene que ver dice Arendt: “con la aclaración y disipación de los prejuicios, lo que no quiere decir que consista en educarnos para eliminarlos, ni que los que se esfuerzan en dilucidarlos estén en sí mismos libres de ellos”.[5]

La autora aquí nos aclara conceptualmente lo que ella viene a entender por prejuicios verdaderos, dando fronteras a lo dicho más arriba. Los juicios verdaderos no serán la idiosincrasia personal, las cuales tienen su base en la experiencia donde se encuentra la evidencia de percepciones sensibles. Por eso el prejuicio como no tiene una experiencia personal que pueda servir para todas las experiencias futuras de base, es fácil de que este se reproduzca en los demás y por tanto no hará – dice Arendt – falta persuadirles. Estos prejuicios están presentes en todas las sociedades y cumplen una función de clasificación entre unos y otros. 

 

Sin embargo y esto será confuso en la lectura que realizamos para escribir esté artículo, lo peligroso de un prejuicio viene de ocultar un pedazo de pasado, una experiencia que dio pie a la formación de prejuicio y que sin revisarlo en el proceso hoy es interpretado, descontextualizado y difundido. Hay un juicio originario, y en ese juicio estará fundamentado el pensamiento político. Hasta aquí podemos evidenciar una postura muy individual de entender el proceso por el cual se desarrolla el “entre” vamos constantemente desde lo individual a lo estructural. Aunque haya un énfasis muy claro.

 

El prejuicio alude al pasado y ante los hechos nuevos este es un factor explicativo de los juicios, que ser realizan ante esos mismos hechos, allí pasaremos a juzgar. Nos servirá para juzgar procesos que ya hemos visto, atendiendo a hechos pasados o bien para juzgar hechos nuevos con lo cual aplicamos criterios ya conocidos para dar sentido a aquello de lo cual no tenemos referencia pasada.

 

Entonces lo que hacemos es economizar nuestros juicios frente a los procesos nuevos, pero cuando estos prejuicios también se tambalean frente a las crisis, también lo hacen nuestros juicios y de allí los miedos frente a la política como forma de responder a una organización que garantice la continuidad de las sociedades[6]. No siempre tenemos criterios exactos y los prejuicios gobiernan o bien son materia del pensamiento político en la medida que como dijimos buscamos disiparlos e ir encontrando salidas a nuestra preocupación por el mundo, pues la política es una preocupación social (del mundo) y no del hombre.

 

Pues dirá Arendt que el mundo no cambia cambiando a los hombres, debemos atender al cambio de su constitución, sus leyes y de allí los hombres harán las cosas por sí mismos. Por tanto la cuestión de la política ocurre entre hombres, entre los espacios que se abren entre ellos, públicos y privados, de cómo van configurando la sociedad, de allí que la política debe centrar su preocupación en aquellos espacios que van a determinar el marco general en el que los hombres (y mujeres) irán desenvolviéndose a través de sus propios prejuicios y juicios, pero remarcando que el objeto siempre estará fuera del hombre, entre los hombres y por tanto la política es social en tanto que debe preocuparse de las cuestiones del mundo y no es una esencia espiritual injustificable.

 

III.                Conclusión

Tres ideas centrales considero relevante a destacar de este artículo y las expondré brevemente.

 

La primera, son los niveles de análisis con los que trabaja la autora, que es preciso tener en cuenta cuando desarrolla su exposición. Pues esta explica el proceso político como producto de la interacción entre hombres, considerando también una relación entre dominadores y dominados, con espacio a que los dominados en esta estructura de estados nación, puedan ejercer cierto grado de influencia en su estructura, lo que no ocurriría en sistemas totalitarios. Por tanto aquí existe una evaluación positiva a la democracia como sistema de interacción y consenso.

 

La segunda, el desarrollo individual de los prejuicios y juicios para explicar el desarrollo del proceso entre hombres, es decir como se construye la discusión política y las decisiones a través de economizar a partir de pedazos escondidos de la experiencia, con los cuales ir dando sentido a los nuevos hechos que se presentan. Con lo cual justifica finalmente que no serán los hombres los objetos de cambio, para cambiar el mundo, sino las reglas del juego que norman esa relación entre hombres, llámese constituciones, leyes, etc.

 

Y tres, podemos concluir o bien trasladar la vigencia de la reflexión de Hannah Arendt, con respecto al desarrollo de los miedos, puesto que si ayer fue la bomba atómica post guerra mundial lo que puede acabar con la humanidad, hoy podemos evidenciar otros tantos temas que también serían responsabilidad de la política y donde ella tiene cosas que hacer. El problema del cambio climático, el agua, la crisis alimentaria, el subdesarrollo y la actual crisis económica proviene de unas reglas del juego donde los hombres actuando entre sí, en sus espacios privados han dotado al espacio público de un marco que amenaza con deteriorar y acabar con el mundo que conocemos.

 

Finalmente deberíamos entender la política como un proceso social, que se origina a través de la interacción entre los hombres dando paso a organizaciones, en primer lugar la familia hasta los estados nación que conocemos. El pensamiento político se sostiene en base a prejuicios proveniente de experiencias que utilizamos analíticamente como argumentos dados, y que nos sirven para evaluar o juzgar los nuevos acontecimientos. Por ello el cambio de las sociedades debe realizarse no mirando a los hombres, pues estos no pueden ser cambiados en su desarrollo individual, sino en las constituciones políticas, las leyes y los diferentes marcos de control que son los que determinan su campo de acción individual.



[1] Según el texto en la página número 46 de Psikolibro. 

[2] Aquí he encontrado una confusión en el texto, puesto que en un primer momento habla de ausencia de experiencia real, pero más adelante – en el mismo texto- se refiere a la existencia de una experiencia que se descontextualiza, pero que se ocupa como argumento analítico para juzgar o prejuzgar otras experiencias.

[3] Para ser más exactos en el análisis, en mi opinión Arendt nos viene a decir que si no tuviésemos prejuicios nos volveríamos locos con tanta información o confirmación de nuestros juicios. Por ello los prejuicios vienen a economizar nuestra forma de ver e interpretar la realidad.

[4] Literal del texto, página 49, Psikolibros.

 

[5] Literal, página 52 del texto.

[6] Parece haber un cierto sentido apocalíptico en la reflexión de Hannah Arendt cuando se refiere constantemente al fin de la sociedad o humanidad que conocemos por supuesta causa de la política.

 

LA DEMOCRACIA DE LOS DATOS

LA DEMOCRACIA DE LOS DATOS

En mí tiempo estudiando en la Complutense de Madrid, he podido aprender muchas cosas, entre ellas una ventaja imprescindible a la hora de querer desde la sociología o desde las ciencias sociales en general, poder acercarnos a la realidad que nos rodea y reflexionar en perspectiva histórica y empirista – si lo podemos llamar así- la sociedad contemporánea.

 

Claro está, no todas estas aproximaciones a la realidad son metodológicamente alcanzables desde la perspectiva empírica y los métodos cuantitativos de investigación. Pero al menos debemos tener en cuenta, que una parte importante de la investigación social se realiza desde los datos, y más concreto aún desde los datos secundarios.

 

Dos conceptos que me gustaría mencionar aquí: la democracia y los datos secundarios. La primera tiene relación a su acceso, si bien la democracia en términos básicos tiene relación con la política, sus sistemas e instituciones. También podríamos concluir que la democracia tiene estricta relación con la posibilidad del acceso a bienes y servicios que permitan avanzar a la sociedad más justa y equitativa. La democracia entonces va evolucionando en su contenido y su concepto se transforma para dar paso a múltiples demandas, siempre y cuando esta provenga de una perspectiva ideológica que tiene como eje una sociedad libre e igualitaria en oportunidades. Desde otra perspectiva este análisis no tendría sentido alguno.

 

En segundo lugar tenemos los datos, hechos que proporcionan información tanto en su versión individual, aún más en su organización agregada, estos contribuyen a darnos explicaciones generales y precisas sobre el acontecer de un hecho social en cualquier ámbito. Repito que no siempre un hecho social es susceptible de ser explicado desde los datos cuantitativos, sino que para ello existen otras formas de investigación, de acercamiento riguroso y científico social de entender la realidad.

 

Por eso, y aquí viene el planteamiento del problema. Una democracia de los datos, viene a decir que: necesitamos que en una sociedad democrática exista la posibilidad de poner al alcance de todos los datos, para que las personas ya sean investigadores (as), o no, puedan acceder a ellos de forma universal con el fin de realizar sus propias reflexiones e investigaciones.

 

¿Qué tipo de datos?, hablamos de los datos que levanta el Estado respecto de los diferentes ámbitos sociales a través de sus órganos competentes para ello. Los datos estadísticos sobre economía, sociedad, política, justicia, salud, etc. Pero no basta el sólo hecho de colocarlos a disposición, también importa el como se realiza esto y de que forma se garantiza el acceso para todos puedan trabajar con ellos.

 

Un país que no pone a disposición sus datos esta restringiendo la posibilidad a que las personas puedan realizar sus propios análisis y deja una brecha que le brinda ventaja a quienes tienen la posibilidad de acceder o generar sus propios datos.

 

El papel del Estado en estas cuestiones es central, pues el aparato estatal cuenta con enormes bases de datos que permitirían a los y las investigadores, estudiantes y a todo aquel que se interese, trabajar mejor y contar con recursos de información al alcance y así continuar reflexionando nuestra sociedad y proponer las soluciones convenientes.

 

Actualmente el Estado Chileno tiene bases de datos disponibles pero carecen de herramientas amigables que permitan a cualquier ciudadano acceder a ellas. Los formatos en que están dispuestos también son complejos o bien poco operativos, un ejemplo muchos de los datos del Instituto Nacional de Estadística de Chile (INE) que levanta información en informes en formato Pdf y ralentiza la posibilidad de construir nuestra propias tablas y diseñar los cruces de variables a gusto del investigador o ciudadano, con el objetivo de construir nuevos análisis.

 

Caso diferente lo podemos evidenciar en países como España o México donde sus Institutos de Estadísticas son un privilegio y cada día están a la vanguardia con el principio de democracia de los datos, cualquiera puede acceder, y puede por tanto tener el acceso y utilizarlos para su trabajo. También en el caso español es el Centro de Investigaciones Sociológicas CIS,  que también es una excelente fuente de datos para todos aquellos  que desean conocer y sacar sus propias conclusiones.

 

Chile todavía tiene que avanzar mucho, pero puede hacerlo puesto que tiene recursos económicos y técnicos para realizarlo. Puede que para ello haga falta voluntad y algunos cambios en materia legislativa respecto al tratamiento de la información, pero nada que requiera un esfuerzo tremendo.

 

Debemos dejar claro que en la medida que contemos con mayor acceso y la posibilidad que muchos puedan investigar, estaremos democratizando nuestra capacidad de hacer investigación, análisis y reflexión sobre las cuestiones que atraviesa la sociedad actual. No puede ser sólo el Estado y tampoco sólo los grandes grupos económicos que pueden comprar o bien levantar sus propias bases para su uso y aprovechamiento corporativo. Si el dicho popular sobre “la información es poder”, el poder debe democratizarse y profundizarse, esa tarea la tenemos pendiente.

 

Dejo algunos links de interés para quienes les interese el tema y la importancia de los datos secundarios:

 

1. http://www.gloobal.net/iepala/gloobal/fichas/ficha.php?entidad=Herramientas&id=8

2. http://www.centroe.com.ar/contenido.php?i=149

3. http://www3.unileon.es/dp/abd/tesauro/pagina/tesdocumentacion/00001244.htm

 

LA HISTÓRICA GUERRA SANTA, LA INTERMINABLE JIHAD.

LA HISTÓRICA GUERRA SANTA, LA INTERMINABLE JIHAD.

 

Con el alto al fuego unilateral, que deja el asedio de Gaza con una esperanza débil sobre el futuro de oriente próximo, se abren algunas cuestiones que nos permiten hacernos la siguiente pregunta ¿Hasta cuándo es la tregua?

 

He tenido que estudiar el origen del Islam, lo cual me ha abierto una mirada bastante diferente sobre lo que yo entendía hasta hace muy poco sobre estas cuestiones, en parte por el aislamiento cultural de Chile y en segundo lugar por la empobrecido contenido educacional para la gran mayoría de los colegios Chilenos.

 

Sin embargo me ha permitido sacar algunas breves conclusiones sobre esto y claramente las preguntas son muchas más que las respuestas.

 

En los inicios del Islam, según los historiadores en el año 622 (D.C.) Mahoma abre su primer enfrentamiento con las tribus dominantes aludiendo al asesinato de un musulmán por parte de sus enemigos. De aquello hasta el día de hoy nos hace pensar que el argumento por el cual comenzar un guerra es de inicios milenarios y no pertenece en exclusiva a al Islam sino que ha sido la excusa perfecta utilizada por Imperios, Reinos, Gobiernos e incluso organizaciones políticas y para militares.

 

Volviendo a lo que ocurre en Gaza, podemos imaginar por lo pronto que si bien existe tranquilidad por parte de la “comunidad internacional” respecto de que se ha avanzado en parar los ataques que ya han dejado más de 1000 muertos, nos preguntamos ¿hasta cuándo? y si de verdad existe una solución para el conflicto, que lleva siglos entre Musulmanes, Judíos y Cristianos. Donde las cuestiones tienen una vertiente cultural tan profunda, donde la historia nos demuestra que somos muchas veces incapaces de hacer mucho más, donde los cambios son lentos y lo único que podemos hacer es contener la masacre y continuar intentando que una guerra que lleva siglos termine.

 

Pero ¿cómo terminar una guerra? Donde existe una parte de los involucrados ha enseñado a los suyos durante siglos que el último fin es convertir a todos bajo el Islam. Y otros que proclamándose el pueblo elegido creen indispensablemente defenderse y atacar por la fuerza.

 

Las relaciones internacionales son aún más complejas y la historia y el discurso políticamente correcto hace esto mucho más difícil. Nos cabe esperar que seamos nosotros, los que hacemos guerras por otros tantos motivos los que sentemos las bases para que el futuro la guerra santa soterrada en el alma de los pueblos termine y haga de este mundo uno que jamás hemos conocido.

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Dejo linkeado un vídeo del RTVE 1 con los suceso de lo ocurrido en Gaza.

 

La competencia para acortar la ventaja

La encuestas, la tendencia, la vara cuantitativa de la futura batalla electoral por la Moneda indica que el nuevo Presidente ya tiene nombre, pero en política nunca esta todo completamente definido e incluso las cosas más inesperadas pueden ocurrir. Así fue en las últimas presidenciales cuando recuerdo haber visto por la tele de un local de comida (con todo el mundo mirando) la aparición de Sebastián Piñera destrozando el sueño de la UDI y de Lavín de ser presidente.

Desde que la actual presidenta le gana en segunda vuelta, Sebastián Piñera es candidato, todos sus esfuerzos y recursos lo han convertido en el favorito, pero eso no garantiza su triunfo, todavía queda mucho que hacer y el tiempo en política es fundamental, crucial. Es aquí donde aparece la fisura que puede darle chance a la Concertación de Partidos por la Democracia una opción de acortar la ventaja con el actual líder de la derecha. La aclaración definitiva de Lagos de no ser candidato y las tres opciones dentro del conglomerado (Frei, Insulza, Goméz) pueden ser si se piensa con sentido de estrategia política una herramienta potente de revitalizar la coalición y sus propios partidos.

No podemos negar en absoluto la inmensa capacidad de movilizar que tiene la concertación, más aún en periodo electoral presidencial, por tanto despreciar al adversario por la tendencia en las encuestas puede ser un error. Si la concertación ve la competencia como una oportunidad y no como un problema de gobernabilidad futuro, podrá ser capaz de levantar el debate, la reflexión profunda sobre el país que se quiere, podrá controlar un agenda comunicial y contenido que de nuevas vibras tanto a la contingencia como al futuro. Nada mejor que una buena carrera para despertar a los dormidos, reencantar a los desencantados e incluso darle una vuelta de timón a las encuestas que todavía marcan a favor de Piñera.

Si ponemos atención una vez despejada la figura de Lagos, Insulza subió 6 puntos en las encuestas, si nos colocamos a sumar porcentajes veremos la brecha entre la concertación y Piñera no es tan olgada como parece y un buen debate entre los tres pre-candidatos será pan de cada día en los medios y reorientara el interés de la opinión pública. Siempre que la competencia se de en esos terminos y en forma estrátegica, de lo contrario podemos causar el efecto totalmente contrario. Tarea entonces de los líderes y estrategas de colocar en la historia de la política chilena un repunte que de momento parece irrecuperable.

Un señor que quiere ser Presidente de Chile, por Nicolas Faundez

Un señor que quiere ser Presidente de Chile, por Nicolas Faundez

 

Dejo está historia de mi amigo, Nicolás Faundez

Hace algunas décadas un SEÑOR que en ese entonces era un muchacho recién salido de la universidad, se emplea como persona de confianza de Ricardo Claro, ex -propietario de Megavisión, quién envía a este SEÑOR a Estados unidos a estudiar el tema de las tarjetas de crédito a objeto de traer ese negocio a Chile por allá a comienzos de los 80.

Cuando regresa este SEÑOR a Chile, la respuesta a Claro, quién no sólo era la mano que le daba de comer, sino quién en ese minuto era la persona que más confiaba en él, fue que ese negocio no resultaría en Chile. Sin embargo a poco andar se crea "Fincard", negocio que funda este SEÑOR, traicionando al señor Claro en beneficio propio. Con lo que se comprende la reacción de Ricardo Claro presentando una pequeña venganza por su canal de TV con la grabación telefónica en la que este SEÑOR degradaba a Evelyn Matthei. Independientemente de la opinión que cada un pueda tener de esta SEÑOR, esta grabación deja nuevamente a la luz otra de las actitudes poco nobles de este SEÑOR.

Corrían los años 80, y este SEÑOR era el gerente general del banco de Talca, en ese momento Carlos Massad era el Presidente del directorio y el señor Calaf era el Jefe de Operaciones.
Este SEÑOR decide no respetar las reglas económicas establecidas, e incurre en el delito de Estafa en su figura Residual, es encargado reo y se fuga, de muy buena fuente se que estuvo escondido como el peor de los criminales, y en un primera instancia y en apelación resulta culpable, pero en la apelación en un fallo inédito yendo en contra de toda jurisprudencia de la epoca de este SEÑOR es absuelto y sale en libertad (cabe destacar que estaban en los alegatos gente como su Tío Herman Chadwick Padre, su otro tío Bernardino, su hermano Jose, y otros altos personeros de la época).

Y como olvidar el tema de Aero Continente, donde después de su intervención salía celebrando con la presidenta del CDE y que misteriosamente fue nombrado interventor su primo el abogado Herman Chadwick.

Tampoco se dice que nuestro amigo SEÑOR, estuvo en contra del desafuero de el general Pinochet y que se presentara a tribunales, cuando el mismo dice que voto por el NO y que no apoyo a la dictadura (eso es incongruencia total).

Estas son algunas de las actitudes de un SEÑOR que quiere ser presidente próximamente, representando y encausando el bienestar de millones de chilenos, si quieres saber quien es este SEÑOR trata de informarte un poco. Ser partes de una democracia representativa por mínima que esta sea, tiene como deber y responsabilidad informarse más allá sobre la historia de aquellos SEÑORES candidatos que de repente un día sin conocerlos muchos, nos llaman con todas sus luces y artificios de colores a regalarles nuestro ÚNICO INSTRUMENTO DEMOCRÁTICO, nuestro “VOTO”.

INMIGRACIÓN EN LA EDUACIÓN ESPAÑOLA

 

 


 


E

l tema que abordaremos a continuación es una reflexión sobre el impacto de la Inmigración en el sistema educativo español, intentando exponer y comprender cuales son las consecuencias de lo primero en lo segundo, como así también cual ha sido hasta ahora la respuesta por parte del Estado y las políticas públicas de este, en un fenómeno que sin lugar a dudas transforma toda la sociedad española, reordenando sus estructuras desde lo económico, lo político y lo cultural.

 

Debemos entonces entender que el impacto debe ser atendido respecto de dos ejes fundamentales, dos conceptos que vertebran la discusión. El primero es la inmigración, concepto discutido y señalado por muchos autores y que su significado para la España actual es más que el mero traslado de un contingente de población de un punto A, a un punto B.

 

Lo segundo es la Educación, o más acotado aún la el sistema educativo español que tiene la responsabilidad legal de atender a la nueva situación. El ¿Cómo? Se realiza aquello será objeto nuestro trabajo y las consecuencias de esa relación.

 

Para todo ello nos apoyaremos en la lectura del libro “Educación e inmigración: nuevos retos para España e una perspectiva comparada.” Publicado por el Centro de Investigaciones Sociológicas 2007, edición a cargo de Miguel Ángel Alegre y Joan Subirats. Junto con ello utilizaré los apuntes de la clase Migraciones Interétnicas a cargo del profesor Secundino Valladares, en lo principal lo referido al concepto del “choque cultural”.

 

La inmigración es entendida como un proceso dentro del marco migratorio de población, referida a la entrada de personas provenientes de otros lugares a uno receptor, pueden existir inmigrantes internos y externos.

 

España llega a ser el año 2004, el país de la Unión Europea que recibe más población extranjera dentro de sus fronteras [1] . Esa recepción no sólo implica un cambio en las calles de España también implica una reestructuración en las instituciones del estado que deben recibir a los nuevos habitantes entre ellas el sistema educacional.

 

Y en el caso de la educación España debe enfrentarse al reto de la integración de niños y jóvenes provenientes de diversos países con idiomas, creencias religiosas, niveles económicos, sociales y educacionales diversos. Y es la última palabra la clave, pues debemos responder ¿cómo aborda el sistema educacional español la diversidad de esos inmigrantes? Si bien existe disposiciones de tipo normativo que dan garantías a las y los niños, las y los jóvenes de tener una educación, veremos también que otros sistemas paralelos se encargan de segregar a este segmento de la población a través de lógicas de casi-mercado y otras de tipo cultural.

 

La educación es un eje fundamental en el desarrollo de cualquier sociedad, cumple el rol de realizar los procesos de socialización temprana a través de la lengua y preformar el control social de acuerdo a la cultura dominante. El caso español no es diferente sobre todo como señala Terrén “España es un paisaje escarpado…” y “…de identidad confusa, sobre todo por su cuestión territorial”. Se hace necesaria que la actuación de la educación puede ejercer un papel aún más importante a la hora de entregar los elementos formativos a los recién llegados. Segregación e Integración es un binomio constante de acuerdo a las investigaciones realizadas no tan sólo en España, también en otros países de Europa con modelos menos comprensivo como es el caso Alemán. Y si revisamos la aseveración de Essomba con respecto al papel de la educación en el fortalecimiento de la cohesión social cuando señala que “La equidad social no puede construirse sobre la inequidad escolar”[2]

 

Todo lo anterior nos abre una problemática a la que España debe hacer frente por sobre todo de cara al futuro, puesto que la llamada segunda generación puede resultar no lo suficientemente cohesionada socialmente y profundizar los niveles de inequidad no tan sólo en el ámbito educacional, también en lo que respecta a los acceso a la educación superior y el mercado laboral.

 

La problemática central de la llegada de nuevos alumnos a las aulas españolas corresponde a la adaptación de los inmigrantes al sistema escolar. Estos provienen de sistemas educativos diversos, realidades socioeconómicas que no alcanzan al menos los niveles de inversión española y junto con ello son expuestos al “choque cultural” que desordena sus vidas al menos en los primeros momentos. La adaptación por tanto es compleja y tanto por los problemas de corte instrumental, referidos a los objetivos curriculares no cumplidos, estos debido a conocimientos básicos como la lengua y otros contenidos[3] y luego se encuentran los de corte expresivo referidos principalmente a la interrelación de los alumnos autóctonos y los alumnos inmigrantes.

 

Si vamos acotando esta pequeña presentación diremos que las dificultades más evidentes una vez instalados los alumnos inmigrantes en el sistema educativo español son los procesos soterrados de segregación a través del acceso a los centros educativos. Aunque debemos señalar que esta segregación no tan sólo afecta los inmigrantes, también lo hace con las capas más pobres de la sociedad que reciben el mismo trato a partir de los modelos de tratamiento del acceso.

 

Los modelos de tratamiento del acceso que obedecen a una evidente perspectiva de mercado o lo que los autores llaman en la introducción del libro en que me apoyo “casi-mercado”. Ello significa seleccionar de acuerdo a un criterio de oferta y demanda de plazas, buscando así a los mejores resultados académicos provocando una competencia entre instituciones prestigiosas que buscan alumnos que legitimen su prestigio y padres y alumnos que buscan instituciones prestigiosas que otorguen como diría Pierre Bourdieu capital social y simbólico a sus carreras académicas, y además garanticen una buena educación. Este proceso circular de tratamiento del acceso genera competencia, pero  segrega a quienes por motivos estructurales  no han podido acceder a una educación de calidad y por tanto quedan fuera de las plazas ofertadas generando así un proceso de guetización de los centros educativos.

 

La guetización consiste en confinar a los y las alumnas con más problemas y prevalencia al fracaso escolar en centros educativos que terminan siendo estigmatizados y donde su relación con el medio educacional exterior carece las mismas ventajas que las escuelas con alumnos de mejores rendimientos.

 

Una vez asignadas las plazas y los alumnos matriculados en las escuelas estas van adquiriendo una posición dentro del ranking de mejores y peores (lo mismo ocurre en el sistema de educación superior a nivel global). Para esta situación hablaremos del nicho educativo: que es el espacio que van ocupando las diferentes escuelas del casi-mercado en una dimensión posicional.

 

De acuerdo a lo leído la publicación del CIS la distribución de alumnos extranjeros en los sectores privados y públicos entre el 2004 – 2005 describe lo siguiente: en los centros educativos del sector público se encuentra el 81,4% de los estudiantes extranjeros, mientras en el sector privado sólo esta el 18,6%. Cabe destacar que el 88,8% de los estudiantes procedentes de África están matriculados en el sector público.[4] Los datos parecen hablar por si solos.

 

Es aquí donde el reto de la integración se hace presente y por sobre todo en un marco de globalización que no puede quedar fuera del análisis y menos aún las políticas públicas de educación podrán hacer la vista gorda ante un proceso que va más allá de las fronteras nacionales. La llegada de inmigrantes como en otros tantos momentos de la historia afecta con menor o mayor magnitud a todas las regiones del planeta y abordar las cuestiones de integración escolar en un marco e interculturalidad y equidad (Terrén y Essomba) es la tarea evidente si se quiere lograr una mejor cohesión social en el futuro de España en este caso.

 

Ello quiere decir que la atención especializada en los procesos de adaptación de estas políticas educacionales tendrá que estar en coherencia evitando lo señalado anteriormente como las barreras paralelas de acceso o la no atención a la nivelación de contenidos básicos. Su estudio y planificación deberán contemplar la complejidad de la inmigración en todas sus dimensiones, dando cuenta de los procesos identitario por los cuales atraviesan los alumnos extranjeros, promoviendo y fortaleciendo una mejor interrelación entre alumnos españoles y extranjeros mejorando sus niveles de integración con el fin de ser tratados desde la oportunidad cultural y académica, nunca desde la estigmatización o la etiquete xenófoba.

 

Todo aquello en mi opinión parece lo más propio de plantear de acuerdo a las argumentaciones vertidas. Sin embargo su aplicación no resulta tan fácil y menos en una España que tiene una administración educacional descentralizada y vinculada políticamente a lo que se refiere a los perfiles y énfasis de cómo se dictan los contenidos.

 

Como ejemplo podemos señalar lo que ha pasado con educación para la ciudadanía donde dependiendo del color político de la comunidad autónoma o el municipio se ha podido llevar a cabo la medida curricular. Más allá de las valoraciones de tipo político sobre que lado tiene la razón, esto da cuenta de un problema en el sistema de aplicación de estas y otras políticas públicas frente a la mejor o peor integración de la inmigración en las escuelas. Dicho esto, debemos imaginar que la intención tanto teórica como política sufrirá amplia dispersiones que irán menguando la posibilidad de contar con las herramientas necesarias para una mejor adaptación del alumnado extranjero en las aulas y con ello las consecuencias posibles en lo que corresponde con la cohesión social de la sociedad española que irá creando a ciudadanos de segunda clase y generando posibles respuestas futuras como las que ha vivido Francia hace dos años.

 

En conclusión España tiene hoy la posibilidad de acordar, planificar y ejecutar una política educacional de integración que beneficie tanto a los alumnos inmigrantes como al resto de la sociedad española en su conjunto, mirando hacia el futuro, con una perspectiva intercultural en un marco de la globalización cultural que atraviesa la sociedad mundial.



[1] Terrén CIS 2007 pp268.

[2] Essomba CIS 2007, pp275

[3] CIS 2007, pp13.

[4] Datos extraídos e la estadística oficial del Ministerio de Educación y Ciencia (http://www.mec.es/estadisticas/educativas/eenu/result_det/2004/extranjeros.pdf).

 

Juventudes Políticas el desafío de Chile

Juventudes Políticas el desafío de Chile

“juventud más comprometida, más política”

 

 El siguiente artículo es producto de una reflexión personal, pero inspirado en un sentimiento colectivo producto de conversaciones extensas sobre el quehacer de las juventudes políticas en Chile y en particular de la Juventud del Partido por la Democracia. Con la convicción que las y los jóvenes constituyen el capital indudable de cualquier país y que por tanto su relación con la política es vital para la reproducción de una mayor y mejor democracia, es que me permito hacerles llegar la siguiente reflexión. La presente es una invitación a al debate y la acción puesto que el momento es hoy y no mañana.

Madrid, Enero de 2008.

 

 

Presentación.

 

La supuesta renovación natural de los partidos políticos en Chile depende fundamentalmente de la institucionalidad de las juventudes políticas, de acuerdo con el marco tradicional cabe esperar que dentro de estas instituciones juveniles afloren los nuevos y nuevas líderes en los diferentes puntos del país, regenerando de forma “natural” las instituciones políticas partidarias y por ende la reproducción de lo que se entiende sociologicamente como la clase política del país.

 

Pero esta hipótesis se ve difuminada cuando tenemos en cuenta algunas consideraciones como el hecho de que las y los nuevos líderes que influyen en la política, parecen llegar desde fuera sin tener estos mayores relaciones históricas con los partidos, mas que en el sólo momento de la negociación de sus cupos o bien su propia campaña, este suceso viene creciendo cada vez más, bajo el marco de lo que llaman “los líderes ciudadanos” y contradice esta renovación tradicional institucional. También podemos abordar el cambio histórico vivido hoy por el país que todavía no resuelve el salto generacional con respecto a lo que esperan los y las jóvenes en los partidos y la visión que tienen los llamados “adultos” sobre lo que estos deben ser.  Es en esta contradicción aún no resuelta por los partidos en su estructura orgánica y política, tienen vagando a las juventudes políticas tanto  desde el punto de vista institucional y programático, con lo cual su nivel de protagonismo en los cambios importantes a nivel país es menor o casi inexistente.

 

Otra consideración a destacar, que tiene relación como resultado de lo anterior, es la visión institucional de una juventud política en el marco del propio partido. Hoy por hoy se maneja una estructura departamental que responde a la derivación de una temática monopolizante como es el tema juventud, donde la acción tanto discursiva como política se hace bajo la referencia estructural de la edad.  Todo ello constriñe el modo reflexivo de un capital esencial de los partidos políticos por definición, que son sus bases mas jóvenes por lo que representan en si mismas y por el contexto país que hoy vive Chile, donde el abandono de las políticas públicas de juventud han contribuido a lo que en mi opinión llamo la despolitización de las juventudes políticas.

 

Es en este marco de ideas es donde quiero desplegar mi reflexión sobre el estado actual de la juventud política entendida como institución que agrupa a jóvenes de menos de 29 años en el Partido por la Democracia. Una vez definido el estado de la cuestión pretendo hacer una propuesta centrada en la necesidad de que la juventud sea mucho más política y responda tanto a los desafíos presentes como futuros del país en toda su estructura, entendiendo asi que esta es la vía con la que podremos tanto garantizar la vida de los partidos en un marco valorico, institucional y acorde con las necesidades políticas que se presentan.

 

¿Por qué la cuestión?

 

Los datos, los discursos y en general la opinión común concuerdan con la distancia sistemática del sector joven de lo que entendemos tradicionalmente por política, nos referimos a las materias que tienen que ver con el gobierno, los partidos, pero por sobre todo los y las políticos.

Su conexión, el nivel de identificación con las personas y sus acciones se ve claramente alejado del sentir colectivo de los y las jóvenes que en mi opinión llevan 17 años esperando que se aborden sus problemas con más fuerza, con más énfasis y por que no decirlo con más presupuesto. Los y las jóvenes no han sido la prioridad de los gobiernos de la concertación, asi lo demuestran los datos a la hora de revisar los presupuestos destinados por ejemplo la Instituto Nacional de la Juventud, sin querer entrar en está materia que sin duda da cabida a otro artículo aún más extenso. Pero lo cierto es que aunque se justifique lo contrario a lo que he dicho al respecto como por ejemplo el tremendo avance a la educación, estás no constituyen políticas que la juventud visibilice como propias, ósea que la misma juventud no hace parte de este esfuerzo a lo que demanda como necesidad.

 

En el enorme cambio social de Chile vivido en estos últimos años pone de relieve el tema de juventud pero no por la previsión sino como consecuencia del distanciamiento del sistema político que rige actualmente y las expectativas que presentan los jóvenes. 

 

Si hablamos por tanto de inclusión, podemos decir que los y las jóvenes están más incluidos que antes, eso es un hecho, pero debemos cuestionarnos a qué tipo de modelo están incluidos y si este responde, también debemos trabajar por cuales son las tareas aún pendientes y las que ha provocado la misma inclusión de la cual estamos hablando.

 

Entonces allí en mi opinión entran las juventudes políticas que no sólo deben ser el centro de la discusión de estos temas en cada partido, sino también el motor de las acciones tendientes a provocar cambios importantes tanto dentro de las mismas organizaciones partidarias como así también tener la capacidad de poner en agenda pública los problemas no resueltos y las propuestas adecuadas. A lo que me preguntó rápidamente si las juventudes políticas ¿están preparadas para asumir este rol?, ¿si tienen las herramientas?, la legitimidad simbólica dentro y fuera del marco partidario.

 

Las respuestas no son alentadoras, porque ciertamente como las juventudes de los partidos están compuestas por jóvenes estos son parte del contexto global señalado más arriba, pero con esto no hay nada perdido, hay una oportunidad que es necesaria que sea atendida. Entonces que si dentro de los partidos también militan jóvenes y aún así esta desafección no hace más que acrecentarse, es oportuno reflexionar sobre la cuestión de las juventudes políticas, ya que en la medida que somos capaces de criticarnos hasta el punto de cambiar nuestra visión y nuestras prácticas podremos contar con juventudes más políticas, dispuestas y preparadas a asumir los roles necesarios que nos demandan las y los jóvenes de Chile.

 

En adelante abordaremos la cuestión de una juventud política concreta, la Juventud Por la Democracia, que claramente pone de manifiesto el sentido militante, auto-crítico y propositito del presente texto.

 

La JPPD ¿realidad o ficción?

 

La Juventud Por la Democracia puede considerarse por muchos motivos una realidad, porque realmente existe, hay personas militando en ella, tiene una estructura orgánica desplegada a lo largo y ancho del país, tiene un proceso de elecciones democráticas internas lo que legitima a sus “líderes”, tiene un programa (al menos en el papel) y además de vez en cuando salen a la luz pública a través de algún medio que responde a la necesidad de estar presente en la memoria colectiva de las otras comunidades políticas de la concertación.

 

Todo esto nos trae un marco de realidad, la juventud del PPD existe, allí está realizando muchas veces acciones interesantes en pro de los valores de su Partido y el bien de Chile. Y si todo esto es cierto por qué me preguntó ¿si la JPPD es ficción?

 

La respuesta se encuentra en la absoluta invisibilidad de está organización política en la centralidad de la política chilena, en los discursos de la clase política, en su nicho cautivo que se supone le es propio, los y las jóvenes no conocen a la juventud por la democracia, razón por la cual me lleva a concluir que si bien existe un aparato organizacional con personas, hombres y mujeres que ponen todo su empeño por trabajar en un ideal, este es no existe para lo que entendemos por visibilidad mediática y más importante aún es inexistente para la discusión de los temas que hoy se abordan, que afectan directa e indirectamente a las y los jóvenes del país.

 

Es allí donde el debemos trabajar, en abordar como usamos ese gran capital humano, intelectual y político en redireccionar la reflexión y acción política hacia las y los jóvenes, pero también al país, donde la JPPD construya un proyecto de renovación tanto para su propio partido como así también sea la cuna de los proyectos colectivos que el país necesita, que trascienda las elecciones y los cargos, que eduque a las y los nuevos militantes, que ponga en relieve la discusión del país, la región y las regiones.

 

¿Cómo vamos construyendo aquello?

 

La Juventud no debe ser una reproducción juvenil de lo que es el Partido a nivel “adulto”, ese paradigma organizacional nos tiene entrampados entre la realidad y la ficción, ya que siendo conscientes que tenemos una escasa militancia objetiva (objetiva me refiero de mujeres y hombres que participan activamente), a lo largo del país estamos llenos de presidentes, consejeros, secretarios, encargados de todo y para todo, que en la mayoría de los casos son puestos a discreción y no por falta de consciencia democrática, sino simplemente porque no hay nadie para llenar los cupos, no tenemos militantes para llenar nuestras reuniones, tenemos una juventud llena de cargos y reuniones que no responden siquiera a la realidad organizacional de los y las jóvenes de hoy, menos estructurados, menos jerárquicos, menos burocráticos, pero no por ello menos organizados y tampoco menos efectivos a la hora de alcanzar los objetivos. Aunque a esto debo agregar mi propia contradicción, que es que las juventudes políticas están concebidas para hacer política no para otras cosas y en esa intención de que querer parecer otras organizaciones con el fin de acercarse a las y los jóvenes, no declarando con honestidad su objetivo final es que proyectamos una identidad confusa y muchas veces engañosa para quienes nos ven desde fuera.

 

Por tanto hay una cuestión de fondo y otra de forma, la de fondo es que la Juventud Política, la JPPD debe ser clara y honesta con su objetivo, que es el ejercicio de la política, en el marco de la democracia (¿Qué tipo de democracia es otra discusión?), no querer remplazar a organizaciones voluntarias, grupos religiosos o de otra índole, sin perjuicio de que existan acciones que cohabiten con el objetivo central. La de forma tiene que ver con la organización tradicional que la compone, que nos auto engaña y no nos permite avanzar. Debemos trabajar en una reforma organizacional mucho más transversal que centre los ejes en la acción política y no en la distribución de cargos.

 

Los cambios propuestos no son al alzar y constituyen una discusión de largo aliento, pero necesaria para avanzar en la construcción de una juventud política empoderada de los temas relevantes del país.

 

Un proyecto donde cabemos todos.

 

La juventud debiese ser entendida no tan sólo bajo la mirada de la edad, sino como una etapa de aprendizaje e internalización de los valores y tareas del Partido, de reflexión sobre el quehacer de las tareas del país, un espacio de debate crítico hacia dentro y hacia fuera. En este sentido la barrera de la edad no es propia y debemos ampliar nuestro proyecto con todos y todas quienes quieran colaborar en discutir sobre los temas que atraviesa la juventud chilena en su conjunto.

 

Partidos europeos por ejemplo, discuten y abordan temas desde la juventud sin con ello apartar a muchos otros militantes y no militantes que quieren discutir y poner ideas en la mesa. Otros incluso, es el caso de la Agrupación Socialista Universitaria del PSOE, reúne a todo el espectro de interesados por las cuestiones de políticas de educación superior y la vida universitaria en sí, lo que hace que la discusión sea más amplia, más provechosa, más contundente incluso a la hora de las propuestas al gobierno y de la formación de líderes atingentes a la tarea.

 

Un proyecto donde todos participen es un proyecto que no debe ser limitado por cuestiones organizacionales tradicionales que separan en vez de unir.

 

 

Educar con vocación de gobernar.

 

Una de las tareas más relevantes de una organización política es educar a sus militantes, en este sentido debemos profundizar la educación tanto política como técnica, entendiendo estos espacios como un eje estratégico para el futuro. Conocemos como la derecha se prepara en los mejores centros para gobernar el país, deberemos prepararnos aún más no tan sólo en lo técnico, sino en lo valorico y en lo político con el fin de contar con un capital humano de la más alta calidad para hacer frente a los desafíos que se presentan, a colaborar en los diversos espacios de la vida pública y también de la privada.

 

La meritocracia que se impone hoy con la mayor legitimidad en los mercados lingüísticos de la clase política y que se asientan las diferentes estructuras del aparato público y las organizaciones partidarias, lo cual nos lleva a pensar como tenemos desventaja frente a una derecha con oportunidades objetivas, estructurales, que le permiten estar en el centro de los temas del país. Si bien la mayor parte de los militantes de las juventudes políticas son universitarios o incluso ya son profesionales jóvenes, es cierto también que tenemos distancias respecto de la formación y los partidos tienen que reforzar aún más la tarea en la preparación de sus bases.

 

Un partido político aspira a gobernar y debe por tanto invertir en la educación de toda su base militante con el objeto de contar con las mejores personas puesto que en los desafíos presentes y futuros esto es clave a la hora de asumir roles de mediana o mayor importancia, incluso teniendo en cuenta que podemos enfrentar el futuro con escenarios diferentes.

 

Juventud Comprometida… tareas por delante.

 

El gran desafío que tenemos al abordar juventud y política es acercar ambos conceptos, ambos mundos que no están del todo alejados, ello haciéndonos cargo de los temas que afectan a los y las jóvenes de Chile. La actual desafección política demostrada por las y los jóvenes demuestra claramente que nuestras estrategias actuales no están dando en el clavo con lo que esperan de nosotros, por lo cual la propuesta es no convertir a las juventudes políticas en organizaciones juveniles que disfrazan su objetivo último, sino trabajar con honestidad en la tarea que incumbe a los partidos, hacer política, gobernar el país con un visión progresista.

 

Las tareas por delante son conocidas y nuestro énfasis es que las acciones para la solución de esos problemas sean realizados con una mirada progresista, atendiendo a los valores del PPD y nuestra visión de sociedad y país.

 

Hemos avanzando en acceso a la educación, pero debemos continuar profundizando las condiciones en que se estudia, porque sabemos que aún cuando entra más gente a la universidad y al colegio, las condiciones de muchos no son las necesarias para abordar una vida académica que permita aprovechar de lleno la oportunidad de acceso, debemos asignar calidad no sólo a las instituciones, también calidad a los incentivos para desarrollar de forma global la tarea educacional.

 

Profundizar la perspectiva de juventud en ámbitos como la salud, la vivienda, entendiendo aquello como una manera distinta de focalizar las políticas públicas. Fortalecer las organizaciones sociales juveniles no tan sólo en el discurso, sino con instrumentos legales e institucionales que garanticen el desarrollo de la participación y la profundización real de la democracia.

 

En este plano de las ideas debemos ser aún más comprometidos, puesto que la inclusión política de los y las jóvenes no pasa únicamente por el voto, sino porque estos cuenten con la oportunidad de realizar proyectos y sueños, individuales y colectivos. Tarea entonces promover aún más la innovación, la cultura, el intercambio internacional, acercar los instrumentos a todos los sectores de Chile. Uno de estos pasos es la concreción de una entidad pública preocupada de estudiar y ejecutar políticas con más recursos y coherente en sí misma.

 

Necesitamos por tanto juventudes más políticas, concentradas y preparadas, educándose para educar, promoviendo en cada acción una transformación de nuestra democracia que ha cumplido una etapa importante pero que hoy debe reinventarse. Que responda a la nueva estructura y cultura del país y que apuesta en su órgano interno a ser la vanguardia de la democracia, puesto que ese fondo y forma del cual hablamos más arriba resume la reflexión que debemos hacer no para auto flagelarnos, sino para mirar con optimismo lo que viene. La energía de la juventud debe traducirse en una juventud comprometida con Chile, en cada una de sus ciudades, también con Latinoamérica y el Mundo, ya que los problemas son profundos y deben afrontarse con todos aquellos quienes creemos firmemente en un mundo con más equidad, más bienestar, respeto por nuestro medio ambiente, democrático, seguro y libre.   

 

 

El Punto de Inflexión.

El Punto de Inflexión.

 

Partidos Políticos de la Concertación para: ¿El Gobierno o la Oposición?

El momento más difícil de la Concertación de Partidos por la Democracia de Chile se encuentra en un punto de inflexión. Sus partidos están divididos ideóligca y generacionalmente, lo que contradice su acción política. Por un lado el pensamiento que hoy se debate en el país desde la DC hasta el PPD, nos hablan de la necesidad de una gran reforma estructural, que le de un giro a Chile más allá del Bicentenario y por tanto el sello del desarrollo. Por otro lado existe una clase política anclada al poder y que no esta dispuesta a dejar el gobierno, esa premisa le hace cometer errores y contradice incluso el corazón de las acciones individuales y colectivas del conglomerado.

 

Dependiendo de que rumbo tome en los próximos dos años la Concertación, el país también tomará un rumbo diferente. Para ello debemos conocer quienes piensan en la coalición de los últimos 18 años como un gobierno, un cuarto gobierno, frente aquellos que piensan en sus partidos como oposición y dar el cambio profundo a la clase política chilena. Este punto de inflexión es necesario, una reflexión para lo que ocurre hoy y pasará mañana.

 

La Clase Política y el recambio generacional.

 

Más allá de las distinciones de color o posición más al centro o más a la izquierda, claramente podemos visualizar dentro de la concertación una pugna generacional y que también es ideológica. En lo primero constatamos una clase política que se ha anclado al poder del gobierno, su eje de acción esta en el Estado y parece no haber ninguna intención de dejarlo. La organización instalada para hacer del poder la llave de la Moneda y por tanto una red gigante de favores políticos y malas praxis, han dado a parar en los casos de corrupción, problemas de gestión que dan muestra del desgaste del gobierno, los partidos y esa clase política que no quiere dejar el poder por sentirse con el derecho de haberlo ganado y de alguna forma es cierto, pero la pregunta que nos cabe aquí es ¿hasta cuándo? y ¿a qué precio?

 

Ojo, la derecha no queda exenta del mismo diagnóstico, lo que pasa es que ellos no están en el escenario de ser cuestionados por su forma de hacer oposición, eso es tema para otra discusión.

 

Un sistema gubernamental y parlamentario, como diría para el caso de las regiones un buen amigo: “Este es el sistema del gobernador de la isla” donde las regiones son cedidas a los parlamentarios y en acuerdo con el poder central, reparten el poder a conveniencia de sus reelecciones y por tanto la gestión del gobierno queda a merced de los objetivos electorales del parlamentario, alcalde o el máximo líder de la región, pero en ningún caso el darle un mejor bienestar a las y los ciudadanos.

 

Durante estos 18 años los partidos de la concertación han ido regenerándose naturalmente, se han ido unos, y han venido otros nuevos. Una parte de ellos jóvenes funcionarios (funcionales) para la maquina del líder del partido o del lote partidario. Puestos estratégicamente para dar movimiento al engranaje del poder, pero su peligro esta dado en que estos se han convertido en burócratas sin ningún compromiso más que el de su sueldo y dispuestos a todo con tal de “conservar la pega” no tienen ningún compromiso político con aquello que hacen y por tanto manifiestan el desgaste que hoy día vemos a flor de piel.

 

El mismo sistema instalado por la clase política que mueve los hilos y hace pactos irreconocibles ve como su ejército desencantado y sin compromiso comete errores una y otra vez, que hacen desesperar la acción política del gobierno y mellar las buenas intenciones que existen en la construcción de las políticas públicas.

 

En este mismo espacio se encuentra una nueva generación política comprometida, llena de ilusión, ideas y fuerzas para brindar en los próximos años a Chile un modelo diferente, otro Chile posible que albergue el bienestar y destierre el miedo que el actual sistema mantiene. Esa generación a la que pertenece Michelle Bachelet, pero amordazada por la clase política obsesionada con el poder y con un ejercito de burócratas mediocres dedicados a pasar la tarjeta a las cinco de la tarde. El discurso de la Presidenta en la última Asamblea de  Naciones Unidas es prueba de las ideas de una generación diferente, su gobierno prueba de lo que les planteo, hay una contradicción entre lo que se dice y lo que se hace.

 

Pero la generación comprometida, la nueva generación piensa a largo plazo, piensa incluso en el sacrificio electoral y político. Cree que es bueno perder las próximas presidenciales si ello permite dar un recambio a la clase política actual. Cierto es, que este discurso esta en los pasillos, no en la prensa y menos aún en los discursos públicos. Decir esto muy fuerte es causa de sentencia, destierro y aislamiento, no hay necesidad de dar ejemplos.

 

Si observamos los documentos dentro de los partidos, las declaraciones en los consejos, encuentros de dirigentes, no es difícil ver lo que planteo en estas líneas. Muchos de los desencantados, de los díscolos, no son más (no todos por supuesto) que hombres y mujeres esperando su momento.

 

Los caminos posibles, gobierno u oposición.

 

Seguir, continuar en el gobierno, sin duda es una tarea, un desafío que consolida a una coalición con capacidad para gobernar y avanzar en la inclusión social y la equidad. Sin embargo el modelo económico y social imperante en este mundo globalizado y globalizante parece no dar grandes saltos, todo lo contrario, mantener un sistema político bipartidista, dos grandes coaliciones que hacen avanzar “lento, pero seguro” un país que desea avanzar pronto porque los que menos tienen no pueden seguir esperando.

 

Un cuarto gobierno de la Concertación es la consolidación de una clase política exitosa en el desempeño de la conquista y mantención del poder, pero que puede adolecer de una estrepitosa derrota y fragmentación irrecuperable, con una sociedad civil aún más desencantada y peor aún, fuera del marco institucional para participar de los procesos políticos. No olvidemos que hay 2 millones de ciudadanos no inscritos en los registros electorales y ese número aumenta. No existe motivación y un cuarto gobierno parece solamente asegurar una década de gobiernos de derecha, con una oposición fragmentada, dispersa, frustrada incapaz de articular una alternativa que vuelva a entusiasmar como el 5 de octubre.

 

El segundo camino parece más interesante, peligroso políticamente por el sólo hecho de decirlo, pero necesario para dar estatura de Estado al pensamiento político de Chile.

 

Un gobierno de Sebastián Piñera no cambiará en nada la estructura de Chile, todo lo contrario, seguirá fortaleciendo el sistema actual e incluso derechizará aún más sus políticas. Una oportunidad para una oposición progresista, con fuerza y decidida a los cambios del país. Volverá a entrar el verdadero aire fresco, una generación verdaderamente política y no funcionarial, una posibilidad real de contar con esa clase política que encanta y motiva a las y los ciudadanos a comprometerse con un Chile más justo.

 

Una oposición convencida, comprometida a debatir y actuar por los temas que Chile tiene pendientes, la redistribución de los ingresos, el bienestar, el matrimonio homosexual, el aborto, la eutanasia, la sindicalización, la gratuidad universal de la cobertura en salud, la descentralización política y económica de las regiones, entre otros tantos temas que darán una fuerza multiplicadora en toda la ciudadanía.

 

Las conclusiones sobre cual será el camino son diversas, la discusión esta abierta y todavía quedan muchas jugadas por mover. Pero quienes leen este artículo y reflexionan sobre el quehacer de la política, deben tomar su propia posición y creer en el proyecto que sienten de verdad para Chile. Siempre podemos quedarnos mirando, otros preferimos ir construyendo.

 

Fuente de la imagen: http://www.miguelurbano.com/images/Punto_de_Inflexion.jpg

 

 

¿Economía o Política?

¿Economía o Política?

 Hace años atrás un amigo me dijo que todo lo que ocurría en el mundo se debía a los temas económicos, en ese momento yo no pensaba igual que él. Al contrario creía que esto era debido a la política. Sin embargo este problema dialéctico hoy esta más candente que nunca y lo que vemos día a día con la llamada crisis financiera, agudiza mucho más la pregunta, sobre cuál es el eje por el cual vemos afectadas nuestras vidas.

 

Claramente lo que parecía ayer hoy es distinto, no sólo reconocemos la crisis financiera como un problema que afecta global y localmente a todas las personas, sino que vemos la incertidumbre a la salida. La crisis que parecía resolverse y definirse así misma con herramientas de política monetaria u otras de corte eminentemente económico, rompe el paradigma del liberalismo económico, de que esto se arregla sólo, que la crisis se resuelve porque el mercado funciona y este es capaz de equilibrarse así mismo. Graso error.

 

Lo primero fue la intervención del Gobierno de los Estados Unidos a la cabeza de George Bush, el salvamento de AIG abrió el debate sobre el futuro del capitalismo, todas las columnas, en todos los periódicos y revistas daban luces sobre el nuevo fenómeno. Parecía que éramos parte de algo tan importante como la revolución, presenciábamos un cambio de paradigma y quien lo realiza es nada más y nada menos que el mismo imperio.

 

El Plan Bush-Paulson que inyectaría ingentes sumas de dinero a la fatigada Economía financiera y salvaría las bolsas de las pérdidas más grandes de la historia, es otra de las acciones más importantes de la lista de acontecimientos. Todo apunta a un cambio del modelo, más regulación, cambio en los incentivos (y esto parece ser lo más importante si se analiza y se escucha a los que saben de esto), menos ganancias y mayor estabilidad. Pero todo esto no contaba con el análisis obvio de la cuestión, tan importante como la economía, tan lógico, no supieron ver que pasaba con el escenario político para que todo esto se llevara acabo y la crisis fuese algo más importante que unos cuantos días de recuperación bursátil.

 

USA esta en plena campaña presidencial y su sistema político se basa básicamente en aportes financieros, económicos que equilibran parte de la balanza. Esto hace que los sectores económicos influyentes de Estados Unidos no queden cruzados de brazos ante un cambio que puede suponer en el futuro una regulación no deseada del todo o más allá de sus pretensiones. Por otro lado, las preguntas sobre cómo y quién financia el plan de salvamento, fueron los principios del cuestionamiento. Porque todo termino con el fracaso en el congreso del plan Bush-Paulson y con ello la reflexión que me lleva a escribir hoy.

 

¿Cuál debe ser nuestra preocupación principal?, ¿Qué es, de lo que debemos estar seguros primero?, es la ¿Economía o la Política? Lo más lógico sería decir que ambas esferas están relacionadas y que por tanto cualquier movimiento para afrontar y superar la crisis debería venir de la mano de ambos, pero esto no parece tan obvio y se ve reflejado en los hechos.

 

La prensa nos habla que el próximo gran paso viene de la mano de Europa y que Estados Unidos (Bush) no se rendirá tan fácil y volverán a presentar el Plan de salvataje a la cámara de representantes, con cambios. Lo que esperamos quienes observamos por el momento es que ambas esferas (Economía y Política) puedan ponerse de acuerdo, que la voluntad general sea lograr recuperarnos de la crisis y no continuemos traspasando finalmente a los de siempre los daños producidos.

 

Claramente los que pagan son los de siempre. Ya hablaremos de los responsables y de cómo estos a pesar de todo se han enriquecido con sus propios fallos. Por el momento les invito a reflexionar sobre la pregunta.

 

 

 

VOTO LATINO “Reflexión para la movilización”

VOTO LATINO “Reflexión para la movilización”

 

En España 1.325.257* ciudadanos de países americanos están edad de votar.

 

 

 

Ante las últimas desiciones de la UE en materia de inmigración, los Estados, las organizaciones de Inmigrantes y cada una de las personas que han emigrado de sus países en busca de mejores oportunidades, ha reaccionado con preocupación ante las futuras normativas europeas, entre ellas la que más preocupa es la posibilidad de detener a una persona en situación irregular hasta 18 meses antes de ser repatriado a su país de origen.

 

Si bien esto dicho en una frase no es del todo cierto puesto que cada país y cada sistema judicial adoptará las medidas pertinentes de acuerdo a los contextos que se presenten. Sin embargo el mismo hecho de declararlo ante los medios de comunicación produce una sensación de descontento, miedo y preocupación.

 

Lo “positivo” es que la Unión Europea fije criterios comunitarios para el tema de la inmigración, donde en reiteradas ocasiones podemos ver o escuchar la incapacidad de los gobiernos y reparticiones de los Estados para tener un tratamiento racional, donde ambas partes puedan atenerse a reglas claras. Todo lo contrario es regular escuchar las historias de gente detenida en los aeropuertos por más de 6 horas y muchas veces sometida a tratos indignos por parte de funcionarios que ni siquiera son parte de los cuerpos de defensa de los Estados y que toman atribuciones que amedrentan y violentan psicológicamente a las personas. Por lo tanto la medida, la toma de criterios conocidos por todos y de los cuales todos tienen derechos y obligaciones, pudiendo recurrir a los tribunales en caso de disconformidad es una buena noticia, que se avance en un escenario tan complejo como es la UE y donde los acuerdos son lentos y complejos de establecer.

 

Pero la política del miedo y los discursos cargados de xenofobia por muchas autoridades y medios de comunicación que retratan la inmigración como un mal, sin dar cuenta no sólo de un proceso normal en la historia de la humanidad, sino como un aporte imprescindible para el desarrollo de países y prosperidad de mercados del trabajo que estarían desahuciados sino fuera por el contingente de personas dispuestas a realizar los trabajos del estrato social más bajo y con sueldos en su mayoría de escasa capacidad para sobrevivir.

 

Los inmigrantes en situación regular, es decir con papeles en regla, deben trabajar en los mercados menos cotizados, aguantar la discriminación en su propio trabajo y además en cada uno de los servicios públicos que se les presta no como un favor, puesto que ellos pagan al igual que cualquier ciudadano europeo.

 

En particular en el caso Español esto se puede constatar desde el Aeropuerto hasta el alquiler de un piso. Papeles, burocracia excesiva y una especie de certificado que demuestre la honradez y el no ser delincuente.

 

En España, según fuentes del Instituto Nacional de Estadísticas la población de ciudadanos de Países Americanos  asciende en el 2007 a 1.638.694 personas. De las cuales 1.454.566 son de América del Sur.

 

Una vez más España goza de mano de obra barata a costa de las necesidades de un millón y medio de Latinoamericanos dispuestos a trabajar más de 8 horas por sueldos bajos y siendo víctimas de la xenofobia, la segregación y la distinción más sutil pero determinante a hora de ver con profundidad el proceso de integración. Los discursos que reconocen el valor de los inmigrantes quedan en el aire cuando vamos a un hospital, queremos inscribir a un niño en un colegio, en cada espacio podemos ver manifiesta la realidad de lo que les relato.

 

Pero aún así hay posibilidades de cambio, la gran cantidad de nuevos ciudadanos no sólo son un ayuda potente para la economía, sino también para la política que ve hoy atractiva una población que puede ser seducida por sus propuestas y promesas, pero de momento esta es unidireccional, puesto que así como no hay reciprocidad en el trato con nuestros países de origen, tampoco hay reciprocidad de derechos políticos para quienes son tan ciudadanos como los nacidos en tierra europea y en este caso en tierra española. Si las personas cumplen con las obligaciones, deben ser susceptibles de gozar de derechos políticos, de lo contrario estamos amparando y reproduciendo una distinción de ciudadanos de segunda clase que tienen derechos y obligación de trabajar y pagar impuestos para continuar viviendo en los países de la UE, pero estos no tienen ninguna capacidad de participar en las desiciones que les afectan directamente.

 

Es por todo lo anterior, que hoy más que nunca debe haber una movilización por los derechos políticos de los millones de inmigrantes, que deben exigir su justo derecho a participar de la sociedad de la que también son parte y de la cual en la gran mayoría de los casos ocupan los espacios menos deseados. Elegir y ser elegidos, derechos y obligaciones debe ser la meta a conseguir, asegurando un futuro digno para quienes han dejado su tierra y han venido a participar de esta.

 

Estoy seguro de que un futuro que garantiza la posibilidad de elegir y ser elegidos cambiará el panorama político y por tanto las medidas que hoy se toman sin la consulta, sin la participación de un porcentaje importante de la sociedad. Incluso quienes abogan por la participación hacen vista gorda y se limitan a informar de las desiciones ya tomadas.

 

La reflexión y la movilización para la consecución de las metas por el derecho al voto también constituyen parte de la historia, si antes fueron las mujeres, hoy lo son los inmigrantes y quienes realmente se dicen progresistas se sumarán a una causa que es el sello de nuestra historia actual y que leerán nuestros hijos.

 

 

En España 1.325.257* ciudadanos de países americanos están edad de votar.

 

 

 

 

*Elaboración propia (Sumatoria de extranjeros en España de Países Americanos entre los 20 -85 y más años, Fuente INE)

 

 

Enlaces recomendados

Siempre es bueno estar en contacto, el facebook y el correo de las brujas me ha hecho conocer un amigo y reencontrarme con otro. Aquí van los link, ya incluídos en este blog que espero que puedan leer.

El primero es mi nuevo amigo Carlos Salas Lind, Cientista Político y Profesor de Estado, actualmente reside en Dinamarca, espero puedan como yo disfrutar con sus interesantes artículos. http://www.carlossalas.com/wordpress/

El segundo es mi amigo Jorge Gonzalez, Sociológo en la Universidad Arturo Prat. Espero su página sea de real interés puesto que puedo constatar que como tantos otros sigue habiendo compromiso y construcción sobre lo local. http://siempregranerino.blogspot.com/

Iquique, La Cuestión Urbana y Social.

 

Reflexiones progresistas.

Por: Gonzalo Prieto Navarrete.  Madrid, Mayo 27 de 2008.

 

Iquique se transforma en región y desde hace años es un potencial económico importante, lo demuestra la inmigración que recibe de las distintas regiones de Chile, como así también de Perú y Bolivia. Últimamente también ha sido receptor de comunidades ecuatorianas y colombianas. Es un gran atractivo económico para los cientos de personas que se trasladan hasta el puerto nortino en busca de oportunidades laborales en los exitosos sectores de la minería, turismo, servicios, zona franca entre otros. Todo ello muestra la situación que cruza la ciudad.

 

Pero la ciudad cuenta hoy con algunos límites para su desarrollo, esos límites son de carácter geográfico entre otros, la posibilidad de albergar más habitantes procedentes tanto de su crecimiento natural de la población, como así también la inmigración antes señalada hace necesaria una ampliación en el radio urbano que actualmente posee la ciudad. Iquique tiene detrás el cerro y por delante el mar y hacia norte ya no existe más espacio posible, sólo queda el sector sur que hoy tiene un límite urbano demarcado.

 

¿Qué pasa entonces en Iquique?, la respuesta es simple, a mayor demanda y escasa oferta los precios suben, ¿cuál es el precio que sube?, el del suelo. Los barrios antiguos, históricos de Iquique, han comenzando a adquirir un fuerte valor comercial y por tanto una fuente de negocios para los que estén decididos a invertir en dichas zonas. El terreno adquiere más valor aún si se piensa en que éste ya cuenta con toda la urbanización necesaria, redes de alcantarillado, luz, servicios telefónicos, televisión por cable. Además de encontrarse en el corazón de un sin fin de servicios financieros, médicos y económicos. Por recordar que no es casual que hace unos pocos días se inauguro la cuarta tienda de retail, una de las más grandes de Chile y aquello claramente no es casual, puesto que este tipo de empresas estudian con minucioso detalle la viabilidad de sus negocios. Por tanto debemos entender que Iquique es una ciudad pujante y con capacidad de consumo suficiente para albergar más proyectos vinculados al desarrollo urbano.

 

Pero volvamos a nuestro estado de la cuestión, Iquique se queda sin espacio y necesita entonces ampliarse y además reconstruir espacios que se consideran por algunos como eventuales nichos comerciales. El problema es principalmente, que gran parte del casco viejo es considerado patrimonio histórico, por tanto las casas y edificios que permanecen desde hace más de 100 años no pueden ser demolidos y representan un obstáculo para las empresas deseosas de construir edificios, condominios en las zonas céntricas de la ciudad.

 

Es evidente que es más barato construir en el centro por todas las posibilidades mencionadas, aún cuando se continúa insistiendo en la necesidad de ampliar el radio urbano para el sector sur. Permitir ampliar la ciudad tiene un costo mayor debido a que se debe no sólo urbanizar lo que ya necesita una inversión cuantiosa, sino que se debe trasladar una serie de servicios que implica mayores costos, aunque también es cierto, aumenta las posibilidades de crecimiento y empleo en la ciudad.

 

La perspectiva progresista.

 

¿Dónde radica el problema desde una perspectiva progresista?, el problema radica en la segregación residencial que se ha estado produciendo en la ciudad, se ha relegado a los sectores más pobres de Iquique a la comuna de Alto Hospicio, que no cuenta aún con los insumos públicos y privados necesarios para atender a la demanda que generan las clases más pobres de la ciudad y que con el anhelo de la casa propia son trasladados del centro urbano. Junto con ello vemos la voluntad de que Iquique crezca en la lógica neo-liberal. Es decir, crece para quienes pueden comprar un departamento con vista al mar y en clave del chorreo hay trabajo para obreros de la construcción con sueldos precarios con los que deben sostener a sus familias y gran parte de ello se debe consumir en gastos de transporte, pues cada día más los más pobres viven más lejos y a los que mejor les va viven en la ciudad. En medio queda la clase media, que teniendo casa propia disfruta de los grandes almacenes pero ve crecer edificios frente a sus ventanas y desarticular la sociabilidad de sus barrios.

 

Debe existir entonces una perspectiva progresista que abogue por quienes se encuentran siendo trasladados, porque no hay espacio para viviendas sociales, pero si hay para los edificios de altura y grandes condominios, que crean un espacio urbano individualizado y en la lógica del miedo al otro, ya no son casas sino castillos feudales protegidos con guardias donde en muchos casos debes presentar tú cédula de identidad para entrar en ellos. Ese modelo no es tan sólo crecimiento económico, sino la instalación de toda una estructura social individual que no fomenta la libertad, sino el miedo al otro y la generación de grupos desvinculados, más segregación.

 

Ejemplos de lo que digo, se pueden evidenciar en lo que fueron los Palafitos, esta comunidad fue trasladada por entero al Cerro la Tortuga de Alto Hospicio. Allí no hay una lógica de equidad sino de segregación del problema, puesto que todos los problemas sociales en esa comunidad aún persisten y además estos son enfrentados con menos capacidades por parte de las autoridades locales.

 

Hechos de la situación.

 

El próximo 29 de Mayo se realizará en la ciudad de Iquique un seminario llamado “Visión Estratégica de Iquique del Siglo XXI” dicho seminario es realizado por la Cámara Chilena de la Construcción y contará con la presencia de la Ministra de Vivienda y Urbanismo Patricia Poblete. Según el director regional de la CCHC el objetivo es propiciar una mirada de Iquique en aspectos de gestión urbana, profundizar la planificación de la ciudad que establezcan pautas claras en virtud del mejor desarrollo de la ciudad” [i]

 

Las preguntas que surgen para quienes debemos contar con una perspectiva progresista es ¿por qué?, por qué tiene que venir a Iquique la plana mayor de uno de los gremios más poderosos del país, legitimados por el Gobierno a través de su Ministra de Vivienda a establecer pautas claras de trabajo en virtud del mejor desarrollo de la ciudad.

 

No sólo se decide a espaldas de la sociedad civil Iquiqueña en su conjunto, sino que también se reproduce un modelo que no incluye, sino que excluye a los que menos tienen siendo estos segregados y planificando para aquellos que más tienen.

 

Hace algunos meses el tema fue tratado por diario La Estrella de Iquique, para quien revise sus archivos podrán ver como representantes de las constructoras decían abiertamente que en Iquique no todas las zonas eran patrimonio y que por tanto debían existir cambios en la legislación. Existe entonces presión al parecer y un fuerte lobby por parte de quienes tienen intereses en la construcción. Y no sólo eso, además, se pretende que sea el Estado quien pague los futuros terrenos urbanizables, porque como es habitual el empresariado quiere realizar el mínimo esfuerzo, para obtener el máximo de beneficios como es la lógica neo-liberal.

 

El silencio que existe en Iquique respecto de esté tema es inexplicable. Debemos entonces visibilizar problemas concretos y profundos en los modelos de desarrollo de la ciudad, estos deben ser más participativos e integradores, que vayan no en la dirección de segmentar sino de integrar, no de generar islas particulares sino de generar una ciudad comprometida y con valores comunes. No es menor la idea de que por ley existan suelos para viviendas sociales y para viviendas comerciales bajo los mismos criterios de construcción.

 

Que duda cabe, que mayor construcción trae una cadena de producción y servicios que aportarán a dar mayor crecimiento y empleo, pero no podemos ni debemos conformarnos con ésto. Debemos poner el acento, el énfasis en una construcción local y participativa de la ciudad y su modelo urbano, garantizando así el acceso igual y universal al desarrollo.

 

Las empresas deben dejar no sólo su inversión económica, sino también social, se deben hacer cargo de dejar un capital social a través de la inversión, si el Estado construye terreno urbanizable, las empresas deben pagar lo suyo, colaborando en la reconstrucción de escuelas, consultorios, mejorando el espacio urbano de los que menos tienen. Porque mientras muchos vivirán en condominios y edificios con portero, muchos más siguen caminando en veredas maltrechas con brechas de tierra, mientras ha algunos les sacan la basura, otros deben mirar dos veces antes de ir a dejarla a la esquina.

 

Una región que quiere mayor y mejor descentralización debe comenzar por poner la mirada y la acción en temas como éste, que no son menores, sino trascendentales para el futuro de Iquique y por tanto competente a toda la ciudadanía y no a un par de agentes centrales que viene a decidir por nosotros.



LA MOVILIZACIÓN SECUNDARIA, JÓVENES CIUDADAN@S

 

Las movilizaciones estudiantiles en la ciudad de Iquique dan cuenta de la insatisfacción de quienes “la sociedad adulta” ha querido catalogar tantas veces como los que “no están ni allí”.

 

Las y los jóvenes secundarios demuestran con un compromiso transparente y digno su disconformidad a un estilo ya estructural del Estado y el Gobierno de llevar a cabo políticas generadas desde fuera sin la participación real de quienes cumplen un rol fundamental en el sistema educativo y también quienes sin lugar a dudas reclaman su derecho de ser ciudadanos más allá de la acción del voto.

 

La llamada revolución de los pingüinos es una etapa de inflexión en un proceso que comenzaron los mismos gobiernos de la concertación a partir del año 1990. Puesto que a pesar de la pactada desarticulación de la sociedad civil en la transición a la democracia, el Presidente de la República de aquel entonces Patricio Alwyn firma un decreto con fuerza de ley, DFL Nº 524/90, el cual da legitimidad legal a los centros de alumnos en todos los establecimientos educacionales del País. Sin embargo esta legitimidad no se convertiría completamente en social hasta hoy.

 

Podemos revisar en la historia de los últimos 18 años como el movimiento estudiantil secundario no ha tenido mayor relevancia a la hora de incidir en la agenda pública del gobierno y de la ciudadanía en general, algunos capítulos rescatables podríamos encontrar en las federaciones secundarias de Santiago, pero ninguna de estas con tal poder de movilización y como repito, capacidad de incidir en un sistema más acostumbrado a reaccionar y planificar en el ámbito universitario. Podemos decir que el movimiento secundario en los 90 no estaba lo suficientemente maduro para lo que hoy podemos evidenciar en la viva consciencia de muchachos y muchachas de entre 14 y 18 años.

 

Debemos decir también que los gobiernos de la Concertación realizaron un esfuerzo sistemático en fortalecer las instituciones secundarias (Centros de Alumnos y Federaciones) a través de inversiones de dinero, políticas públicas focalizadas y encargados específicos para estás tareas en el caso de Iquique lo fue por ejemplo Francisco Miranda desde la Secretaría Regional Ministerial de Educación.

 

Muchos de esos dirigentes entre los que me incluyo no logramos lo que hoy existe, pero si bien lo que fue es parte de un proceso que hoy muestra resultados (pero que tampoco sabemos su desarrollo futuro). Intentamos muchas veces a través de la creación de federaciones, centros de alumnos hacer de que el conjunto de las y los estudiantes lograrán a través de la organización mejorar sus condiciones educacionales. Pero el mismo hecho de ser amparados por instituciones gubernamentales nos hacia ver los árboles pero no el bosque.

 

Hoy los y las estudiantes ven el bosque con claridad y ese bosque no es más que una crítica argumentada y contundente a un sistema educacional que profundiza la inequidad, que favorece el lucro de organizaciones privadas y que estratifica a los estudiantes por su condición socioeconómica.

 

Porque ellos aspiran al derecho de educarse en igualdad y correr desde la misma línea de meta que muchos de sus compañeros en establecimientos privados e incluso subvencionados. Que sin duda alguna hoy están en ventaja ante las oportunidades de futuro.

 

No nos queda más a todos quienes participamos de la sociedad chilena y que albergamos un compromiso con un país con más igualdad, equidad y bienestar social apoyar a un movimiento que nos enseña a luchar por lo que se quiere con energía y espíritu, sin más recompensa que la de sentir que se lucha por algo digno y que se sabe lo que se quiere.

 

Si bien desconocemos el futuro de este movimiento estudiantil, sabemos que el presente puede ser distinto, podemos apoyarlos y saber que estamos haciendo aportando a un proceso que no se había vivido desde la época e la dictadura militar o podemos perdernos en los cálculos e intereses pequeños.

 

Cada uno de estos jóvenes nos demuestra que ellos si están allí, que son ciudadanos y aunque no voten en cada una de sus historias de vida quedará la huella de pensar en un País mejor, con mayores oportunidades y que se materialice en uno de los pilares fundamentales de las sociedades modernas, una educación pública, de calidad, para todos y todas.

 

El llamado esta hecho veremos quienes tienen el valor de recoger el guante.

 

LAS BECAS ¿Fomentar el desarrollo y capital del País? O ¿Reproducir una Clase?

LAS BECAS ¿Fomentar el desarrollo y capital del País? O ¿Reproducir una Clase?

 

Cuando se lee sobre las críticas a la adjudicación de becas, en particular las Presidente de la República, la sensación que me produce es de descontento al ver como continuamos muchas veces beneficiando a quienes tienen las oportunidades a través de otros medios de lograr estudiar en el extranjero y que claramente además pueden volver con certeza a un puesto de trabajo que les brinde estabilidad económica y una legitimidad social apreciable. En desmedro de mucha gente (entre los que me incluyó) que se ha atrevido a salir del país para formarse y ser beneficiario del enorme capital social y cultural que implica estudiar en otros países sin más recurso que los que puede vender por sí mismo, la fuerza de trabajo.

Sin embargo la crítica a este tipo de cuestiones se queda corta si no agregamos otros instrumentos de análisis. Me refiero elementos relacionados con las clases que pueden acceder y que de cierta forma están determinadas por unas u otras formas como por ejemplo su preparación educacional a postular a una u otra universidad. En definitiva si desmembramos esas 300 becas otorgadas por el Estado develaremos cuestiones sociológicas detrás del simple amiguismo en el gobierno, sino una pata más de la desigualdad en Chile.

Finalmente me referiré a la necesidad de ampliar no sólo el número de becas también el aumento de las cuantías para cubrir la totalidad de los gastos que implica estudiar fuera en coherencia con los niveles de vida de los países que reciben a los y las estudiantes.

Como estamos.

Si pensamos en algunas cuestiones de orden sociológico vinculados a determinar en parte el acceso a la educación superior de post grado y más aún está en el extranjero, claramente nos tendremos que remitir a la preparación académica anterior de quienes acceden. ¿En qué universidad?, ¿en qué colegio? nos da pistas también sobre su clase social, su familia, sus relaciones y por tanto el capital social y cultural asociado a las expectativas que se forman en las y los estudiantes.

Además de la educación tendremos como variable la vinculación a los partidos políticos. Los estatus en ellos posibilita tener acceso a redes de influencia y muchas veces suplir en parte historias académicas más humildes. Ese nivel de “contacto” permitirá acceder tanto a la información como así también a las personas concretas que fallarán a favor de uno u otro postulante.

Entonces diríamos que existen dos elementos clave, el capital cultural y social que permite en parte tener una serie de expectativas diferentes a otros con menos capital para aventurarse a realizar estudios de post-grado y salir al extranjero a cumplir esos objetivos, conscientes de que a su regreso no sólo existe una recompensa en términos de calidad de conocimiento y oportunidades, sino que su nivel social adquiere mayor valor en el mercado simbólico de la vida académica y también política. Si tenemos claro en el último caso que existe un paradigma estrechamente asociado entre la meritocracia académica y la posición social.

¿Quiénes quedan fuera?

La respuesta es un tanto obvia y no requiere mayor análisis, pero no por ello deja de ser menos relevante visualizar estás cuestiones que muchos pasan desapercibidas e instalan discursos que no contienen estos aspectos relevantes para acercarnos a la realidad.

Se quedarán fuera la mayoría que no han podido acceder a una educación de calidad mínimas, aquellos por ejemplo que no tienen una buena base de inglés y que por su condición socioeconómica no pueden acceder a cursos de mejor nivel (allí hay una respuesta para la gran proporción de quienes escogen y escogímos universidades de habla hispana para continuar sus cursos de post-grado u doctorado). Quienes no están en las estructuras de los partidos políticos y no cuentan entones con los avales necesarios para avanzar en las puntuaciones de adjudicación de las becas.

Ese segmento que suele ser la gran mayoría no puede acceder, y si lo hace, lo hará sin duda por otros medios que no son precisamente las becas a presidente de la República.

Después de todo, debemos decir que aquello a lo cual me refiero no deja de ser una hipótesis que atiende a un grado de conocimiento de cómo se estructura la clase política y social de nuestro país. El sistema actual beneficia a unos pocos, discriminando a los que tienen menos no sólo económicamente sino culturalmente a partir de elementos estructurantes de la vida social como es la educación. La mala educación disminuye las expectativas personales o en muchos casos simplemente las hecha por tierra cuando existen.

Para realizar un diagnostico más acabado deberemos entonces recurrir a la lista de todos los beneficiarios de las becas Presidente de la República y conocer si esto que propongo se cumple y en que porcentaje. Así podremos afirmar con veracidad y comprobar nuestra hipótesis. Aún así no basta las 300 becas si queremos afrontar el futuro, si queremos invertir y adelantarnos, este número es insuficiente en sí mismo y también proyectivamente, puesto que las cuantías siquiera alcanzan a cubrir las colegiaturas y algunos costos mínimos de manutención en los países de recepción.

Es decir que quienes tienen la opción económica de poder además de la beca tener otros recursos adicionales podrán finalmente decidirse a salir fuera, y claramente este es otro elemento más que discrimina y sustenta la desigualdad. A esto dedicaremos la segunda parte de este ensayo.

Prepararnos para el cambio.

 

                                                                                                                                                               Por: Gonzalo Prieto Navarrete.

La política Chilena se dice desgastada, de falta de ideas, de mala salud, con clases atornilladas hasta lo más profundo y ciegas ante los cambios evidentes que la sociedad manifiesta y que son vistos como pequeñas revoluciones sociales. Incluso cuando algunas instituciones intentan frenar este cambio en el quehacer ciudadano la ciudadanía se impone por uno u otro mecanismo.

 

Definir cuáles son esos cambios es tarea de las ciencias sociales en general y de la sociología en particular, puesto que si acercamos nuestro análisis a la realidad contemporánea chilena podremos hacer inteligible las ideas que necesitamos ocupen un campo de legitimidad más amplio dando pasos a acciones políticas “novedosas” al menos en el contexto nacional.

 

Esos cambios en mi opinión versan en la necesidad de un Chile con más bienestar, un Chile que libre a todas y a todos los chilenos del miedo que significa llegar a fines de mes, que significa que sus hijos tengan 17 años y no puedan ir a la Universidad o siquiera a un Pre-Universitario de calidad. De que simplemente enfermarse de algo más o menos grave constituye un vuelco gigante para la economía familiar y para que decir en el plano psicológico.

 

Las manifestaciones de los trabajadores en los diversos sectores de la economía reclamando mejores condiciones que se traduzcan en mayor calidad de vida, los estudiantes secundarios y universitario en continuas manifestaciones por una educación más igualitaria y de calidad, las mujeres que se han visto cercenadas en su libertad más intima  por un tribunal que obedece a una clase ideológicamente sin correlato con la nueva ciudadanía chilena. Todos los síntomas ya conocidos de una enfermedad llamada capitalismo salvaje, un mercado que no tiene la menor intención de ofrecer mejores condiciones de vida para todos sino para unos pocos, y donde los gobiernos de la concertación a pesar de su enorme avance en casi todos los campos, no ha  consolidado un país que camine hacia la equidad universal sino que administra un mercado y realiza políticas focalizadas que no cumplen las expectativas ciudadanas.

 

Tenemos el visto bueno de todos los países desarrollados y de las grandes instituciones creadas por el capital para legitimar y decir que es lo legítimo, no obstante estos cambios que son reales NO SON SUFICIENTES si queremos construir un Chile con más bienestar e igualdad de oportunidades.

 

La última encuesta del CERC ha informado sobre el alza en la aprobación al gobierno, pero la sombra cada día mas evidente de un gobierno de la derecha para el bicentenario hace pensar que los cambios que se vienen no van en la dirección de ese Chile que decimos querer, sino todo lo contrario. Y aún así gane nuevamente la concertación, la coalición demuestra un desgaste que parece sólo empeorara administrando la economía y mostrando las grietas evidentes de las alianzas políticas dentro de ellas.

 

Todo esto confiere una oportunidad para quienes creen y piensan en política, para quienes actúan y deberán asumir responsabilidades en los cambios que se vienen. La preparación para entonces es vital, ella debe ser académica, política, social, y evidentemente estratégica.

 

Para aquellos que ingenuamente creen que perdiendo la Concertación se irán todos, me permito un concejo ya sabido en política y es que en política nadie muere para siempre. Debemos prepararnos y dar la batalla en las ideas, en las urnas y en la calle para ser de Chile un país más justo y en igualdad de oportunidades, sin miedos y con la libertad de decidir cuando todos partimos de la misma línea de meta.

Keynes regresa en ayuda de la banca. Artículo recomendado.

Llevo mucho tiempo sin practicar el copy-paste, puesto que opto por escribir mis propios artículos, opiniones personales respecto de lo que leo y pienso. Pero en este caso volveré hacer un excepción puesto que considero el siguiente artículo del diario el País muy bueno ya que relata de forma muy clara las controversias teóricas y prácticas del sistema económico y político imperante en la misma fuente de reproducción, Estados Unidos. 

La crisis económica causada (de forma simple) por el impago de las hipotecas pone en riesgo todo el sistema y daña colateralmente a toda la economía global, para ser más precisos se ha sufrido el daño ya en Europa. Dejo el presente artículo para leer y comentar un tema que está hoy como dirían en la televisión, en el centro del huracán. 

La intervención de EE UU en el rescate de Bear Stearns abre una polémica sobre el papel del Estado en la crisis

Salir al rescate de un banco subvierte la esencia del capitalismo: en especial cuando eso ocurre en EE UU, la cuna del liberalismo. Pero los expertos -progresistas y conservadores- apoyan esa medida: la alternativa, dejarlo caer, provocaría un efecto dominó capaz de hundir el sistema.

"La alternativa a no salvar el banco lleva a la catástrofe", señala un experto

EE UU ya tiene su Northern Rock. Su particular caso Banesto. La crisis financiera tocó techo el pasado fin de semana y estuvo a punto de llevarse por delante al quinto banco de inversión del mundo, Bear Stearns, muy afectado por las hipotecas locas. Se habló de riesgo moral -quien hace las cosas mal debe pagarlo para que el sistema funcione- cuando el Banco de España salió al rescate de Banesto por los excesos de Mario Conde, hace 15 años.

También hace sólo unos meses, cuando el Reino Unido se vio obligado a nacionalizar Northern Rock por sus pésimas apuestas inversoras. Y de nuevo ahora vuelve a aparecer la polémica acerca del riesgo moral: a pesar de su tradicional ortodoxia liberal y de la sobredosis de discursos sobre las bondades del mercado, tampoco EE UU deja caer a Bear Stearns ante el miedo a una espiral.

"La paradoja es que la patria del liberalismo y de los excesos neoconservadores se ve obligada a dejar de lado la ortodoxia cada vez que llegan auténticos problemas", resume Emilio Ontiveros, presidente de AFI.

Alan Greenspan ya tuvo que usar mano dura en 1998, cuando la Reserva Federal (Fed) lideró un consorcio de bancos para que librasen de la quiebra al fondo especulativo Long Term Capital Management. Esa operativa vuelve siempre que acecha una crisis. En el momento álgido de las turbulencias, EE UU se ha lanzado a una carrera de intervenciones sin complejos: inyecciones masivas de liquidez, drástica reducción de tipos y un paquete de medidas fiscales multimillonario.

Pero nada parece suficiente. El presidente estadounidense, George W. Bush, ha dejado claro que actuará "de forma contundente si es necesario", lo que abre la puerta a todo tipo de operaciones de salvamento. "Estaba en juego la estabilidad del sistema y ésta [el rescate de Bear Stearns] fue una decisión fácil de tomar", adujo el secretario del Tesoro, Henry Paulson, al ser preguntado por el riesgo moral.

"Keynes redivivo", ironiza Ontiveros. Si la crisis se recrudece se usa una combinación de política monetaria y fiscal. Y si aun así un banco se hunde, la Fed sale en su ayuda sin miramientos. Al diablo con la teoría del que cada palo aguante su vela. "El mercado se autorregula mientras se suceden récords de beneficios. Cuando hay pérdidas y un banco pone en riesgo el sistema, el Estado tiene la obligación de salvarlo para que los demás no se vengan abajo. Se cae así uno de los pilares neocon", asegura José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney.

El caso Bear Stearns presenta diferencias con Banesto o Northern Rock. La Fed se limita a tutelar su compra -en una acción inaudita, eso sí- por parte de JP Morgan a un precio de saldo: dos dólares por acción, ante la fuerte exposición a activos basura. Sin embargo, la Fed (y con ella los contribuyentes) asume un riesgo de 20.000 millones de euros para asegurarse de que el comprador se queda con los pasivos de Bear Stearns, la primera entidad que admitió, en verano, que varios de sus fondos de alto riesgo estaban al borde de la liquidación por la pérdida de valor de sus activos vinculados a hipotecas basura.

La teoría del riesgo moral es sencilla. Se trata de que si una entidad asume demasiado riesgo y acaba hundiéndose es mejor que nadie la ayude. Así se consigue que el mercado sea racional y prudente: si se produce ese rescate se elevan los incentivos para arriesgar en exceso. "El problema es que en estos años nadie se ha acordado de la prudencia. Lejos de autorregularse, todo el mundo se ha lanzado en una carrera de excesos imposibles", señala Díez.

La Fed está en el disparadero, pero la mayoría de los expertos apoya su decisión. "Hay un problema moral, la famosa privatización de los beneficios frente a la socialización de las pérdidas. Pero la alternativa, dejar caer el banco, lleva a la catástrofe: a una crisis sistémica. Ante ese extremo no hay dilema posible", dice Juan Luis García Alejo, de Inversis.

Ni siquiera se detectan fisuras en el lado neocon. Desmond Lachman, economista del think tank American Enterprise Institute, en Washington, opina también que la Fed tomó "la decisión correcta", ante una posible espiral incontrolable. "Sólo cabe la crítica si los gestores y accionistas de Bear Stearns hubieran sido premiados por su mal comportamiento. No es el caso cuando los accionistas se han visto forzados a aceptar dos dólares por acciones que en su día valían 170 dólares".

 

 

Documento Regional Partido Por la Democracia

El presente documento me fue enviado por correo electrónico para mi conocimiento. El documento fue expuesto en el XXVIII Consejo Nacional Programático del PPD (partido del cual soy militante), por su Presidente Regional (Iquique) Juan Luis Marroquín Guzmán . Me tome la libertad en mi calidad de militante de hacer llegar también por correo la siguiente reflexión que pongo a su disposición y expresar mi opinión en contribución al debate colectivo de la organización política.

Dejo un extracto del documento para luego picar en el texto completo y también mi reflexión sobre lo leído.

Extracto del Documento . (Picar)

 

Tenemos ante nosotros muchos retos, que los pepedeistas debemos y queremos abordar, porque el PPD se revitaliza y se fortalece siempre que se anticipa al futuro y lo prepara. Solo la derecha y el conservadurismo tienden a desandar el camino de progreso ya recorrido, porque consideran que todo lo avanzado por el conjunto han sido retrocesos para sus intereses.

Mirar hacia atrás solo debe servirnos para recordar permanente las raíces de las que partimos, para fortalecer los fundamentos de nuestro compromiso político. Quedarnos satisfechos con lo conseguido en el pasado sería el camino más recto, para perder el futuro. Y es el futuro lo que interesa a los ciudadanos, para los cuales adaptamos y renovamos nuestro proyecto político.

Como partido tenemos que ofrecer nuestras propias respuestas, basadas en nuestra concepción de la sociedad, pero tomando siempre en cuenta el interés general, las demandas y preocupaciones de los ciudadanos. El PPD debe definir un proyecto propio y sostenido que responda satisfactoriamente a las demandas sociales en esta era de cambios. Proyecto propio significa proporcionarle una orientación progresista. Retomar el camino del partido de los ciudadanos, en el que son precisamente ellos y sus problemas el punto de partida, el referente último de nuestra acción política, por lo que su participación y apoyo son el motor imprescindible e insustituible. Debemos concebir el poder no como una finalidad sino como un instrumento, activo y responsable, al servicio de los ciudadanos. Creemos en una ciudadanía activa y crítica, que haga oír su voz, que exprese sus demandas y exija comportamientos y resultados.

Respuesta enviada por correo electrónico.

Mi querido amigo:

Me trae muchos recuerdos leer este documento, por las alusiones a muchas ideas y lecturas compartidas. También veo con agrado crítico las referencias al modelo y discurso Español. Si bien comparto la generalidad del discurso expuesto creo que hay matices en los que se debe profundizar entendiendo que el debate no está bajo ninguna circunstancia cerrado. Entre las cosas que me gustaría matizar puntualmente es sobre el modelo económico, puesto que si bien se señala constantemente sus consecuencias y la disposición a cambiar la situación actual, carece de una propuesta concreta más allá de las intenciones generales que podemos leer en cualquier documento de este tipo.

Es precisamente la toma de decisión por un modelo económico diferente, que sea inteligible, explicable al conjunto de la ciudadanía el que pondrá el sello de identidad del partido y de los partidos en lo presente y futuro. No es suficiente ser ecleptico a la hora de querer decir que no debemos continuar con la barrera ideológica entre lo público y privado, entre el Estado y el Mercado. Por lo cual debemos demostrar que tenemos una alternativa diciendo cual es.

Personalmente tengo la opinión de que existen etapas en el quehacer político de la sociedades, solemos mirar con admiración modelos europeos, pero no reparamos que nuestra propia casa es diferente por la construcción histórica de nuestras sociedades. Debemos ser capaces de ver en que paso del largo camino estamos, y creo que antes de enarbolar los grandes discursos sobre las libertades y derechos ciudadanos, estos deben tener las garantías mínimas para poder participar y sentirse parte de una sociedad inclusiva. Es allí donde volvemos a la definición de nuestro modelo económico, el cual debe explicitar de forma clara y contundente una mayor igualdad de oportunidades entendiendo que para colaborar en un contrato social progresista quienes pueden más deben ayudar a los que tienen menos. Lo anterior se enmarca en una clara política de redistribución donde el que más gana apoya al que menos tiene. Donde derechos básicos (según nuestra mirada ideológica) como la educación, la salud, la vivienda son de carácter universal. La protección social debe ser primordial para permitirle a esos ciudadanos participar de forma activa, ya que no podemos pedir que asistan al espacio público del debate y la propuesta si ellos simplemente aún se preocupan de como pararán el almuerzo del día siguiente, ¿cómo comprarán los medicamentos?, ¿cómo pagarán la universidad de sus dos hijos?. Hay mucho en las preocupaciones cotidianas que no está resuelto. No podemos hacer guiños a todos sin querer herir a ninguno, la definición en esto es crucial para caminar hacia un consenso.

La libertad de los ciudadanos comienza por su capacidad de participar en la vida política y democrática, esa capacidad estará dada en la medida en que sus preocupaciones más básicas estén subsanadas.

Espero está reflexión pequeña sea un aporte más a la discusión constante que debemos continuar teniendo todos quienes creemos y queremos un Chile más justo y cada día más igualitario en derechos y oportunidades.

Un abrazo