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Nuestras Conversaciones, el blog de Gonzalo Prieto

La política y las políticas.

La diferencia entre la política y las políticas es capital, pero se confunde incansablemente. La confunden los políticos, los periodistas y, por último las y los ciudadanos.

 

Ante una crisis económica de proporciones globales es imprescindible aclarar este punto, ya que estamos en mundo interconectado, rápido pero por sobre todo, en un mundo donde lo que se reclama a los gobernantes es que estos le solucionen sus problemas, luego que les brinden un modelo económico y social que les garantice seguridad, esa seguridad se traduce en empleo y derechos que no hagan de su vida algo tan inestable que afecte incluso al propio cuerpo humano.

 

Hoy la izquierda europea, debilitada por su falta de respuestas y capacidad de transmitir el discurso, se rearman ante la evidente ola neo-liberal que da por sabidas las típicas recetas de reducción del gasto, la flexibilidad laboral (debilitando el empleo) y la alabanza a los mercados.

 

Acusamos a estas recetas de “derechistas” pero carecemos de respuestas apropiadas para dar respuestas de “izquierdas”. Y simplemente es que tenemos una confusión letal entre la política y las políticas. La primera debe hacer referencia a la visión de país que se quiere, a los resultados que se esperan desde todas las dimensiones posibles; el segundo obedece a al puesta en marcha de herramientas que caminen en la dirección de lograr ese ideal colectivo. Pero nos encontramos en este punto con que muchas abanderamos aquellas políticas, le entregamos etiquetas absolutas y no somos capaces de saber que cada cuestión a resolver es única, y deben prepararse sus respuestas en función de esa individualidad, sin perder de vista porsupuesto la conexión con le sistema que las sostiene y las integra.

 

Si pensamos en algunos ejemplos para el caso chileno, nos vamos a la reciente columna del diario el mostrador sobre la educación chilena. En síntesis se decía que las medidas que se han utilizado para mejorar la educación han respondido a cuestiones ideológicas más que a argumentos empíricos que sostienen que un modelo en el que el Estado garantiza educación de calidad y universal (entendamos esto, como que no deben existir colegios mejores que otros, universalidad en la calidad). Demonizamos las medidas a priori por los vínculos que estos pueden tener con tal o cual política, sin dar espacio a la reflexión crítica, donde la posibilidad de éxito y de

en definitiva dar respuesta a las expectativas ciudadanas es más importante que el debate de cuatro paredes de algunos sacerdotes de la política pura.

 

Sobre la educación, la salud, las pensiones, la seguridad, la investigación, etc. Podemos discutir múltiples respuestas, múltiples argumentos, pero lo importante es dar solución a quienes han depositado su confianza de manera democrática. Atender a los argumentos sólidos y obrar en consecuencia con ellos, defender la política, la visión, pero ser capaces de ver que hay políticas que son herramientas para y no en sí mismas la política.

 

La derecha ha logrado con éxito hacer de está distinción un arma estratégica, y la izquierda se amordaza ella misma.

 

La izquierda contemporánea debe ser capaz de zafarse de prejuicios, lograr articular respuestas coherentes, pero no limitantes. Un camino que no es fácil de equilibrar, pero clave para avanzar en dar respuestas sólidas y creíbles a unos ciudadanos cada día más incrédulos, con poca información (a pesar de la información que corre por las venas de la red) y, que demandan una visión posible y responsable.

El todo poderoso: MERCADO

El todo poderoso: MERCADO

 

Reflexiones sobre el poder del sistema financiero en los otros sistemas sociales

en la crisis económica actual”

 

 

 

El año 2008 Lehmann Brothers cayó estrepitosamente y sentenció lo que muchos economistas, analistas financieros y algún que otro político valiente ya habían vaticinado: el comienzo de una crisis mundial de tantas proporciones como la de 1929.

 

Ante tal problema los Estados comenzaron a intentar buscar tanto las explicaciones (los culpables) y las vías de solución a los problemas, la crisis paso a ser el eje fundamental de todos los países desarrollados, en ese entonces el presidente George Bush solicitaba la colaboración de todos los sectores y comenzaron tanto en Estados Unidos como en Europa las acciones más importantes, que se recuerden desde los años 50 por salvar el sistema financiero.


Recordemos que dicha crisis, la que estamos atravesando aún hoy, ha sido producto de la venta de bonos hipotecarios de mucho riesgo, familias que no pudieron responder a sus compromisos económicos y dejaron de pagar. Dichos bonos fueron divididos y puestos en paquetes junto a otros bonos de mejor calidad y vendidos por todo el mundo contaminando al todo sistema financiero y como consecuencia a la economía real de los países desarrollados en mayor proporción. Una especie de virus que contamina todo el sistema.


Muchos hablaron del comienzo del fin del capitalismo, se reprocharon las prácticas que llevaron a la crisis financiera, las cuales ofertaban a los brokers grandes ganancias por sus acciones financieras, llenaron los bolsillos de muchos de ellos mismos, incluso en plena caída de bancos en EE.UU. , y la UE estos continuaban y continúan hoy, ganando enormes sumas de dinero por sus transacciones.


¡La vuelta de Keynes! Dijeron muchos. Pues tuvo que ser el Estado quien vino a salvar la caída de los bancos e inyectar liquidez para no convertir las consecuencias en algo ya más catastrófico. Y esos “ESTADOS” somos todos. Quienes trabajamos y que con nuestros impuestos estamos salvando a quienes nunca han movido un dedo por salvarnos a nosotros. El hecho es que ni Keynes, ni fin del capitalismo, todo ha sido un montón de ruido pero sin ningún cambio real en el sistema productivo y financiero. En las reuniones del G-20, G9,. G7, o tantos otros “ges” lo único que se ha hecho son declaraciones de buenas intenciones, pero ninguna acción real para transformar un sistema responsable de la desigualdad e inequidad mundial, pues en qué cabeza cabe que sean los ciudadanos quienes tengan que salvar a los bancos.


Pero caemos en la cuenta de como el sistema financiero es quien predomina entre los otros sistemas sociales existentes, ya que el sistema político, por ejemplo, ha sido incapaz de tomar cartas en el asunto, como he dicho sólo declaraciones de buenas intenciones pero nada más. Y es tal el poder que siquiera el sistema político puede controlar nada, da igual la ideología política, el todo poderoso mercado gobierna este quien este.


Para graficar esto tenemos el caso de España, donde hace un par de semanas se público en un diario británico que el país tenia que solicitar un salvamento semejante a Grecia, lo que provocaría un efecto domino (sistemico) en toda Europa y llegaría hasta Estados Unidos. Como sabemos los sistemas se nutren de información, esa información es un lenguaje, un código conocido por todo y que connota en la realidad lo que en en principio es una mera cuestión simbólica, ella conecta y hace inteligible los sistemas.


Es entonces que luego de la comunicación del diario en cuestión, las bolsas españolas sufrieron una caída increíble de grandes proporciones, obligando tanto a España como Europa salir a controlar el descalabro anunciando medidas de ajuste que básicamente consisten en reducir el déficit público de toda la UE, España ya tiene un déficit del 11% respecto de su PIB.


Impensable para un gobierno socialista, vanguardista como el de Zapatero, el del matrimonio gay, la ley de dependencia, el del no a la guerra de Irak, el protector de los trabajadores. Un fuerte cambio en la política económica que claramente se le fue de las manos y que hoy ha tenido que enmendar con los criterios liberales que impone el todo poderoso mercado.


Ocurre entonces que ante la crisis económica, se pensó que el sistema político tomaba nuevamente las riendas de la economía, su salvamento ponía en valor nuevamente su capacidad para contener el quiebre tanto del sistema económico como así también de otros sistemas interdependientes como los mercados del trabajo, y en definitiva la cohesión social.


Si dichos sistemas tienen una jerarquía, pues a pesar de su relación abierta entre ellos y sus entornos, lo que cabe pensar es que la pre dominación había dado un giro, pero ello no ocurrió así. Claramente el sistema financiero a través de las estructuras del mercado y la comunicación de un discurso reiterativo en contra de medidas en favor de la economía real, han primado a la hora de la verdad. El sistema político agotado, presionado tanto por los mercados como por los ciudadanos han cedido, ya que la incomprensión de estos últimos hace más difíciles tomar medidas que sean coherentes con los programas de gobierno o sus ideologías.


Nos preguntamos aquí ¿dónde queda el papel de la democracia?, la gente vota por un candidato y las promesas que éste le plantea, ello no ocurre y queda una sensación de insatisfacción, pero lo más complejo es que ello no ocurre no por pura pretensión de quien encabeza el Estado, sino que es sobrepasado por un sistema que no tiene ni cara, ni cuerpo, por una red de relaciones, discursos y efectos que aunque materialmente imaginarios, son materiales y concretos en sus efectos.


Es entonces que el resto de los sistemas sociales parece subordinado al sistema financiero internacional, al mercado que con su dinámica atraviesa a todo y a todos. No hay líderes, ni programas, ni ejércitos que lo impidan, es un efecto en cadena, sistemico que avanza con una velocidad voraz y que es capaz de en cuestión de días y horas girar el rumbo de cualquier intento por regularlo o retenerlo.

Ante una crisis que han generado algunos, estamos pagando todos, pues sus efectos nos dañan cada día, en la precariedad laboral, en el acceso al crédito de consumo, en la inestabilidad psicológica que constituye la amenaza de perder el empleo y sus consecuencias.

La presidenta del partido socialista francés Martine Aubry, decía hace algunos días que los consensos para salvar al pueblo nunca llegan, en cambio sí hay consenso para salvar a las bolsas.


También lo decía Michelle Bachellet en un discurso ante la ONU; que el gasto para salvar a los bancos hubiera bien permitido resolver el tema del hambre mundial. Dinero hay, pero no hay voluntad tomar las decisiones adecuadas, tal vez porque esas decisiones están fuera del alcance de sus propias manos ¿o no? Incluso los líderes más prometedores como Zapatero en España, o Obama en Estados Unidos quedan sobrepasados por el todo poderoso mercado.

 

LA BAJADA DE TOHÁ Y LA ASPIRACIÓN DE ROSSI

"Ante la bajada de Fulvio Rossi he agregado un pequeño comentario al final del artículo"

La demostrada falta de liderazgo político en la concertación, ese espacio vacante, ha provocado como es natural el apetito político de varios líderes de los grupos internos en cada partido. Eso es perfectamente legitimo, pero nos seguimos auto engañando en política, diciendo a los ciudadanos una cosa puertas afuera y haciendo otra puertas adentro.

 

En mi opinión la bajada de Carolina Tohá se debe más bien a un simple calculo político y no sólo a la cuestión relativa a su marido, el Senador electo por el binominal Fulvio Rossi. Pues como es bien sabido dentro del PPD caminan dos grandes corrientes, los Lagistas y los Girardistas. Estos dos grupos se ha peleado los espacios, las cuotas y las opciones dentro del PPD. En el caso del primer grupo este incluso más asociado con Francisco Vidal, el representante de Lagos en el PPD, quien durante los años en el gobierno administro cuotas en el Estado creando la red de poder en el partido entorno a la figura del ministro. En la otra cera el Senador Guido Girardi quien ha construído su poder a través de los Alcaldes y Diputados, en una velada (pero clara disputa dentro del mundo político) batalla por el poder con el grupo Lagos-Vidal.

 

Ante la derrota de la concertación, muchos esperábamos la oportunidad para el recambio de liderazgo en la política y los partidos, pero esto no ha sucedido y claramente por ahora no va a suceder. Tal vez porque simplemente la lectura anterior es ingenua y no responde a la realidad de como funcionan las cosas en la política Chilena.

 

Desde Madrid escuchaba los resultados de la segunda vuelta, escuchando los comentarios de algunos destacados personeros de la concertación, era un momento donde se abría una inflexión importante, pero acto seguido por televisión vemos a un Lagos empoderado, dando un discurso de cierre de los 20 años de la concertación y concretando la acción de un claro elitismo político. El traspaso simbólico del liderazgo a su hijo Ricardo Lagos Weber, Carolina Tohá y Claudio Orrego que parece haber estado allí más bien por casualidad.

 

Nosotros no tenemos monarquía, pero no importa, los comportamientos son similares. El supuesto Rey entregando la corona a sus hijos. Pues Carolina Tohá no tiene más capital político que su apellido, no tiene más mérito que sus relaciones personales que la colocaron siempre en el lugar preciso, en el cargo correcto. Quienes me digan: “es que fue Diputada”, yo le respondo de inmediato diciendo que en el sistema binominal con apellido Tohá y con el gobierno de jefe de campaña, muchos pueden hacer lo mismo.

 

Las versiones oficiales sobre la bajada de Carolina Tohá han apuntado a que su marido Fulvio Rossi, le pidió que se bajara o cuestión similar, o bien que Tohá había calculado de manera brillante que si ambos ganaban esto parecería una especie “gran familia” (acaso ya no lo es) y que por tanto decidió dar un paso al lado por el bien de la política y la concertación.

 

En mi opinión ambas teorías son erradas o bien no completan la explicación debidamente. Ya que lo que ha pasado es que Carolina Tohá no ganaba las elecciones internas del PPD, porque no cuenta con la maquinaria que contaba el Laguismo en el gobierno para movilizar a su gente y su votación, cuestión que si sigue conservando el Girardismo a través de los Alcaldes y Diputados. El razonamiento es simple: “si tengo una legitimidad simbólica heredada no debo poner en riesgo tal cosa, debo seguir siendo la niña bonita de la fiesta y quedarme aquí hasta que me ofrezcan algo sin tanto riesgo”.

 

Aquí le hallo la razón a Fulvio, se ha dirigido la discusión para otro lado, algo que ayuda a su esposa pues la están victimizando y por ende, siguen aumentando un capital simbólico en campo político.

 

Es por ello que tenemos que asistir a un show innecesario, la política como la vida misma se encuentra llena de juegos de poder, necesarios y legítimos para conducir los ideales y proyectos que creemos son los mejores. Pero mentimos y desarrollamos discursos para tapar el Sol con un dedo, aunque muchos se engañan o se dejan engañar, siguen prefiriendo ser parte de los grupos de poder en vez de tener su propia opinión.

 

Carolina Tohá ha movido sus fichas como ella ha creído conveniente, nos guste o no esa es la realidad y en el futuro ya veremos como sale la jugada, el resto de los comentarios son esfuerzos sin sentido.

 

Claramente el movimiento ha favorecido el apetito voraz de su marido, un hombre al que se le destaca justamente eso, su ambición y convicción para llevar sus objetivos a cabo, pero lejos está de representar la renovación política, pues el Senador puede ser igual o mejor a la hora de poner en práctica lo que sea necesario para lograr lo que quiere. Rossi tiene aspiración presidencial y si para eso debe enfrentarse a todos lo hará, hasta el momento así lo ha hecho. “La providencia” le dio la opción de ser Senador gracias al sistema binominal, con un resultado vergonzoso y con su región entregada completamente a la derecha. Pero él no sufrió ningún daño en Santiago. Hasta para eso Santiago es Chile pues lo que pasa fuera de él no importa, pues lo que pasa fuera de Santiago a menos que sea catástrofe no sale en la televisión.

 

La bajada repentina de Fulvio Rossi puede ser explicada una vez más bajo la perspectiva de Pierre Bourdieu y su concepto de capital social. Esa cuestión inmaterial difícil de medir, pero que ronda en el subconsciente del actuar social e individual. Rossi no necesitaba en absoluto renunciar, como me dijo un amigo hace muy poco, las elecciones de los partidos no son elecciones populares y como tales no era necesario dar un paso al lado, posiblemente Rossi tiene más que perder si piensa en su capital político y lo que se puede decir de él. Aquí importa mucho la prensa y el tratamiento de la noticia, ya que si bien Tohá no creo que haya renunciado por Rossi, tampoco Rossi ha renunciado por Tohá, ambos al parecer miden muy bien los tiempos (virtud importante en la política) y han preferido guardar esfuerzos y no dañar su imagen y esperar a contiendas mayores, donde los/as ciudadanos/as si juzgan lo que sale por televisión y prensa, donde si importa la imagen.

Claramente esto constata otra cuestión relevante y de fondo para la política. Los partidos cada día importan menos a la hora de erigirse como líderes políticos y ciudadanos, no son indispensables a la hora de recoger popularidad y por tanto es más importante aparecer como alejados de ellos y continuar apareciendo como la víctima de esas prácticas indeseables de la política, un discurso claramente incoherente para quienes sabemos de sobra que esas prácticas son fielmente practicadas por Rossi.


 

ENERGÍA, MEDIO AMBIENTE Y ÁMERICA LATINA Contradicciones e intereses

ENERGÍA, MEDIO AMBIENTE Y ÁMERICA LATINA  Contradicciones e intereses

La energía ocupa un lugar privilegiado en la agenda nacional e internacional de cualquier país en todo el planeta. Finalmente la discusión central del cambio climático está basada en cómo la sociedad mundial continúa con estos niveles de crecimiento y consumo sin agotar sus recursos para ello. Y es la energía en todas sus formas el recurso del cual hablamos.

 

América Latina se enfrenta por lo tanto a una gran pregunta de presente y de futuro. ¿Es el camino del desarrollo de los países industrializados el que queremos seguir? ¿Es ese nuestro objetivo? Si esto es así el camino se oscurece, pues si bien América Latina es una de las regiones en el mundo que paga (literalmente) por la contaminación de los países industrializados, también es de las regiones que posee un gran nivel de recursos naturales y energéticos que deben ser explotados o desarrollados en forma sustentable, ello requiere al menos dos cosas importantes. La primera es que los estados latinoamericanos tomen una decisión firme en tanto que sus recursos naturales y energéticos son de valor estratégicos y no pueden convertirse en un productor más del mercado. En segundo lugar, debemos entender que la gestión de esos recursos debe realizarse de manera sustentable, y ello requiere sin lugar a dudas transformar nuestro paradigma de crecimiento y consumo actual en todos los niveles de la sociedad, un gran desafío que es difícil de imaginar que se lleve a cabo.

 

Haciéndonos cargo del primer supuesto, el control de los recursos es importante, el paradigma capitalista ha convencido a todo el mundo de que los recursos naturales deben gestionarse sobre el marco del mercado, como un recurso más para lograr su eficiencia (económica) y así asegurar el suministro de los países. Latinoamérica pasa por un momento delicado, justamente porque su cambio de paradigma ha traído consecuencias, la escasa diversificación de sus fuentes energéticas ha puesto en alerta a los países teniendo que hacer uso del racionamiento eléctrico. De este panorama me han enviado un artículo que hace un relato bastante certero de la situación y propone las líneas de solución que debieran tomar los países en América Latina.

 

Haré un breve resumen por los principales puntos del artículo para luego expresar mi opinión sobre él y dar alternativas que en mi opinión responden a una mirada mucho más estratégica y con sentido regional que la del artículo en cuestión.

 

El artículo1 cita que pese al crecimiento de América Latina, su reto principal (entre otros) es la mejora en la diversificación e infraestructura de sus sistemas eléctricos. Detalle los actuales problemas de Venezuela con las centrales hidroeléctricas; Bolivia y el gas; Argentina y la falta de inversión y los precios; Cuba y su plan de ahorro energético; Brasil y su red hacia el Pacífico, particularmente la red que debe llevar y no lleva agua a muchos puntos del país; Chile y los evidentes problemas que sacó a la luz el reciente terremoto. Todo apunta según el artículo a un monocultivo de fuentes hidroeléctricas que hacen depender a los países de los factores climáticos y que cuando éste falla, falla todo el sistema. También se destaca la falta de inversión y el poco incentivo que existe en la región.

 

Colombia es el país de cual tendríamos que seguir el ejemplo el resto de los países latinoamericanos. Pues Colombia dejó en manos de las empresas privadas la construcción de Termoeléctricas a Carbón, Diesel y Gas (las últimas de ciclo combinado). Un marco regulatorio e inversión privada hacen más eficiente el sistema, diversifica las fuentes y pone en marcha generadoras que no dependen del agua y los factores climáticos, por lo cual los riesgos disminuyen. ¡Una maravilla!, pero creo que debemos ser cautos y poner en el análisis algunas cuestiones de vital importancia.

 

América Latina junto con ser la región que debe pagar los costos económicos y sociales del cambio climático, es además la que continúa siendo receptora de tecnología sucia. Las termoeléctricas son agentes contaminantes que aceleran la destrucción del planeta. Además le hacen el negocio redondo a las empresas, preferentemente europeas que deben reducir sus emisiones de CO2 debido a la regulación que les impone el protocolo de Kioto en el viejo continente, pero que obtienen permisos de emisión contaminando en otra parte y por supuesto ganando más dinero. El mercado de emisiones les obliga a presentar modelos de desarrollo limpio (MDL) que dentro de los requisitos se encuentran, que tienen que operar con la tecnología más alta dentro de los países en los que se aplica. Como ya hemos constatado los países latinoamericanos cuentan con una baja diversificación energética y en muchos de ellos con tecnologías deficientes, por muy buenas que sean las tecnologías que nos traen de Europa, éstas siguen siendo contaminantes y junto con ello las empresas aprovechan de adueñarse de un recurso estratégico de los Estados bajo la lógica del mercado.

 

Quienes defiendan esta última cuestión con el discurso del mercado global y el fin del estado como interventor en materia económica se equivocan. Pues ningún país europeo o norteamericano arriesga a poner en manos de terceros sus fuentes energéticas, véase el caso de España con la alemana EON, a la cual le fue imposible comprar acciones de Endesa España. Pero aquí promueven el mercado común europeo, pamplinas. Cuando se trata de energía hay proteccionismo, pues el argumento es que es un recurso estratégico y nacional.

 

En mi opinión la tarea que debe emprender América Latina son las de integración energética, una de las buenas ideas es el anillo energético propuesto por Ricardo Lagos (al menos yo se lo he leído a él ). Un sistema que implica un buen marco regulatorio, una inversión público-privada, y una red regional que diversifique y asegure la energía. A ello debemos agregar claramente el componente sustentable, invirtiendo en las mejores tecnologías y abriendo al mismo tiempo centros de investigación en materia energética. Para el propósito voluntad política y sentido de futuro, cuestión que hace flaquear la propuesta.

 

No es de locos pensar en un fondo latinoamericano de la energía sustentable que desarrolle e implemente infraestructuras y políticas de eficiencia. Comprendemos que a mediano plazo podremos reemplazar las termoeléctricas por tecnologías limpias.

 

En Chile el Sistema Interconectado del Norte Grande cuenta con un parque eléctrico de más del 90% de termoeléctricas, sin duda alguna debemos avanzar en transformarlo, podemos hacerlo si tenemos voluntad política y sentido de futuro, insisto. Si la energía se encuentra en el centro de la discusión de los próximos años, debemos tomar el camino correcto, pues el camino correcto beneficia a muchos en vez de a unos pocos, la propuesta del artículo que leí no hace más que engordar la contabilidad de las grandes empresas que pagan una miseria de impuestos y son dueños de recursos estratégicos.

 

Es posible cambiar el paradigma, pero para ello necesitamos la participación de todos y por sobre todo necesitamos visibilizar que existen alternativas que si bien pueden ser costosas a corto plazo nos beneficiarán a todos y a todas en el futuro. ¿Estamos dispuestos a realizar ese esfuerzo?

 

REFLEXIONES EN EL DÍA MUNDIAL DEL AGUA

REFLEXIONES EN EL DÍA MUNDIAL DEL AGUA

Lo cierto es que el agua es una necesidad transversal de todas las sociedades, de todos los individuos y especies del planeta. Nuestro plantea agua necesita de esfuerzos mayores para conservar su fuente más importante, de lo contrario estaremos poniendo en peligro nuestra propia subsistencia. Dejo aquí varios link que pueden ser interesantes para la reflexión sobre el Agua.

 

http://www.aguacam.com/materiales/pdf/aguamediterraneo/el_planeta_tierra_funciona_con_agua.pdf

 

http://www.rtve.es/alacarta/player/374215.html

 

 

Por un proyecto de Izquierda Contemporáneo y Verde

Por un proyecto de Izquierda Contemporáneo y Verde

 

La izquierda chilena debe aún realizar una profunda reflexión sobre su presente y su futuro. No caben más rodeos, pues la ciudadanía demanda claridad y firmeza. Que se materialice en un proyecto que convoque más que nunca a una nueva etapa del país teniendo presentes las complicaciones que conlleva la reconstrucción de gran parte de Chile. Es hoy cuando los partidos y organizaciones de izquierdas deben ofrecer una guía clara sobre su acción política y compromiso con todas y todos los chilenos, pero por sobre todo con quienes menos tienen, con quienes no tienen voz ante los medios, pero que reclaman en alto su derecho a vivir mejor y feliz.

 

Chile ha demostrado su enorme desigualdad ante la tragedia, su incapacidad para reaccionar como es debido y continuará poniendo en evidencia los problemas aún no resueltos de los millones que no tienen las garantías necesarias. Ante la derrota electoral y la crisis que hoy atraviesa el país, es que debemos reflexionar para construir un programa con las y los ciudadanos, un proyecto que seduzca y convoque a esa gran mayoría chilena.

 

En momentos de crisis emergen las oportunidades y ésta no puede ser la excepción. Debemos emprender una reflexión necesaria, profunda que nos permitan recuperar la confianza de las y los ciudadanos.

 

En la tarea es crucial el aporte de todos y todas, pero por sobre todo de las nuevas generaciones que demandan de la política, una política más clara, coherente y presente ante los problemas ciudadanos. Un proyecto que tenga en cuenta la ampliación de los derechos que Chile necesita si aspira al desarrollo integral. Ello no sólo depende de una cuestión meramente económica, sino que implica poner el énfasis en nuevo modelo de producción que haga sostenible nuestra vida en el planeta y al mismo tiempo combata la pobreza. Es la pobreza el objetivo número uno que todas las fuerzas de izquierdas, deben tener presente y movilizar sus acciones para su derrota definitiva.

 

Una izquierda contemporánea que atienda a la exigencias presentes en la actualidad, debe liderar un proceso de profundización de la democracia, descentralización del país, gratuidad en salud, aumento en la cobertura educacional, protección del empleo, diversificación de las fuentes energéticas con principal acento en las energías limpias, una posición vanguardista en la región latinoamericana promoviendo activamente procesos de integración, una transformación estructural de nuestro estilo de vida, ello requiere luchar por dejar de ser consumidores y convertirnos en ciudadanos.

 

El mundo se enfrenta a una amenaza compleja, nuestra relación con la naturaleza nos obliga a encontrar un equilibrio entre la sostenibilidad ambiental y el bienestar de la población. No es un tarea fácil menos aún en un mundo globalizado, pero debemos pensar y hacer porque ello suceda.

 

Las tareas son conocidas por todas y todos quienes pensamos que Chile debe tomar otro rumbo, un camino más feliz, más amable con nuestro entorno y con nosotros mismos. Un Chile que trabaje por acabar con los miedos, las desigualdades y las diferencias de toda índole. Pero a pesar de conocer las tareas, hemos sido hasta ahora tímidos en apoyar con fuerza las acciones para provocar esos cambios.

 

Los partidos deben adaptarse y escuchar atentamente. No debemos amarrar el futuro a alianzas que fueron necesarias en un contexto determinado, no podemos poner freno a los cambios que tenemos la responsabilidad de impulsar por un “acuerdo”. Es el momento de soltar amarras y navegar nuestro propio barco.

 

Esa es la posición valiente que debemos defender y articular un nuevo proyecto junto las y los ciudadanos explicando de manera distinta la política, democratizando nuestros propios partidos y organizaciones, cambiando nuestras prácticas y por sobre todo atreviéndonos ha realizar lo que en nuestro sentido más profundo sabemos que es lo correcto.

 

La invitación es al debate, pero también a la acción política, no dejemos pasar la oportunidad.

 

 

La Oportunidad sigue allí.

 

El Terremoto natural nos ha hecho olvidar por un momento, al menos en la memoria colectiva, el terremoto político que se está produciendo en Chile. En dos días el cambio de mando dará un giro, aunque no de muchos grados, a la realidad del país. Por ahora los análisis que se vierten en la prensa son en relación a las futuras obras de reconstrucción y la capacidad del gobierno de Piñera para manejar el Estado y la facilidad que tendrá su administración de trasladar a ejecutivo saliente todas las responsabilidades sobre fallos a la hora de afrontar la catástrofe, y por qué no también hará lo propio con muchas otras cuestiones que vayan saliendo.

 

Sin embargo la tarea que me convoca en este artículo no es repetir lo que otros ya han comentado y muy bien, sino a pensar sobre la oportunidad que sigue allí, el espacio político para construir una oposición y una alternativa de gobierno de centro izquierda para el futuro de mediano y largo plazo.

 

La Concertación sigue aún sin dimensionar las causas de la perdida del gobierno y en ese mismo sentido el llamado de la ciudadanía a transformar el sistema político actual. No vamos a descartar aquí las voces críticas que han intentado revelar este diagnostico, pero que han sido acallados por un discurso que nubla la vista y tapa los oídos. Una suerte de fe religiosa sobre lo bien que se ha hecho todo y ni un comentario de verdadera auto-critica.

 

Hoy la concertación se reordena bajo los mismos parámetros que provocaron su caída. Un cambio de rostro pero que encubre un mismo cuerpo desgastado. Sin proyecto político la concertación quiere seguir tirando de su alianza instrumental para conservar el poder que les queda y aspirar nuevamente a él, el año 2014. Michelle Bachelet todavía no entrega su banda presidencial y ya hay quienes la proponen como candidata, pero al mismo tiempo hablan de escuchar a los ciudadanos. La popularidad no es causa de buen gobierno.

 

Sin auto-crítica y sin proyecto político se abre una oportunidad. La oportunidad de construir una alternativa con un programa de centro izquierda que haga eco de las demandas de las y los ciudadanos más pobres y las clases medias. Con una visión económica que tenga como objetivo financiar las políticas que provean de mayor bienestar social a los ciudadanos, pudiendo materializar el discurso de la igualdad.

 

Como ya han señalado otros, el terremoto nos ha brindado la oportunidad de mostrar lo vulnerable que somos y que todo no ha ido bien, sobre todo para aquellos que menos tienen, que siguen ganando una miseria y que ante los embates más terribles de la naturaleza su único apoyo es la caridad. Ello nos demuestra en definitiva un modelo de sociedad capitalista que no se sostiene y que es incapaz además de prevenir.

 

Las tareas de una alternativa de centro izquierda deben seguir siendo los pilares de la educación, salud, viviendas dignas, empleo decente e innovación tecnológica al servicio de la economía nacional y la sociedad en general. No podemos continuar con un modelo que beneficia siempre a unos pocos, que maquilla las políticas públicas “focalizandolas” como paradigma de la eficiencia, pero que en muchos casos no es correlato del problema que se quiere resolver. Hay cuestiones que deben ser universales, pues simplemente no todo puede definirse a corte de los quintiles.

 

La democracia necesita transformarse y volverse hacia los ciudadanos, hemos perdido el valor por los asuntos públicos, ello en gran parte porque las instituciones se han alejado de la voluntad ciudadana y se han convertido en edificios de reparto de cargos públicos y técnicos al servicio de la racionalidad neo-liberal. Tenemos la necesidad de descentralizar la política y el Estado para devolverle el poder a los ciudadanos y que exista una relación más estrecha entre quienes son llamados a liderar y quienes entregan esa legitimidad.

 

En este proceso las y los jóvenes tenemos una enorme tarea ahora mismo. Pues la única forma de transformar la política es cambiar a sus políticos y quienes se sientan llamados a construir una política más democrática, más directa y al servicio de las y los ciudadanos que menos tienen, deben hoy ponerse de pie y hacerse cargo de esa responsabilidad liderando los espacios a los cuales son más afines y donde tienen puestas sus aspiraciones. La juventud debe ser capaz de transformar y transformarse así misma, apagar la tele y tomar las riendas de su futuro. No basta con conformase con espacios pequeños, deben aspirar a lo más grande pues sólo así seremos capaces de atrevernos a realizar las grandes transformaciones de la sociedad chilena.

 

Chile hoy más que nunca está envuelto en el concierto internacional y debe responder ante múltiples desafíos, no puede quedarse atrás, no puede esconderse o lamentarse, debe levantar la cabeza y mirar hacia el futuro. Ello requiere de liderazgo y hacer de la política un instrumento para mejorar la calidad de vida de las y los ciudadanos, junto con aspirar a un modelo de sociedad mas justo y sostenible.

 

La oportunidad se encuentra frente a nosotros, no podremos alegar después que no fue así.

 

 

FUERZA CHILE

FUERZA CHILE

 

Tras los duros acontecimientos vividos por nuestro país el sábado 27 de febrero, no cabe más que adherir con  solidaridad y condolencias por los cientos de compatriotas muertos y los millones de damnificados que suma a cada minuto la tragedia.

 

El análisis que podemos hacer ahora es temprano y sin lugar a dudas lleno de dificultades, pues nadie puede arrogarse la capacidad de enfrentar sin problemas una situación como ésta. Chile esta poco a poco poniendo en marcha sus diversos mecanismos institucionales y comunitarios al servicio de sus ciudadanos más afectados. Es de bien valorar la actuación temprana y personalizada de la propia presidenta y sus ministros, los cuales demuestran un conocimiento profundo del Estado y las herramientas que este tiene para abordar problemas complejos, no sólo las de tipo institucional y lega,l sino también la capacidad de “moverse” entre las diversas racionalidades que operan en la toma de decisiones. Como en todo se pueden tener reparos, pero este no es el momento adecuado para ello.

 

El resto del país ya está movilizado, como siempre, pues no es la primera vez que nuestro país está sumergido por la catástrofe y la desolación. La gente, pero sobre todo el pueblo, tienen memoria colectiva y reaccionan con el mismo coraje y entrega, tal vez incluso mejor , ya que el conocimiento es acumulativo y se pone a disposición de la solución de los problemas.

 

El proceso que viene por delante es aún más complejo y de largo plazo, la reconstrucción de la zona centro y sur de Chile. Y en esto debemos hacer una reflexión mayor, pues como dije antes debemos ser capaces de acumular experiencia y convertirla en conocimiento que permitan adelantarnos a los embates del futuro. Sin duda alguna nadies está completamente preparado, pero si podemos reducir los daños, previniendo y apoyando una reconstrucción con mayores niveles de calidad tanto en las viviendas como en el plano urbano. El desastre de gran magnitud revela también nuestras falencias y debemos poner atención en ellas para mejorar en un futuro. Pues lo que si sabemos es que ocurrirá denuevo, sólo que no sabemos cuándo.

 

La tarea es poner a disposición el conocimiento y la tecnología en ser capaces de adaptarnos mejor a los problemas que la naturaleza no pone delante. Un ejemplo es Holanda, quien ante el constante peligro de inundarse completamente ha puesto en marcha planes de emergencia e infraestructuras preventivas.

 

La tarea del Estado es relevante, pues no hay aquí efectos del mercado que vayan en ayuda de los más necesitados, es ahora cuando el Estado cobra su rol imprescindible de guiar y ordenar la sociedad. Más aún frente a la conciencia cada vez más internalizada de que debemos ser capaces de hacer un mundo más sostenible, es la oportunidad de cómo reconstruiremos luego de los momentos de angustia y dolor.

 

Desde los rincones del mundo enviamos quienes estamos fuera nuestra energía, pues sabemos que se necesita; y en mi caso personal esta reflexión que invita a adelantarnos y utilizar nuestra experiencia para mitigar de mejor forma los sucesos que son difíciles de prever y más aún, complejos de abordar.

 

EL OTRO DISCURSO DEL MEDIO AMBIENTE

EL OTRO DISCURSO DEL MEDIO AMBIENTE

 

El discurso dominante sobre el medio ambiente guarda trasfondos que vale la pena indagar. Si bien hay datos indiscutibles y razones más que suficientes para acordar que el calentamiento global es algo real y que sus consecuencias naturales y sociales terminarán afectando a los más pobres del plantea. No es menos cierto también que en ese discurso existen otras intenciones que podrían dar otro color a lo que nos bombardean por televisión.

 

Ayer asistí a la presentación de un libro llamado “La Crisis y el Estado Activo”, su autor Gonzalo Martner decía en la primera tesis del libro algo que cabe tener en cuenta también para la mirada que les presentaré a continuación. El autor dice: “...no debemos perder la mirada crítica y debemos ser respetuosos de los datos...”. A tal afirmación suscribo profundamente, porque estamos siempre en la amenaza de dejar que nuestro juicio pierda la perspectiva crítica, pues en muchos casos parece obvio seguir a pie juntillas la creencia dominante y no dar crédito a cuestionamientos. Por otro lado existen datos fidedignos de organizaciones reputadas que deben ser siempre tomadas en cuenta a la hora del análisis.

 

La pregunta es la siguiente: ¿Cuál es la fuente de energía que estructura la economía mundial en nuestros días? La repuesta no es compleja: el petróleo. ¿Quiénes son los países productores de petróleo hoy en día? Respuesta: Irán, Irak, Kuwait, Indonesia, Venezuela, Nigeria, Qatar, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos. Entre otros de menor producción.

 

Todos estos países tienen en común la producción del petróleo, pero también tienen en común una posición a Estados Unidos y Europa. La gran parte de ellos (los productores de petróleo) han sido controlados por las grandes potencias mundiales post segunda guerra mundial, con un mundo sin mayores oponentes sobre todo después de la caída del muro.

 

Pero hoy, más que en ningún otro momento, el mapa geopolítico mundial está sufriendo transformaciones enormes, con una China poderosa y favorita a ser nuevamente un Imperio, pero está vez de alcance mundial. Para ello la energía es fundamental, pues la energía es la que finalmente mueve las maquinas que generan dinero y poder. En este cuadro están también Venezuela e Irán que junto con Rusia han decidido darle pelea en el juego del poder a un Estados Unidos cada vez menos poderoso (aunque lo seguirá siendo al menos por muchos años) y a una Europa desarticulada y lenta, que prefiere a pesar de sus tratados, moverse cada uno por lo suyo que en conjunto.

 

Por ello cabe preguntarse ¿hasta donde el cambio climático se ha convertido en una realidad objetiva, amparada por los datos científicos? O bien en un discurso del miedo que esconde el re-ordenamiento de las fuentes energéticas devolviendoles a los actuales poderosos del mundo el mango de la sartén. Ya que el cambio climático persigue el uso de fuentes energéticas limpias, lo que implica un desarrollo tecnológico enorme, pero por sobre todo de un alto costo económico. Países como Venezuela e Irán no podrán transformar sus economías tan rápido y China no cumplirá sus pronosticos económicos y políticos.

 

La duda se presenta inteligible, pues ¿sabemos realmente que el clima cambia de manera tan brutal?, nos creemos de buenas a primeras todo, porque sale en los periódicos y la televisión. Debemos ser capaces de mantener la capacidad crítica y de dar pie a que la duda metódica sigue vigente al menos como ejercicio reflexivo y análisis de escenarios posibles. Pues ni todo es tan claro, ni todo tan oscuro, por ello es necesaria la mirada profunda e impaciente ante los datos y los discursos que se reproducen.

 

Personalmente creo que el cambio climático es una cuestión real, que afecta y afectará a los más pobres y que debemos caminar todos por la senda de un desarrollo sostenible en lo económico, social y medio ambiental. Pero no todos tenemos las mismas responsabilidades y es deber de quienes investigan y dan sustento a las decisiones poner en la mesa todos los antecedentes para asegurar un futuro mejor que el de hoy, pero también para no engañarnos con el primer documental catastrofista que veamos.

 

 

La Oportunidad de la derrota

 

“Profundizar la democracia, transformar la economía y descentralizar el Estado” 

 

 

El día 14 de diciembre pasado estábamos seguros que habíamos perdido el gobierno. Era una constatación plausible puesto que los números simplemente no daban y aunque en las últimas dos semanas hubo una especie de aire de esperanza que recorrió a los miles de concertacionistas repartidos por Chile y el mundo, finalmente la realidad nos mostró lo que ya sabíamos desde hace tiempo, que perdíamos frente a la derecha, pero más aún perdíamos ante nosotros mismos. Y digo nosotros, porque a pesar de mi edad y mi participación en la vida política activa como militante del Partido Por la Democracia, creo profundamente que todos (más o menos) hemos contribuido a la derrota.

 

Sin embargo la derrota contiene más cuestiones que el sólo lamentarse y precisamente de eso es de lo que quiero hablar ahora. De eso y también de cómo se está supuestamente “reconstruyendo” la coalición, ahora opositora, para enfrentar los desafíos del futuro.

 

Como he dicho en otros artículos, esta cuestión es índole eminentemente política, es la forma de hacer política la que nos ha llevado a la derrota y nuestras prácticas como partidos hacia dentro y hacia fuera las que fueron gestando el cáncer de la desilusión y el clientelismo. Las cuotas de poder, el “te doy votos, pero ponme a este y a este otro en tal o cual cargo” fueron lo que termino por liquidar a los partidos. ¡Ojo! Los partidos no gozan de buena reputación en ninguna parte, pero aún así son capaces de estar más cerca o más lejos del sentir ciudadano.

 

Llegó el 18 de enero y la Concertación necesita reinventarse, cambiar, transformarse, pero ¿para qué?, ¿para obtener el poder el 2014? Sin duda ese es uno de los desafíos, pero no el único.  Si las personas que componen la concertación no comprenden tal cuestión, estarán reproduciendo (como diría un amigo) la misma mierda pero con otras moscas.

 

Chile necesita cambiar, pero no sólo las caras, sino el clasismo instalado a todo nivel, necesitamos reinventarnos todos para luchar por lo obtenido y aspirar a más, siempre a más. En un país donde aspirar está prohibido, pues te conviertes en un siútico, en un arribista, pues el esfuerzo por progresar sólo se queda en la farsa sin contenido de los llamados progresistas.

 

A la política y a la concertación le pasa lo mismo. Con un discurso de Ricardo Lagos que fue una mera puesta en escena preparada una vez más por las cúpulas, un traspaso de padres a hijos, la reproducción de la clase dominante que intenta enmascarar que no hemos aprendido y que cuando se habla de rostros nuevos, de nuevas formas, estamos hablando precisamente de hacer un relevo donde no se repitan los apellidos, las familias y los lotes. Por ahora parece que no escuchamos nada.

El cambio no llega sólo, se construye. Tampoco llega de sopetón, sino que es de largo aliento, no se trata de mandarlos a todos para la casa, pues en política nadie muere para siempre. Esto lo saben los españoles, que con un líder con un potencial inmenso en Europa como lo es José Luis Rodríguez Zapatero, este joven y renovado político no ha dudado en citar a los desgastados hombres y mujeres de Felipe González para dar refuerzo y legitimidad política a un gobierno que no ha tenido el camino fácil, en un medio político sorprendentemente rudo. Incluso hoy mismo, vistiendo la presidencia europea, uno de sus mayores consejeros resulta ser Felipe González.

 

Sin duda la Concertación necesita de todos, de los de ayer, de los de hoy y los de mañana, pero en un nuevo trato, con nuevas prácticas, nuevas reglas del juego. Por ahora eso no parece darse, todo lo contrario hay una mirada complaciente, los discurso pasan por la derrota como si no estuviese allí, dicho sea de paso varios no tendrán problemas, pues no perderán sus trabajos, pero la gran masa concertacionista que caerá en la frustración, por ahora no tiene ni discurso, ni proyecto por el cual encantarse y volver a salir. Todo huele más bien a quién se queda con el poder de los que se van para volver a reinar el 2014, un proyecto más bien mediocre y cortoplacista. Pues la Concertación necesita más que nunca de una reflexión profunda y descarnada, la coalición saliente necesita preguntarse hoy: ¿Vale la pena seguir siendo coalición?

 

Si Chile cambió la pregunta es plausible, pues deberemos preguntarnos si la famosa política del acuerdo no es una invitación engañosa a conservar el establishment, a conservar el estatus quo que la ciudadanía le ha gritado dos veces en las urnas que ya no sirve para hacer política.

 

Si cabe entonces una coalición que posiblemente ya no sirva para avanzar en el camino no sólo del desarrollo económico, sino en devolverles a las y los ciudadanos la capacidad de ejercer la política.

 

Las tareas por delante de los partidos están en profundizar la democracia, acabando con sistemas donde la voluntad popular se pierde, con una pantomima de participación que no existe y que en realidad mantiene a raya el movimiento social y político.

 

En una nueva economía que apuesta por la vanguardia, la investigación, la innovación y el talento. Una economía justa con todos, que contribuya al desarrollo de los ciudadanos dando garantías y no ofreciéndose sin condiciones al mercado internacional.

 

Un nuevo Estado, descentralizado dando a sus regiones la autonomía de llevar a delante sus propios procesos de desarrollo local, contribuyendo con una mejor redistribución de la riqueza y devolviendo como he dicho antes la virtud política a sus ciudadanos.

 

El progresismo tiene contenido, no es una palabra al aire, y tiene familia, se llama izquierda. Una izquierda progresista y moderna es la que es capaz de avanzar hacia el desarrollo colocando siempre por delante los intereses de los que menos tienen.

 

 

 

Nuevos Partidos Políticos para Chile

 

Cuando escribía este artículo, me avisan desde Chile sobre la renuncia de Antonio Gómez y Pepe Auth. Cuestión que no hace más que confirmar lo que viene a continuación. 

 

Que duda cabe que uno de los problemas estructurales de la sociedad chilena es el desprestigio de la política. Su baja valoración como la cadena de juicios negativos que se le arrogan a sus instituciones y la acción diaria de quienes la componen, hacen perder a la ciudadanía su mayor valor, la virtud política. Una virtud que se manifiesta en el interés por los asuntos públicos.

 

Hace poco el columnista de La Tercera, Héctor Soto, escribía sobre el desencanto, y por sobre todo la despreocupación de las personas en general por la elección presidencial. Con datos como que uno de los debates presidenciales fue superado en rating por una teleserie.

 

El otro día un amigo me contaba que en una radio local entrevistaron a 100 personas inscritas en los registros electorales donde se les preguntaba por sus preferencias y sólo la mitad conocía a los candidatos de su región. Tanto el interés por la política, como por los asuntos públicos en general parece ocupar cada día, como es proceso de toda la sociedad actual occidental, un espacio reducido.

 

Hoy parece que la lógica es prescindir de los partidos políticos para ganar adeptos electorales, pero la gente no es tonta, no sirve el maquillaje, lo que la gente espera es un cambio profundo en la política, implica acercarla a las y los ciudadanos, profundizarla, hacerla más explicable y simple, más transparente, pero por sobre todo garantizar que las instituciones sean fieles al mandato popular. Esto no ocurre hoy ni en los partidos, ni en muchas organizaciones sociales e instituciones de Chile, por ello nuestra tarea es proponer nuevos partidos, nuevas formas de organización que hagan eco de la nueva sociedad chilena.

 

Un candidato sin partidos.

Lo ocurrido con el ex – candidato presidencial Marco Enríquez-Ominami, es que se convirtió en el símbolo del discurso contra el desgaste de la política. Un 20 % no sólo decepcionada con la Concertación, también con la Alianza, con el sistema político chileno en general que hace aguas y no sabemos bien como arreglarlo. Aunque el candidato en cuestión no es precisamente el ejemplo de la nueva forma de hacer política, no sólo porque no hay nuevas formas, sino porque es fruto de ese mismo sistema. Lo importante se encuentra en reordenar y encarnar un sentimiento generalizado en el Chile actual. Enríquez-Ominami sin partidos logró hacer algo inédito y hoy ha transformado lo marginal en algo central. Incluso hasta el punto de quebrar un paradigma y abrir una ventana la existencia de posibilidades nuevas. Si es posible levantar una candidatura presidencial sin partidos, la pregunta será ¿podremos gobernar sin ellos?

 

Una cuestión posible, pues en Chile han proliferado las redes, los centros de pensamiento, la capacidad de generar recursos humanos que perfectamente pueden administrar el Estado sin necesidad de firmar adherencia alguna a una organización, simplemente estar conectados a través de Internet generando ideas y haciéndose cargo. Es el caso de Independientes en Red, de Política Stereo, Atina Chile, Asuntos Públicos, Redacción, etc. Todas ellas plataformas que buscan y han logrado abrir un espacio que hasta hace algunos años eran potestad de un grupo selecto de intelectuales y medios tradicionales. Hoy se crea opinión y poder desde la red y aunque a pesar de ello esto todavía no traspasa algunas barreras hacia el mundo popular, está generando una nueva generación muy interesante.

 

La disyuntiva estructural. Cargos versus Partidos

 

La salida de Fernando Flores y Adolfo Zaldivar de sus respectivos partidos evidencia una disyuntiva estructural en el sistema político chileno. ¿Cuál es la libertad de acción de los miembros de un partido?, junto con preguntarnos ¿A quién le pertenecen los cargos de elección popular?

 

Ambas preguntan tiene el desarrollo en la misma respuesta. El actual sistema político chileno determina por Ley que son los partidos (sin exclusión de los independientes) quienes presentan a los candidatos a elección popular. Además el sistema binominal no sólo polariza las fuerzas políticas sino que genera nichos electorales que permiten la elección de escaños a partir de la más pura ingeniería electoral, aunque conocemos excepciones que confirman la regla.

 

Entonces nos enfrentamos a la primera pregunta, ya que si esto es así sería evidente concluir que diputados y senadores deben su cargo no a los votantes que le eligen, sino a los partidos que le permitieron ir en la papeleta. Argumento contrario es el que nos dice: que son los candidatos los que otorgan la fuerza electoral de esos cupos y por tanto si ellos no tuvieran los votos no basta con el cupo. Yo me inclinó por la primera opción, pues aún con los votos muchos candidatos independientes quedan fuera gracias al sistema binominal y muchos con menos votos quedan dentro, ejemplo es la elección del Diputado Fulvio Rossi como Senador en la primera región para estos próximos cuatro años.

 

Es decir que los candidatos no le pertenecen a la ciudadanía que les votó sino que deben lealtad al partido que les permitió ser candidato entre sus filas. Bajo este esquema nos queda la espina clavada, nos parece lejos de la representación popular, por lo cual la alternativa no es discutir si es el huevo o la gallina, sino cambiar el modelo entero.

 

Nuevos Partidos Políticos

 

Chile necesita una nueva democracia y por ende nuevos partidos que la compongan. Una democracia más directa, más participativa. Ya que la democracia actual como diría el historiador Eric Hobsbawn, tiene poco de democrático, ya que las grandes decisiones son materializadas en espacios que poco tienen que ver con los procesos democráticos. Por eso la necesidad de transformar y profundizar la democracia.

 

Ello requiere partidos nuevos, esos partidos deben tener una organización más horizontal ya que lo actual verticaliza las acciones convirtiendo al cuerpo de la institución en algo inmenso, inalcanzable para sus militantes y por sobre todo genera los vicios de la decisión de unos pocos. Partidos más democráticos requiere una nueva ley de partidos que garanticen la nueva estructura, donde se limitan la elección de los cargos; donde se establezca el derecho de hacer valer las decisiones de las partes que lo componen y no exista la prebenda de cupos y nominaciones; donde transparentemos el acceso a cargos públicos y se le exija cuenta de su gestión; donde la organización tenga la capacidad de llegar a todo el país creando áreas de trabajo y usemos las nuevas tecnologías como plataforma de hacer llegar propuestas, debatirlas y votarlas. Donde los líderes de los partidos políticos no puedan ejercer ni cargos de elección popular, ni tampoco cargos de gobierno. Y que esos líderes tengan un sueldo público de manera de transparentar la acción y la igualdad de las organizaciones políticas. Acabar con las secretarías y las subcretarías de partidos que llenan de cargos a los militantes pero poco o nada hacen para colaborar con el sistema político; generar áreas de trabajo donde todos puedan participar de acuerdo a sus propios intereses (aquí las nuevas tecnologías son una gran herramienta de trabajo), en esto me quiero detener, pues debe ser privativo de las mujeres una secretaría de la mujer y generar un partido interno dentro de la misma organización, lo mismo ocurre con los jóvenes, los nuevos partidos necesitan jóvenes dentro de ellos, no juventudes que no hacen sino crear grupos de interés más propios del cuoteo que generar política de juventud.

 

Las primarias abiertas, con listados de adherentes que acerquen y combinen la elección del partido con la participación ciudadana. Los partidos tendrán en cada región que generar ideas y contar con recursos para hacerlo, promover la democracia y la virtud política. Lo último debe ser el gran desafío de la política chilena, revaloriza la política no es otra cosa que saber comunicarla y explicarla con transparencia a los ciudadanos.

 

Sin duda a las propuestas se puedan sumar muchas otras, y tal vez mejores, hay que estar abiertos a las propuestas y tener la valentía de llevarlas acabo.

 

Antes de concluir un pequeño comentario, recuerdo haber leído el comentario de la nueva Diputada Sabat, debo decir que como muchos sonreí y dije: “que metida de pata de esta señorita”, pero luego pensé, que tal vez eso es precisamente lo que necesita nuestro país, inocencia, transparencia y confianza. Pues posiblemente esta nueva Diputada sea mucho más honesta a la hora de expresar sus opiniones dejando el calculo electoral y la pelea pequeña de lado. Sin duda necesitamos demostrar quienes creemos en la política que está es una actividad noble de gente que se ilusiona con transformar con su trabajo la vida de millones de chilenos y chilenas.

 

 

 

* Sociólogo por la Universidad Complutense de Madrid. Estudiante de Master en Medio Ambiente: “Dimensiones Humanas y Socioeconómicas” del Instituto Universitario de Ciencias Ambientales, Universidad Complutense. 

 

GRUPO XENOFOBO EN FACEBOOK Y PRENSA IRRSPONSABLE DAÑAN LA IMAGEN DE IQUIQUE

GRUPO XENOFOBO EN FACEBOOK Y PRENSA IRRSPONSABLE DAÑAN LA IMAGEN DE IQUIQUE

 

El diario local, la Estrella de Iquique en su edición del viernes 11 de diciembre del presente año, cuelga en la portada de su página Web el siguiente título: Movimiento en facebook rechaza a colombianos”, la noticia que aparentemente quiere dar tono de objetividad no hace más que fomentar el discurso xenófobo en la ciudad de Iquique.

 

Dos cuestiones que debemos denunciar aquí. La primera es la creación del grupo que al día de hoy ya suma más de 4.000 miembros, muchos de ellos jóvenes y con vergüenza constato que a varios de ellos y ellas les conozco. Un grupo que responde sin lugar a dudas al discurso xenofóbico que  reproduce la prensa contra un grupo inmigrante, cuestión que no es novedad en la ciudad y que se ha aplicado con otros grupos minoritarios y extranjeros. Y si bien mucha gente puede estar más o menos de acuerdo con la inmigración, Internet logra que se amplifique el impacto, logrando que una prensa irresponsable con lo que dice construya más prejuicios, y fomente la xenofobia.

 

En segundo lugar, el artículo de prensa en cuestión tiene un tono xenófobo que alienta a muchos a confundir los hechos, pues cabe preguntarse ¿cuántos “delincuentes y prostitutas hay en Iquique que son chilenos”? o es que debemos proteger en el mercado chileno al producto nacional. Una prensa seria debe saber y entender el valor de lo que pública y las repercusiones que ello conlleva. Y como sé que en el diario La Estrella de Iquique hay gente profesional y capaz, el artículo en cuestión no es una casualidad y por tanto la intención que está detrás de las palabras es responsabilidad del medio que las emite. La Estrella de Iquique debe hacerse cargo y pedir disculpas públicas a la sociedad Iquiqueña por enaltecer discursos xenófobos contra una población minoritaria, ya que aunque muchos se defiendan diciendo que sólo aluden a “delincuentes y prostitutas” lo que hacen es estigmatizar y asignar valores negativos a un grupo de inmigrantes extranjeros. En este caso la población colombiana.

 

"hay una puerta demasiado abierta, llegando muchas veces migrantes que, por decirlo de alguna forma, no son de la mejor calidad o no aportan con creatividad y esfuerzo al país donde llegan. A ello se suman que no se adaptan y siguen manteniendo algunas conductas y el mal nivel de vida de sus zonas de origen".

 

Estas palabras del cónsul de Italia Enrique Lombari, son las típicas palabras de la derecha europea que permite en países que se dicen del primer mundo, perseguir con violencia física a poblaciones enteras quemando sus muebles y obligándoles a arrancar hacia las fronteras.  Ha sido el año pasado el caso de Italia con la inmigración Rumana y la población gitana.

 

La inmigración, la delincuencia y la prostitución entre otras, son todos problemas sociales a los que estamos llamados todos a combatir como ciudadanos y ciudadanas en el respeto a los derechos humanos y las leyes vigentes. Nos debiera preocupar la proliferación de la delincuencia y la prostitución como una cuestión social sin etiquetas nacionales que conllevan a la división de los seres humanos y que tantas tragedias causan hoy en el mundo entero.

 

Particularmente la prostitución de la cual se tiene una doble moral, donde se demoniza a la prostituta pero no a toda la red de delincuencia y maltrato que existe detrás de ella, incluyendo a muchos clientes, algunos que incluso abogan en público por su eliminación, pero que disfrutan de sus servicios. Debemos trabajar por esas mujeres protegiéndolas y regulando su actividad.

 

Quiero hacer un llamado a todas y todos quienes subscriban a estas ideas a denunciar a este grupo en Facebook y a exigir una prensa más responsable en sus dichos.

 

Iquique debe ser una ciudad que sea conocida por su desarrollo, la calidad de su gente y su apertura a un mundo global. Una de las regiones más latinoamericanas del país por su condición transfronteriza y su historia multicultural. Debemos trabajar por esa realidad y esa imagen, cuestiones como las que vemos hoy sólo ayudan a empañar ese proyecto.

 

Cumbre de Copenhague un día crucial.

Cumbre de Copenhague un día crucial.

¿Es tan crucial este día? o los que vienen. Sin duda alguna lo es para bien o para mal, hoy veremos la altura de la gran política internacional, la capacidad de llegar a acuerdos, junto con la acción real de querer avanzar en cambiar nuestro modo de vida en este planeta, nuestro planeta.

Hoy se está realizando la cumbre de Copenhague, importante porque se acaba el protocolo de Kyoto y debemos fijarnos nuevas metas. Aunque cabe ser muy ecéptico, pues el protocolo de Kyoto no ha sido llevado a cabo en su totalidad y muchos no han cumplido con él.

Sin duda las potencias del mundo son las mayores responsables de llevar los acuerdos ya avances a un punto que nos enorgullesca y que haga que el resto de los países siga una senda de transformación en nuestro modo de vida. También deben hacer lo propio los países en vías de desarrollo, pues su aportación también es capital para el futuro.

Iré siguiendo la cumbre a través de los medios e intentando comunicar sus avances a lo largo del día. Esperemos que haya avances.

DESARROLLO REGIONAL Y LOCAL: Proyecto Político y Capacidad Financiera.

DESARROLLO REGIONAL Y LOCAL: Proyecto Político y Capacidad Financiera.

 

El desarrollo regional y local como idea teórica y planificación indicativa constituye un gran esfuerzo por colaborar desde lo académico en la concreción de un Chile más descentralizado. Sin embargo a pesar de los múltiples trabajos realizados por profesores e investigadores, junto con la labor cumplida por parte de las instituciones del Estado, parece que esa descentralización no llega y menos aún la posibilidad de que el ansiado desarrollo territorial se ponga en marcha con las herramientas necesarias.

 

¿Qué nos falta? Algunos han señalado la elección de Intendentes y Consejeros Regionales como un gran avance para la descentralización política de Chile, cuestión que no es menor y constituye un gran avance, pero insuficiente si lo que realmente queremos es una descentralización que permita a las regiones cumplir tres condiciones básicas y necesarias para su desarrollo, estas son: Descentralización Política, Capacidad Financiera Autónoma y Traslado de Competencias Administrativas. Estos tres ejes permitirán dar bases al proceso de desarrollo territorial en materia económica y social.

 

En primer lugar debemos entender que el desarrollo regional y local debe emanar de un proyecto político, sustentando en la convicción de que cada región deberá tener la capacidad de decidir sobre su futuro desde los diversos ámbitos de acción, en esto es clave la participación ciudadana y el liderazgo político. Ello no significa una mera cuestión de recomendación a una estrategia, sino la base de todo proceso de descentralización, ello implica apostar por un Chile diferente en toda su estructura política, jurídica y económica.

 

Un proyecto político como este debe incluir para las regiones una capacidad financiera autónoma que grave, recaude y distribuya riquezas. Pues no basta con los actuales fondos regionales existentes, ya que muchos de los proyectos regionales a lo largo y ancho del país (y esto ya lo he planteado antes) quedan estancados por años por la ineficiencia de nuestro actual sistema central. La capacidad financiera regional permite mayor eficiencia tanto en la gestión pública y la promoción para la acción privada, pues el hecho de que muchas de las tareas sean resueltas y puestas en marcha en los propios territorios acelera su crecimiento económico y la mejor conducción del desarrollo.

 

Las instituciones públicas en un sistema descentralizado, deberán vivir un proceso de traspaso de competencias de la administración central y en esa tarea será clave la preparación de las estructuras organizativas de las instituciones regionales, como así también se demandará un capital humano capaz de enfrentar las responsabilidades que ello implica. Pues una región que lleva las riendas de su propio desarrollo debe gobernar y no sólo administrar, generando conocimiento y aplicando políticas públicas adecuadas en estrecha relación con la realidad local.

 

No habrá por lo tanto descentralización con meras medidas simbólicas, las que sin duda son un avance, pero debe consolidarse con regiones y municipios capaces de contar con mayores recursos que provengan desde sus propios territorios, haciéndose cargo de todo el proceso que ello implica. Pensar las regiones debe ser un proceso propio que desarrolle las fuerzas necesarias para una transformación de mayor calado en el país, un Chile Federal.

 

CHILE Y SU POLITICA EXTERIOR

CHILE Y SU POLITICA EXTERIOR

 

El chileno quiere estar globalizado, pero quiere estarlo con Francia, Estados Unidos, España, Alemania y posiblemente hoy querrá también estarlo con Brasil. No así con Bolivia, Argentina, Venezuela, Honduras, Colombia, Nicaragua y mucho menos con Perú.

 

¿Existe una doble mirada hacia los demás países de Latinoamérica? Parece que lo que los discursos oficiales, las cumbres, los tratados y las declaraciones de buenas intenciones en muchos o en la gran mayoría de los casos, no tienen mucho correlato con la opinión del común de las y los chilenos. Digo una doble mirada, pues el discurso institucional es un discurso de amistad e integración, pero las señales provenientes de la llamada “opinión pública” parece decir todo lo contrario, donde las frases cargadas de xenofobia y nacionalismo pechoño son lo dominante.

 

La política exterior es un ámbito sagrado, en lo único en que nadie debe tener más opinión que el gobierno, pues es una cuestión de Estado. Menos aún los ciudadanos y miren que nosotros los ciudadanos opinamos de todo, pero en materia de política exterior nos alineamos detrás del gobierno, porque así debe ser, porque así damos una imagen de unidad. Todo eso parece estar bien, pero nos olvidamos que debemos ser las y los ciudadanos los garantes de los buenos oficios del gobierno (en una democracia más participativa claro esta) y por ello deberíamos estar preocupados y atentos a lo que nuestro país realiza fuera de nuestras fronteras.

 

Hoy nuestro país esta complicado con un país amigo, un país vecino, con un país con el cual guste más o menos tendremos que lidiar toda nuestra vida (pues así es la familia, no la elegimos, pero allí esta) y por lo tanto también la ciudadanía debe hacerse cargo de la tarea de aprender a convivir con ellos.

 

El concierto Latinoamericano hoy en día es mucho mejor que hace 30 años, hay una política más estable, un crecimiento económico sostenido y con políticas sociales en marcha. Dirán sin duda los que miran desde la postura dominante que somos una región dividida entre los “populistas y los socialdemócratas” puede ser, tarea para la casa, pero lo central es que estamos en el momento preciso para tomar un rumbo diferente como región latinoamericana, el momento exacto para proyectarnos al futuro y entrar de lleno a ser protagonistas de los desafíos mundiales. Pues los desafíos que enfrenta hoy el mundo son globales, ya no es cuestión de algunos y américa latina  no puede perder nuevamente el carro.

 

En esa tarea nuestro país cumple una función crucial, pues es uno de los países más desarrollados de la región y esa posición conlleva una responsabilidad mayor con la integración. Su capacidad de desarrollarse, las políticas sociales, la estabilidad y fuerza institucional debe llevar a tener una mirada de cooperación y articulación con los otros.

 

Brasil ya es reconocido como una potencia regional y mundial. Se sabe y entiende que las próximas transformaciones en materia económica, ambiental por dar dos ejemplos tendrán que realizarse con la presencia del gigante del cono sur. Chile que es un país más pequeño en territorio y población, pero grande en economía, imagen internacional y peso político dentro de la región. Debe jugar el papel de articulador de acuerdos y consensos, pues es respetados por unos y otros (aludiendo a la diferencia que nos hacen desde fuera) y ello puede resultar capital tanto para nuestro propio desarrollo como para el resto de países.

 

Para ello Chile como Estado y su gobierno debe trabajar en algo crucial desde mi punto de vista. Esto es el discurso Latinoamericanista dentro del propio país. Pues de no llevar esto acabo tendremos esa doble mirada hacia nuestros vecinos americanos, por un lado la integración siempre más económica que otra cosa, y por otro la xenofobia, la antipatía, el menosprecio y la violencia.

 

Si son ciertas las proyecciones, Chile continuará por la senda del progreso y ello requerirá tarde o temprano inmigración que colabore con ese crecimiento, una inmigración que existe pero que aumentará en la proporción que aumente su éxito económico y social. No debemos esperar a que las cosas ocurran sino prepararnos para los cambios que se vienen, ello requiere voluntad política y verdadero sentido de la integración.

 

Europa con dos guerras mundiales a la espalda, más de una veintena de idiomas nacionales y regionales, han logrado en 50 años una Unión que avanza lento pero con paso firme, decidido a ser protagonista en los cambios.

 

América Latina posee alrededor de 500 millones de habitantes, reservas económicas y naturales cuantiosas, un mismo idioma. Pero parece que no hemos aprendido de nuestras desgracias, debemos aprender ahora y mirar al futuro juntos, ya que separados seguiremos siendo “el tonto útil de los grandes” al que le cierran las puertas para decidir sobre las grandes cuestiones del planeta.

 

Que no nos ciegue la contingencia, los medios nacionalistas y amarillistas que venden a ambos lados de la línea de la concordia fuego para un incendio innecesario. Debemos pensar los ciudadanos, un país mejor, con una Latinoamérica mejor y exigirlo a quienes gobiernan.

 

Pensar la politica.

La política no sólo consiste en decir, sino también en hacer. En ser coherente con lo que se piensa, se dice y se hace. Que quienes aspirán a liderar entusiasmen no sólo con el discurso, sino con la acción sistemática, majadera de hacer lo que se piensa. Pues un hombre de Estado no es el que piensa en los cinco minutos de televisión o de prensa, sino es quien trabaja a 20 y hasta 50 años plazo. La política entonces es una cuestión humana y como tal parte de todos nosotros, porque cuando decimos que hay que cambiar la forma de hacer política nos olvidamos de explicarla de manera clara.

Estoy cierto de que todas y todos aspiran a tener un Chile mejor. Muchos de ellos trabajan y se preparan para esa tarea. Coherencia en el discurso y la acción harán reconocer en los demás nuestra obra y dará fruto a quienes reclaman líderes comprometidos con su presente y futuro

EL NUEVO ESCENARIO POLÍTICO CHILENO Y EL SENTIDO DE LA OPORTUNIDAD

 

“Chile cambió”. Una frase que hoy y mañana se convertirá en objeto de análisis, sus causas y consecuencias, las variables del cambio chileno serán interpretadas desde todas partes e intentando recrear una realidad mas cercana a las conveniencias. En donde sin duda esta frase tiene un calado contingente pero también de mediano plazo es el escenario  político, un escenario que se encuentra en el momento justo de cambio social, en el momento donde incluso es más complejo definirle.

 

El origen o la base fundamental de los procesos se encuentran en la coalición gobernante, la concertación de partidos por la democracia es causa y efecto de sus propios procesos, de sus acciones y omisiones, de sus dichos y silencios durante los veinte años de transición democrática. Una transición exitosa pero que hoy, como cuerpo político, no responde a los cambios que el país esta manifestando producto de un sin fin de variables sociales, económicas y culturales. No quiero decir que con ello que la Concertación no tenga nada que ofrecer al día de hoy y en el proyecto futuro, pero lo que es innegable son esos cambios que hoy se manifiestan, donde existe falta de atención por parte de una generación de políticos que no han sabido leer entre líneas. Una emergencia que también la experimentan las generaciones de políticos más jóvenes dentro de los partidos, con cargos y sin cargos que mantienen un pensamiento crítico, pero una acción moderada tanto por falta de liderazgo, como por condiciones objetivas derivadas del sistema en el mercado del trabajo estatal.

 

El actual candidato Marco Enríquez-Ominami ha construido innegablemente un liderazgo o mejor dicho una serie de circunstancias estructurales de cambio en combinación con su acción individual han producido una fórmula que desencadena innovación y procesos de transformación. Puesto que el escenario político predominante en nuestro país agrupaba a dos grandes coaliciones en torno a dos historias, ello vertebraba el sentido de la política chilena, la aceptación de la comunidad y la construcción de un status quo que se ha mantenido durante estos últimos veinte años.

 

Un cambio generacional que viene a ser objeto de una connotación de un sin fin de procesos culturales y económicos de la sociedad, alimentan la base para que todo esto se vaya desarrollando. Las elecciones presidenciales de este próximo mes de diciembre no sólo serán un cambio de presidente, sino la fecha icónica de un nuevo escenario político con más de dos grandes coaliciones. Un nuevo mapa, más pluripartidista que antes, menos atado a compromisos del pasado y sin duda alguna más complejo de lo que parecía ser hasta ahora. Pues más jugadores en el juego por el poder implica al menos dos opciones posibles: la inestabilidad al no poder poner  de acuerdo a todos los sectores entorno a los desafíos y tareas de país; o bien un nuevo trato de consensos y negociaciones muchas veces diversas de lo que será la ruta política chilena. Creo personalmente que se dará la segunda, pues las y los chilenos hemos aprendido bien la importancia de mantener una estabilidad política e institucional para continuar la persecución del desarrollo.

 

En este nuevo escenario será absolutamente importante el sentido de oportunidad. Puesto que como dije la figura de MEO no hace más que simbolizar un proceso más profundo, donde actores del ámbito político han esperado (o construido con menos éxito) que se abra este espacio para dar no sólo un recambio generacional, sino una transformación de todo el esquema tradicional.

 

Gane quién gane la política en Chile ya no será la misma, pues existen pruebas de que se puede cambiar y se está cambiando.

 

Quienes sean capaces de visualizar el momento preciso se irán incorporando este nuevo escenario y comenzarán un nuevo proceso, con elementos propios del pasado, pues la historia terminará pesando al fin y al cabo, pero también con nuevas ideas que llevan incubándose en la mente de una nueva generación en el país.

 

En el caso de darse la alternancia en el poder con un gobierno de derecha, algunos podrán pensar que será el espacio para relegarse o bien para mirar los cosas con más distancia. Sin duda ese cálculo no es del todo viable, pues es en momentos de crisis (para este caso la crisis de una coalición que sale) la que gestará un nuevo impulso, un nuevo discurso político que defina el marco de acción en la política chilena de las próximas décadas.

 

SEGUNDO DEBATE PRESIDENCIAL CHILE 2009

SEGUNDO DEBATE PRESIDENCIAL CHILE 2009

 

El segundo debate presidencial con claras diferencias sobre el primero. Un Sebastián Piñera que remata mejor, un Marcos Enríquez-Ominami que explica y apela a la libertad de sus propuestas, un Eduardo Frei apoyado en los logros de la concertación y un Jorge Arrate que llama ampliar las fronteras de lo posible y construir en base a las ideas. El común denominador del análisis es que cada candidatura ya toma forma definitiva a poco más de dos meses de la elección, queda poco tiempo para las correcciones o las reafirmaciones de las ideas y estrategias.

                  

 

Un debate puede juzgarse por varios elementos, estos están en la expresión de los discursos que se despliegan, a quienes van dirigidos y la respuesta que se esperan de quienes los escuchan. En este segundo debate presidencial no sólo cabe destacar el medio por el cual fueron desplegados los discursos de cada candidato que sin duda ofrecieron mucha más holgura que la televisión. En algunos casos han sido corregidos los problemas que presentaron los candidatos en la primera contienda y para el caso de uno de ellos, este parece que luego de haber ganado en el área comunicacional, ahora ha quedado rezagado.

 

Pero vamos a lo concreto a continuación expondré mi opinión sobre este segundo debate presidencial y sus alcances candidato por candidato.

 

Jorge Arrate

 

La izquierda extra-parlamentaria que habíamos visto en estos últimos años en la carrera presidencial ha dado un giro importante para la política chilena, esto explica la posición de un candidato como el señor Arrate quien proviene de la concertación, ha sido ministro entre otras tareas que ha desempeñado en el ámbito político de la transición. Esto lo vuelve una imagen icónica de la nueva izquierda chilena, que se sumará este año al parlamento con el fin de ocupar una posición más institucional en el nuevo mapa político de Chile.

 

En ambos debates (el televisivo y radial) Arrate ha demostrado su superioridad como orador y expositor de ideas, con un diagnostico sólido desde una perspectiva de izquierda sobre los grandes problemas de Chile y su propuesta de avanzar a ser un país más justo, una aspiración natural como el mismo lo define al final de su intervención por la radio. La desigualdad como piedra angular de la actual situación de Chile y su apuesta por construir otro mundo posible son las cartas de un candidato de izquierda menos contestario y con claras señales de liderazgo. Una izquierda convocante sin miedo a gobernar con otros y con la seguridad suficiente para liderar un proyecto político.

 

El momento de Jorge Arrate que más destaco y el que ejemplifica mi opinión sobre él es “Yo creo que gobernar es un ejercicio de serenidad y firmeza, y experiencia. Y yo tengo esas tres cosas”. Pero la debilidad del candidato del Juntos Podemos es la de saber de ante mano que no pasará a segunda vuelta y que su aspiración electoral es mantener la votación histórica y lograr el triunfo parlamentario para la izquierda. Sin duda alguna si el señor Arrate continuará liderando esta izquierda en el futuro podremos ver un crecimiento sostenido de sus “acciones” políticas.

 

 

 

Eduardo Frei

 

El ex – presidente Frei logro en el debate televisivo ganar desde el punto de vista comunicacional, pues su acusación a Piñera le basto para acaparar la discusión pública de las siguientes semanas, más allá del análisis del acierto o no de la acción. Lo cierto es que Frei se ubica en el lado más débil como orador y provocador de emociones, es decir quienes le acusan de FOME tienen razón, pero esto no significa que sus ideas contengan esas características. Frei ha demostrado experiencia y  control sobre los temas que aborda y por sobre todo tiene un programa sólido que lo respalda con el piso parlamentario suficiente para llevarlo adelante, pues como ya lo han adelantado personeros de la Alianza por Chile, en concreto el presidente de renovación nacional Carlos Larraín, la concertación posiblemente ganará la contienda parlamentaria en diciembre.

 

Estas armas del candidato de la concertación parecen no usarse y necesita una remodelación profunda en su estrategia de campaña en la que han prevalecido los instrumentos del marketing por sobre la capacidad política. Pues la mayor fuerza de Frei es la concertación y no se puede ganar sin ella en todos los frentes. Frei ha salido debilitado en este debate radial y no puede darse el lujo de no cambiar el rumbo con miras a la moneda.

 

Marco Enríquez – Ominami

 

El parlamentario y cineasta ha demostrado en este segundo debate que tiene un plan de gobierno y propuestas elaboradas más que las frases hechas que lo colocaban como el crítico e irreverente político. Ha jugado en la cuerda floja de ser agudo con la reflexión, crítico pero al mismo tiempo seductor para un sector que necesitará si logrará llegar a la moneda. Aunque debo decir que ha demostrado finalmente que en su “domicilio ideológico” como suele decir lo coloca más cerca de la concertación. Aflora su cuna política y le quita la etiqueta como fenómeno novedoso y pasa ha transformarse en lo que realmente es, un líder que es el recambio natural de la coalición gobernante, pero que no cuenta con la fuerza necesaria gobernar sólo.

 

Sin duda su mayor ventaja es su buen desempeño comunicacional.

 

Sebastián Piñera

 

El Empresario y Político de la derecha ha sin duda alguna hecho bien las tareas después del primer debate criticado por sus cercanos. El efecto de la acusación de Frei lo hace fuerte, donde si bien su discurso parece un comercial repetitivo no por ello este es menos eficiente a la hora de llegar a su público objetivo. Al señor Piñera no le interesa debatir con otros sino transmitirles constantemente ideas a sus votantes. En eso ha conseguido resultados innegables y habla bien de su estrategia de campaña y su convicción personal de querer llegar a la moneda.

 

Claramente lo que esconde el discurso de Piñera es un populismo absoluto de sus ideas. Un candidato que expresa su más profundo sentido demagógico cuando se refiere a temas como la reforma tributaria o el cambio a la constitución como problemas de los políticos. Lisa y llanamente esta engañando a las y los ciudadanos con una cortina de humo que poco ayuda a resolver los problemas del país.

 

Esa frase le debe costar al señor Piñera y la cuenta deberán pasarla sus contendores, que parecen no haberla escuchado, pues seguramente habrán estado más preocupados de oírse ellos mismos.

 

El debate durará poco en la memoria colectiva, pues vendrán más frases, campañas y franjas televisivas. Deberán los candidatos reforzar sus posturas y otros cambiar la dirección de ellas desde el punto de vista comunicacional-político.

 

 

La Tecnocracia en la Campaña Presidencial Chilena

La Tecnocracia en la Campaña Presidencial Chilena

 

La campaña presidencial de Chile como otras tantas en el mundo se ha vuelto tecnocrática. Importan más las encuestas, los targets, los atributos, los porcentajes en el abc1 o el c2 y cuanta categoría analítica cuantitativa o regresión logística se pueda aplicar. Sin quitarle merito a este tipo de instrumentos que se han convertido en imprescindibles para una campaña política, para el caso chileno hemos visto un exceso de los instrumentos y asesores en desmedro de las ideas, la defensa de posiciones políticas sólidas y lo más importante a mi juicio: Darle espíritu e ilusión al proyecto político de los candidatos.

 

En Estados Unidos este ejercicio de diseño y desarrollo de las campañas políticas ha sido exitoso, la medición de los candidatos y sus discursos en la opinión pública permite dirigir mejor el mensaje y hacerlo llegar donde tiene que llegar. Los comandos presidenciales en las pasadas elecciones estadounidenses ocuparon gran parte del tiempo y recursos realizando análisis electorales y comunicacionales, tomando decisiones respecto a los segmentos de la población que creen oportuno reforzar. Pero al margen de ello, que duda cabe que Obama antes del análisis de proceso y resultado tenía una idea, una convicción profunda en la necesidad de cambio que necesitaba su país. Esa es la parte fundamental de en las que en mi opinión adolecen las campañas presidenciales chilenas, donde parecen dominar los asesores y las “cuentas” por sobre el proyecto político y por sobre todo el talento del candidato para ilusionar a la gente.

 

 

Lo que hemos podido observar de la campaña hasta el debate recién pasado nos permite comprobar lo que expreso en estas líneas. Una veneración absoluta al instrumento por sobre el contenido de las ideas, disfrazando la verdadera impronta de los candidatos y sus posiciones políticas. La CEP como la gran guía que conduce las campañas parece ser intocable, indiscutible e irreprochable. A ratos parece que antes de la votación de los ciudadanos será el Centro de Estudios Públicos quien determine quien será el próximo presidente de Chile. Quizás esta mirada que presento pueda ser acusada de romántica o pasada de moda.

 

Porque la política parece cada día menos política y parece que se convierte en una especie de consultora para elegir presidentes. Porque si Piñera es un liberal y no defiende posiciones liberales haciendo buen uso de su agenda programática, tampoco lo hace Frei que se debate entre los partidos y océanos azules. Enríquez-Ominami sucumbió a estas cuestiones en el debate, donde a pesar de sus interpelaciones a los gastos de campaña parece ocupar una posición acomodaticia políticamente buscando el segmento que aún no se encanta con su posición díscola. Es Jorge Arrate quien ha tenido más coherencia en este punto, aunque a este el análisis se le debe aplicar con otra vara, pues su tarea no es ganar sino mantener el porcentaje electoral histórico del PC en Chile, de lo contrario sería una derrota para él y los suyos.

 

Aún queda campaña señores candidatos, espero de verdad que en adelante la campaña sea un debate real sobre las ideas y los proyectos que cada uno quiere llevar adelante, que recuperen la ilusión de que un nuevo Presidente puede transformar Chile. Está es una campaña fría como sus asesores, necesita de Políticos y de Política que llenen de calor y entusiasmo.

 

Jóvenes viejos y viejos jóvenes.

Pienso, leo, escucho, converso de política constantemente. Desde mis 15 años esto (la política) se convertido en una pasión como la que sienten otro muchos por tantas otras cosas. Como muchos otros he gozado de las vicisitudes que esta conlleva en el entusiasmo fervoroso y en la pena de tantas cosas que a uno le toca vivir.

Sin embargo en esta etapa de mi vida en la que vivo lejos de mi país, de mi todo y entre ello la política he estado aprendiendo a valorar enormemente a quienes han construido mi país de una forma tan comprometida y en muchos casos o en la gran mayoría silenciosa para la gran parte de quienes formamos la ciudadanía.

En más de alguna oportunidad en mi proceso de aprendizaje político he podido escuchar a gente que me ha impresionado mucho y también de la cual he aprendido tanto para hacer las cosas bien, como para no hacer otras cosas. Te das cuenta de que mucha gente pone todo su empeño y energía para un fin mayor. Donde la visión que les guía los pasos van más allá de la mera contingencia.

Hoy leo con mucha paciencia las declaraciones por la muerte de Don Edgardo Boeninger y estoy cierto de que quienes le reconocen lo hacen con la más absoluta verdad y un profundo sentimiento de perdida. Yo no tuve ni tendré la posibilidad de conocerle, sólo a través de sus memorias. A pesar de ello creo que es importante reconocerle y aprender de él, de sus aciertos y errores. Pues en la política como en otras actividades humanas el reconocimiento es importante para no olvidar y aprender. 

Muchos hablan de cambiar "la forma de hacer política". Tal vez lo que importe sea simplemente sincerarla, reconocerla humana y perfectible. Escucharnos y ser capaces de como muchos hombres estar a la altura de una visión más grande e importante, pues se lo debemos a quienes como el Sr. Boeninger hoy nos dejan y ha tantos otros que desde diferentes miradas han contribuido a que nuestro país crezca. Y al menos a mí, me hacen ver la política como una acción humana y noble en sus propósitos.

Siempre es más fácil criticar desde la vereda de enfrente, pedirle a los viejos que se vayan que aquí llegamos los que sabemos. Sin duda en Chile debemos impulsar un recambio generacional, pero no es una cuestión de años más y de años menos. Debemos escuchar a quienes la experiencia le ha dotado de consejos y nosotros aprender a discernir sobre ellos. Ya que la tarea final debe ser también una gran visión para el presente y para el futuro, para todas y todos quienes ponen su confianza en las manos de hombres y mujeres que como cualquier otro se entregan a la pasión de sus vidas.

Nuestro país necesita una nueva generación, pero que esa generación piense con sentido de país y aprenda de quienes lo han tenido. Eso nos hará reencantar a muchos porque aunque pasen los años seremos como decía Salvador Allende viejos jóvenes y no jóvenes viejos.