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Nuestras Conversaciones, el blog de Gonzalo Prieto

Una Salvedad sobre la inserción internacional.

Hemos podido leer en el artículo anterior los claros benficios de la inserción internacional de las empresas en nuestro país, las altas cifras que dejan felizmente seducidos a muchos otros empresarios y ven con muy buen ojo el territorio chileno para sus inversiones.

No obstante el desarrollo de un país no sólamente se basa en cifras alentadoras o ejemplos emprendedores, sino también podemos medir el desarrollo a partir de otras cifras que pueden sin duda alguna dar una cara no tan feliz a la hora de sacar las cuentas y por las cuales sin duda debemos hacernos cargo. A ello sumar que el desarrollo debe tener desde mi opinión componentes que esten de la mano con la calidad de vida de todos los habitantes y que los triunfos económicos puedan ser también alegrías de la educación, la salud, la previsión social, el medio ambiente, los micro empresarios. De la mano con los cambios culturales propios de los exitos ecónomicos, con avances en matería legal que den resguardo al patrimonio nacional y también den garantía a los inversionistas extranjeros.

Por tanto cuando querramos establecer standares, debemos procurar ampliar un poco más la mirada hacia otras áreas que son de mucha importancia y que son parte del libro contable de cualquier país que aspire a ser desarrollado o en vías de serlo. Me pregunto si Chile es el segundo país exportador de petroleo en Iberoamerica, y factura más de US 3.000 millones de dolares, ¿por qué no es también el país con los niveles más altos en educación? o ¿por qué Chile no tiene una política de Vivienda acorde con la calidad de vida que se espera? .

Podríamos agregar a esta lista muchas otras arístas pero eso apesar de ser revelador para muchos tiene más sentido cuando se utiliza para sensibilizar a los nuevos emprendedores (del ámbito que sean) a que el valor de sus acciones no sólo radica en las altas cifras económicas, también en otros logros que apuntarán sin duda alguna a obtener más y mejores cifrás, con más y mejores profesionales, ciudadanos, emprendedores.

La tarea esta en poder lograr que los nuevos emprendedores, dirijan sus proyectos con perspectivas amplias, novedosas y que beneficien al conjunto de la sociedad y no se conviertan en simples acumuladores de capital. El valor de nuestras acciones dependerá de quienes guien y lideren a los nuevos empresarios, políticos, artístas, teorícos y soñadores. Por allí va la cosa ¡¡¡¡¡

La inserción internacional: Una realidad cada vez más evidente.

La inserción internacional: Una realidad cada vez más evidente.

En la actualidad la humanidad marcha hacia un mundo donde las fronteras están cayendo rápidamente formándose nuevos espacios, más extensos, más poblados, donde hablar de mil millones o más de habitantes es algo absolutamente normal. Para cualquier empresa internacional los factores ha ponderar al momento de tomar la decisión de asentarse en el exterior son: las facilidades de acceso a otros bloques o países, la seguridad jurídica que emana y la disposición a los negocios de las empresas en la región seleccionada, estos son los elementos más valiosos, dejando las “astucias” para territorios poco seguros o sólidos. De acuerdo a esto para instalarse en Chile no hay que ser “astuto”
La actividad económica chilena creció un 6,4% en mayo pasado, manteniéndose las expectativas de cerrar el año entorno a un 6%. Recordemos que el 2004 acabó con un alza de un 6,1%. ¿En que se está apoyando este crecimiento?
La construcción progreso un 8,3% en mayo según datos de la Cámara Chilena de la Construcción, con las ventas inmobiliarias aumentando un 14,8%. La industria, según el INE subió un 6,8% en igual período. El comercio avanzó un 4% conforme al indicador de la Cámara Nacional de Comercio.
Mención aparte por su importancia merecen las cifras del comercio exterior, sobretodo porque avalan con fuerza arrolladora la ubicación de Chile como plataforma de negocios con el resto del orbe, es uno de los “ganchos” más seguido por las empresas, les potencia su decisión de situarse en el país y se comprende mejor porque ya lo han hecho casi 5000 empresas.
Veamos. Las importaciones en 12 meses durante el mes de mayo, de acuerdo con el Banco Central, se incrementaron un ¡36,4%! Lo más llamativo que las internaciones de bienes de capital lo hicieron en un ¡39,6%! Es decir, las empresas chilenas y extranjeras avecindadas están invirtiendo en maquinarias y equipos para atender las peticiones de los distintos mercados.
Hoy Chile es el segundo país importador de petróleo de Ibero América, tras Brasil. Miren la factura promedio atendida por Chile entre el 2001 y el 2003: US$ 3.172 millones de dólares un país de 16 millones de habitantes. Brasil en igual lapso US$ 7.925 millones de dólares, con una población de 170 millones. La importancia de la energía es trascendente para atender el mayor desarrollo de la economía.

COFACE, empresa francesa de seguros de crédito señalo en el lanzamiento de su “Guía de Riesgo País 2005” que la clasificación de Chile pasó de A3 a A2, la misma que Alemania siendo el estado de menor riesgo de la región en cuanto a impagos de compromisos por parte de las empresas, solo Estados Unidos estaría en el grupo de A1. Para dimensionar este registro digamos que México está en A4 y Brasil en categoría B
En tanto las exportaciones ya suman en el primer semestre el 60% de todo lo despachado en el 2004, cifra mayor al pasado año en un ¡24%! Acuérdense que el pasado año los envíos al exterior superaron en relación al 2003 el ¡50%! Alcanzar los US$ 40 mil millones de dólares es un guarismo que podría lograrse o quedarse muy cerca.
Exportaciones de madera, de manufactura o de productos pecuarios con crecimientos sobre el 20% son sectores que están tirando fuerte junto a los ya tradicionales, cobre, celulosa y ahora último el molibdeno.
La balanza comercial (exportaciones menos importaciones) hasta junio 2005 anotaba un superávit de US$ 5 mil millones.
El Instituto Nacional de Estadísticas dijo que en el primer semestre la inflación acumuló 1,8% y en doce meses, 2,7% y de una inflación subyacente -esto es, excluidos los combustibles y perecibles- de 2,4%. La meta de inflación del instituto emisor contempla un rango entre 2 y 4% con un punto medio de 3%.
La tasa de interés interbancaria llegó en mayo a 3,25% nominal anual, igual que en los Estados Unidos, aunque se prevé que podría aumentar 0,25% en la próxima reunión del Banco Central.

Las reservas internacionales exhiben un crecimiento anual de un 5% en el primer semestre totalizaran US$ 16.642,5 millones.
El sector privado concentra casi el 80% de la deuda externa chilena. El 52% de la deuda privada corresponde a empresas de propiedad extranjera y el 14% a obligaciones directas con sus matrices u otras empresas relacionadas con el exterior.
Estos indicadores se han ido gestando a través de un buen trabajo de nuestras empresas, muchas de ellas extranjeras en origen hoy chilenas para todos nosotros.

Nosotros los Chilenos también debemos tener presentes los mismos parámetros de evaluación para aprovechar con seguridad las oportunidades que ofrece el mercado mundial, , además, tengamos muy presentes que existen regiones inmensas con oportunidades insospechadas, en algunas hay que empezar desde casi cero, los emprendedores de otros países están abiertos a nuevos pactos ¿y usted? solo hay que estar atento al entorno y las ocasiones que van surgiendo de forma transparente, estas nos abrirán nuevos horizontes insospechados que rebosaran en nuestro favor.

Las Energias Renovables son el Futuro III

Las Energias Renovables son el Futuro III

Ríos de energía
La energía hidroeléctrica se genera haciendo pasar una corriente de agua a través de una turbina. La electricidad generada por una caída de agua depende de la cantidad y de la velocidad del agua que pasa a través de la turbina, cuya eficiencia puede llegar al 90%. El aprovechamiento eléctrico del agua no produce un consumo físico de ésta, pero puede entrar en contradicción con otros usos agrícolas o de abastecimiento urbano, y sobre todo, las grandes centrales tienen un gran impacto ambiental. Las centrales hidroeléctricas en sí mismas no son contaminantes; sin embargo, su construcción produce numerosas alteraciones del territorio y de la fauna y flora: dificulta la migración de peces, la navegación fluvial y el transporte de elementos nutritivos aguas abajo, provoca una disminución del caudal del río, modifica el nivel de las capas freáticas, la composición del agua embalsada y el microclima, y origina el sumergimiento de tierras cultivables y el desplazamiento forzado de los habitantes de las zonas anegadas. En la mayoría de los casos es la forma más barata de producir electricidad, aunque los costes ambientales no han sido seriamente considerados.
El potencial eléctrico aún sin aprovechar es enorme. Apenas se utiliza el 17% del potencial a nivel mundial, con una gran disparidad según los países. Europa ya utiliza el 60% de su potencial técnicamente aprovechable. Los países del tercer mundo solamente utilizan del 8% de su potencial hidráulico.
Energía eólica
La energía eólica es una variante de la energía solar, pues se deriva del calentamiento diferencial de la atmósfera y de las irregularidades de relieve de la superficie terrestre. Sólo una pequeña fracción de la energía solar recibida por la Tierra se convierte en energía cinética del viento y sin embargo ésta alcanza cifras enormes, superiores en varias veces a todas las necesidades actuales de electricidad. La energía eólica podría proporcionar cinco veces más electricidad que el total consumido en todo el mundo, sin afectar a las zonas con mayor valor ambiental.
La potencia que se puede obtener con un generador eólico es proporcional al cubo de la velocidad del viento; al duplicarse la velocidad del viento la potencia se multiplica por ocho, y de ahí que la velocidad media del viento sea un factor determinante a la hora de analizar la posible viabilidad de un sistema eólico. La energía eólica es un recurso muy variable, tanto en el tiempo como en el lugar, pudiendo cambiar mucho en distancias muy reducidas. En general, las zonas costeras y las cumbres de las montañas son las más favorables y mejor dotadas para el aprovechamiento del viento con fines energéticos.
La conversión de la energía del viento en electricidad se realiza por medio de aerogeneradores, con tamaños que abarcan desde algunos vatios hasta los 5.000 kilovatios (5 MW). Los aerogeneradores se han desarrollado intensamente desde la crisis del petróleo en 1973, habiéndose construido desde entonces más de 150.000 máquinas. La capacidad instalada era de 40.000 MW en 2003, concentrada en Alemania, España, Estados Unidos y Dinamarca.
En 2004 ya es competitiva la producción de electricidad en los lugares donde la velocidad media del viento supera los 4 metros por segundo. Se espera que dentro de unos pocos años también las máquinas grandes instaladas en el mar lleguen a ser rentables. La energía eólica no contamina y su impacto ambiental es muy pequeño comparado con otras fuentes energéticas. De ahí la necesidad de acelerar su implantación en todas las localizaciones favorables, aunque procurando reducir las posibles repercusiones negativas, especialmente en las aves y en el paisaje, en algunas localizaciones.
El carbón, y posteriormente la electricidad, dieron al traste con el aprovechamiento del viento hasta la crisis energética de 1973, año en que suben vertiginosamente los precios del petróleo y se inicia el renacimiento de una fuente cuya aportación en las próximas décadas, puede llegar a cubrir el 20 por ciento de las necesidades mundiales de electricidad sin cambios en la gestión de la red de distribución.
Cada kWh eólico permitiría ahorrar un kilogramo de CO2, entre otras sustancias contaminantes. La eólica es la manera más económica de reducir las emisiones contaminantes y avanzar hacia la sostenibilidad.

Energía geotérmica
El gradiente térmico resultante de las altas temperaturas del centro de la Tierra (superiores a los mil grados centígrados), genera una corriente de calor hacia la superficie, corriente que es la fuente de la energía geotérmica. El valor promedio del gradiente térmico es de 25 grados centígrados por cada kilómetro, siendo superior en algunas zonas sísmicas o volcánicas. Los flujos y gradientes térmicos anómalos alcanzan valores máximos en zonas que representan en torno a la décima parte de las tierras emergidas: costa del Pacífico en América, desde Alaska hasta Chile, occidente del Pacífico, desde Nueva Zelanda a Japón, el este de África y alrededor del Mediterráneo. El potencial geotérmico almacenado en los diez kilómetros exteriores de la corteza terrestre supera en 2.000 veces a las reservas mundiales de carbón.
La explotación comercial de la geotermia, al margen de los tradicionales usos termales, comenzó a finales del siglo XIX en Lardarello (Italia), con la producción de electricidad. Hoy son ya 22 los países que generan electricidad a partir de la geotermia, con una capacidad instalada de unos 8.000 MW, equivalente a ocho centrales nucleares de tamaño grande. Estados Unidos, Filipinas, México, Italia y Japón, en este orden, son los países con mayor producción geotérmica.
Actualmente, una profundidad de perforación de 3.000 metros constituye el máximo económicamente viable; otra de las limitaciones de la geotermia es que las aplicaciones de ésta, electricidad o calor para calefacciones e invernaderos, deben encontrarse en las proximidades del yacimiento en explotación. La geotermia puede llegar a causar algún deterioro al ambiente, aunque la reinyección del agua empleada en la generación de electricidad minimiza los posibles riesgos.
Los países con mayores recursos, en orden de importancia, son China, Estados Unidos, Canadá, Indonesia, Perú y México. El potencial geotérmico español es de 600 ktep anuales.
Para el año 2010 se pretende llegar a las 150 Ktep. Los usos serían calefacción, agua caliente sanitaria e invernaderos, no contemplándose la producción de electricidad.

Biomasa
La utilización de la biomasa es tan antigua como el descubrimiento y el empleo del fuego para calentarse y preparar alimentos, utilizando la leña. Aún hoy, la biomasa es la principal fuente de energía para usos domésticos empleada por más de 2.000 millones de personas en el Tercer Mundo. Los empleos actuales son la combustión directa de la leña y los residuos agrícolas y la producción de alcohol como combustible para los automóviles en Brasil. Los recursos potenciales son ingentes, superando los 120.000 millones de toneladas anuales, recursos que en sus dos terceras partes corresponden a la producción de los bosques.
Es la biomasa una energía alternativa? A lo largo y ancho del planeta el consumo de leña está ocasionando una deforestación galopante. En el caso del Brasil se ha criticado el empleo de gran cantidad de tierras fértiles para producir alcohol que sustituya a la gasolina en los automóviles, cuando la mitad de la población de aquel país está subalimentada. Por otra parte, la combustión de la biomasa es contaminante. En el caso de la incineración de basuras, la combustión emite contaminantes, algunos de ellos cancerígenos y disruptores hormonales, como las dioxinas. También es muy discutible el uso de tierras fértiles para producir energía en vez de alimentos, tal y como se está haciendo en Brasil, o el empleo de leña sin proceder a reforestar las superficies taladas.

Las Energia Renovables son el Futuro

Las Energia Renovables son el Futuro

La edad de piedra no acabó por falta de piedras, y la era de los combustibles fósiles tampoco terminará por el agotamiento del petróleo, el gas natural y el carbón. Las energías renovables solucionarán muchos de los problemas ambientales, como el cambio climático, los residuos radiactivos, las lluvias ácidas y la contaminación atmosférica. Pero para ello hace falta voluntad política y dinero. En 2003 el consumo mundial de energía superó los 10.500 millones de toneladas equivalentes de petróleo (Mtep): 2.400 Mtep de carbón, 3.600 Mtep de petróleo, 2.300 Mtep de gas natural, 610 Mtep de nuclear, 590 Mtep de hidroeléctrica y cerca de 950 Mtep de biomasa, fundamentalmente leña, y cantidades aún pequeñas de geotermia, solar y eólica.
La producción, transformación y consumo final de tal cantidad de energía es la causa principal de la degradación ambiental. El consumo está muy desigualmente repartido, pues los países de la OCDE, con el 15% de la población mundial, consumen el 60% de la energía, factor este último a tener en cuenta a la hora de repartir responsabilidades de la crisis ambiental
La grave crisis ambiental, el agotamiento de los recursos y los desequilibrios entre el Norte y el Sur, son factores que obligan a acometer una nueva política energética. A corto plazo la prioridad es incrementar la eficiencia energética, pero ésta tiene unos límites económicos y termodinámicos, por lo que a más largo plazo sólo el desarrollo de las energías renovables permitirá resolver los grandes retos del futuro. Las energías renovables son la única solución sostenible, y la energía nuclear, de fisión o fusión, sólo agravaría la situación y conducen a un camino sin salida, de proliferación nuclear y generación de residuos radiactivos.
Qué son las energías renovables?
Bajo la denominación de energías renovables, alternativas o blandas, se engloban una serie de fuentes energéticas que a veces no son nuevas, como la leña o las centrales hidroeléctricas, ni renovables en sentido estricto (geotermia), y que no siempre se utilizan de forma blanda o descentralizada, y su impacto ambiental puede llegar a ser importante, como los embalses para usos hidroeléctricos o los monocultivos de biocombustibles. Actualmente suministran un 20% del consumo mundial (las estadísticas no suelen reflejar su peso real), siendo su potencial enorme, aunque dificultades de todo orden han retrasado su desarrollo en el pasado.
Con la excepción de la geotermia, la totalidad de las energías renovables derivan directa o indirectamente de la energía solar. Directamente en el caso de la luz y el calor producidos por la radiación solar, e indirectamente en el caso de las energías eólica, hidráulica, mareas, olas y biomasa, entre otras. Las energías renovables, a lo largo de la historia y hasta bien entrado el siglo XIX, han cubierto la práctica totalidad de las necesidades energéticas del hombre. Sólo en los últimos cien años han sido superadas, primero por el empleo del carbón, y a partir de 1950 por el petróleo y en menor medida por el gas natural. La energía nuclear, con 441 centrales nucleares en 2003, con una potencia instalada de 360 GW, cubre una parte insignificante del consumo mundial, y a pesar de algunas previsiones optimistas, su papel será siempre marginal.
Aún hoy, para más de dos mil millones de personas de los países del Sur, la principal fuente energética es la leña, afectada por una auténtica crisis energética, a causa de la deforestación y del rápido crecimiento demográfico. La biomasa, y fundamentalmente la leña, suministra un 14% del consumo mundial, cifra que en los países del Sur se eleva al 35% globalmente, aunque en Tanzania llega al 90% y en India supera el 50%; en el país más rico, Estados Unidos, representa el 4% del consumo global, porcentaje superior al de la energía nuclear, en la Unión Europea el 3,7% y en España el 3%.
El sol sale para todos
La energía solar absorbida por la Tierra en un año es equivalente a 20 veces la energía almacenada en todas las reservas de combustibles fósiles en el mundo y diez mil veces superior al consumo actual. El sol es la única fuente de materia orgánica y de energía vital de la Tierra, y aunque a veces nos pasa desapercibido, ya hoy estamos utilizando masivamente la energía solar, en forma de alimentos, leña o energía hidroeléctrica. Los mismos combustibles fósiles, cuya quema está en el origen del deterioro ambiental, no son otra cosa que energía solar almacenada a lo largo de millones de años. La fotosíntesis es hoy el empleo más importante de la energía solar, y la única fuente de materia orgánica, es decir, de alimentos y biomasa.
Aunque todas las fuentes energéticas, salvo la geotermia y la nuclear, proceden del sol, en la acepción actual el término solar tiene un significado restringido al empleo directo de la energía del sol, ya sea en forma de calor o de luz. El sol sale para todos cada día y seguirá enviándonos asombrosas cantidades de calor y de energía, ajeno al aprovechamiento que podamos hacer de ella. Su mayor virtud es también su mayor defecto, al tratarse de una forma de energía difusa y poco concentrada, y de ahí las dificultades que entraña el aprovechamiento directo de la radiación solar, en una sociedad en la que el consumo de energía se concentra en unas pocas fábricas industriales y grandes metrópolis.
La distribución de la radiación solar registra grandes variaciones geográficas, pues va desde dos kWh por m2 y día en el norte de Europa a 8 kWh por m2 en el desierto del Sahara. Igualmente importantes son las variaciones diarias y estacionales de la radiación solar, y sus dos componentes, la radiación directa y la difusa. La radiación directa es la recibida del sol cuando el cielo está despejado, y la difusa la que resulta de reflejarse en la atmósfera y las nubes. Algunos equipos utilizan ambas, y otros sólo la directa, como es el caso de las centrales de torre.
El aprovechamiento de la energía solar puede ser indirecto, a través del viento (eólica) y la evaporación del agua (hidráulica), entre otras formas, o directo, mediante la captación térmica activa o pasiva y merced a la captación fotónica. Ejemplo de esta última es la captación fotoquímica que realizan las plantas, y el efecto fotoeléctrico, origen de las actuales células fotovoltaicas.
Los únicos impactos negativos se podrían dar en el caso hipotético de grandes centrales solares en el espacio, y en menor medida en las centrales de torre central, debido al empleo en éstas de sustancias potencialmente contaminantes, utilizadas para la acumulación y transmisión del calor. Otro posible efecto es el uso del territorio, debido a las grandes superficies requeridas
Hidrógeno
La producción de hidrógeno es un proceso aún inmaduro tecnológicamente y costoso, por lo que se requerirán enormes inversiones en investigación. Cuando se llegue a producir hidrógeno comercialmente, dentro de 10 o 20 años, y a partir de factores tan abundantes como son el agua y la energía solar y eólica, los problemas energéticos y ambientales quedarán resueltos, pues el hidrógeno, a diferencia de otros combustibles, no es contaminante. El hidrógeno se produce por electrólisis, proceso que requiere grandes cantidades de electricidad, la cual puede obtenerse merced a las células fotovoltaicas y a los aerogeneradores, almacenando de esta forma la energía solar y eólica.
En cualquier caso en las próximas décadas entraremos en una economía basada en el hidrógeno como combustible secundario o vector energético; su combustión apenas contamina. La energía primaria para su obtención será la solar y la eólica, y la conversión se hará en pilas de combustible, lo que supondrá una gran revolución. Hacia el año 2020 se espera que la mayor parte de los vehículos funcionen con pilas de combustible

Las Energias Renovables son el Futuro II

Las Energias Renovables son el Futuro II

Desde la antigua Grecia a hoy

El uso pasivo de la energía solar se inició en un pasado muy lejano. En la antigua Grecia Sócrates señaló que la casa ideal debería ser fresca en verano y cálida en invierno, explicando que “en las casas orientadas al sur, el sol penetra por el pórtico en invierno, mientras que en verano el arco solar descrito se eleva sobre nuestras cabezas y por encima del tejado, de manera que hay sombra”. En la época de los romanos, la garantía de los derechos al sol quedó incorporada en la ley romana, y así, el Código de Justiniano, recogiendo códigos anteriores, señalaba que “si un objeto está colocado en manera de ocultar el sol a un heliocaminus, debe afirmarse que tal objeto crea sombra en un lugar donde la luz solar constituye una absoluta necesidad. Esto es así en violación del derecho del heliocaminus al sol”.
Arquímedes, 212 años antes de Cristo, según la leyenda, utilizó espejos incendiarios para destruir los barcos romanos que sitiaban Siracusa. Roger Bacon, en el siglo trece, propuso al Papa Clemente IV el empleo de espejos solares en las Cruzadas, pues “este espejo quemaría ferozmente cualquier cosa sobre la que se enfocara. Debemos pensar que el Anticristo utilizará estos espejos para incendiar ciudades, campos y armas”. En 1839, el científico francés Edmund Becquerel descubre el efecto fotovoltaico y en 1954 la Bell Telephone desarrolla las primeras células fotovoltaicas, aplicadas posteriormente por la NASA a los satélites espaciales Vanguard y Skylab, entre otros.
La llamada arquitectura bioclimática, heredera del saber de la arquitectura popular, es la adaptación de la edificación al clima local, reduciendo considerablemente el gasto en calefacción y refrigeración, respecto a la actual edificación. Es posible conseguir, con un consumo mínimo, edificios confortables y con oscilaciones de temperatura muy pequeñas a lo largo del año, aunque en el exterior las variaciones climáticas sean muy acusadas. El diseño, la orientación, el espesor de los muros, el tamaño de las ventanas, los materiales de construcción empleados y el tipo de acristalamiento, son algunos de los elementos de la arquitectura solar pasiva, heredera de la mejor tradición arquitectónica. Inversiones que rara vez superan el cinco por ciento del coste de la edificación, permiten ahorros energéticos de hasta un 80% del consumo, amortizándose rápidamente el sobrecoste inicial.
El uso de la energía solar en la edificación presupone la desaparición de una única tipología constructiva, utilizada hoy desde las latitudes frías del norte de Europa hasta el Ecuador. Si la vivienda no se construye adaptada al clima, calentarla o refrigerarla siempre será un grave problema que costará grandes cantidades de energía y dinero.

El colector solar

El colector solar plano, utilizado desde principios de siglo para calentar el agua hasta temperaturas de 80 grados centígrados, es la aplicación más común de la energía térmica del sol. Países como Alemania, Austria, Japón, Israel, Chipre o Grecia han instalado varios millones de unidades.
Los elementos básicos de un colector solar plano son la cubierta transparente de vidrio y una placa absorbente, por la que circula el agua u otro fluido caloportador. Otros componentes del sistema son el aislamiento, la caja protectora y un depósito acumulador. Cada metro cuadrado de colector puede producir anualmente una cantidad de energía equivalente a unos ochenta kilogramos de petróleo.
Las aplicaciones más extendidas son la generación de agua caliente para hogares, piscinas, hospitales, hoteles y procesos industriales, y la calefacción, empleos en los que se requiere calor a bajas temperaturas y que pueden llegar a representar más de una décima parte del consumo. A diferencia de las tecnologías convencionales para calentar el agua, las inversiones iniciales son elevadas y requieren un periodo de amortización comprendido entre 5 y 7 años, si bien, como es fácil deducir, el combustible es gratuito y los gastos de mantenimiento son bajos.
Más sofisticados que los colectores planos son los colectores de vacío y los colectores de concentración, más caros, pero capaces de lograr temperaturas más elevadas, lo que permite cubrir amplios segmentos de la demanda industrial e incluso producir electricidad. Los colectores solares de concentración lineal son espejos cilindroparabólicos, que disponen de un conducto en la línea focal por el que circula el fluido caloportador, capaz de alcanzar los 400 grados centígrados. Con tales temperaturas se puede producir electricidad y calor para procesos industriales. En Estados Unidos operan más de cien mil metros cuadrados de concentradores lineales, y la empresa “Luz Internacional” instaló en California seis centrales para producir electricidad, con una potencia de 354 MW eléctricos (1 MW=1.000 kW), y unos rendimientos satisfactorios. El coste del kWh asciende a 15 céntimos de dólar, todavía superior al convencional, pero interesante en numerosas zonas alejadas de la red de distribución que tengan buena insolación. Las perspectivas son halagüeñas, a pesar de algunos fracasos, como probó la quiebra de Luz en 1991 y su posterior venta, y hoy hay varios proyectos en marcha en España e India, entre otros países. El plan del gobierno prevé producir 180 ktep en el año 2010 de solar termoeléctrica, con una potencia instalada de sólo 200 megavatios y una producción de 458,9 GWh/año.
Los colectores puntuales son espejos parabólicos en cuyo foco se dispone un receptor, en el que se produce el calentamiento del fluido de transferencia, posteriormente enviado a una turbina centralizada, o se instala directamente un motor. Las llamadas centrales solares de torre central consisten en numerosos espejos de gran superficie (helióstatos) que, gracias a la orientación constante, concentran la radiación solar en un receptor de vapor situado en lo alto de una torre. El desarrollo de helióstatos de bajo coste, utilizando nuevos materiales como el poliéster, la fibra de vidrio o las membranas tensionadas de fibra de grafito y receptores más fiables y eficientes, abre nuevas posibilidades al empleo de la energía solar para la obtención de electricidad.

Células solares

La producción de electricidad a partir de células fotovoltaicas es aún seis veces más cara que la obtenida en centrales de carbón, pero hace tan sólo dos décadas era veinte veces más. En 1960 el coste de instalar un solo vatio de células fotovoltaicas, excluyendo las baterías, transformadores y otros equipos auxiliares, ascendía a 2.000 dólares; en 1975 era ya sólo 30 dólares y en 2004 va de 2,62 dólares a 4,25, dependiendo de la cantidad y el tipo de instalación. Si en 1975 el kWh costaba más de 7 euros, el precio actual está entre 0,3 y 0,6 euros, lo que permite que el empleo de células fotovoltaicas para producir electricidad en lugares alejados de las redes de distribución ya compita con las alternativas existentes, como generadores eléctricos a partir del petróleo.
Hoy, en Estados Unidos la producción de un kWh cuesta de 4 a 8 céntimos de dólar en una central de carbón, de 4 a 6 en los parques eólicos, de 5 a 10 en una de petróleo, de 12 a 15 en una central nuclear y de 25 a 40 céntimos utilizando células fotovoltaicas. En los próximos años se espera reducir el coste del kWh a 12 céntimos de euro antes de 2010 y a 4 céntimos para el año 2030. Claro que en los costes anteriores no se incluyen los resultados del deterioro causado al ambiente por las distintas maneras de producir la electricidad.
El efecto fotovoltaico, descubierto por Becquerel en 1839, consiste en la generación de una fuerza electromotriz en un dispositivo semiconductor, debido a la absorción de la radiación luminosa. Las células fotovoltaicas convierten la energía luminosa del sol en energía eléctrica, con un único inconveniente: el coste económico todavía muy elevado para la producción centralizada. Sin embargo, las células fotovoltaicas son ya competitivas en todos aquellos lugares alejados de la red y con una demanda reducida, como aldeas y viviendas sin electrificar, repetidores de televisión, balizas, agricultura, faros, calculadoras y otros bienes de consumo. A lo largo de toda la década el mercado fotovoltaico creció a ritmos anuales superiores al 40%, y ya hay más de 2.500 megavatios instalados en todo el mundo.
Actualmente la mayoría de las células fotovoltaicas son de silicio monocristalino de gran pureza, material obtenido a partir de la arena, muy abundante en la naturaleza. La purificación del silicio es un proceso muy costoso, debido a la dependencia del mercado de componentes electrónicos, que requiere una pureza (silicio de grado electrónico) superior a la requerida por las células fotovoltaicas. La obtención de silicio de grado solar, directamente del silicio metalúrgico, cuya pureza es del 98%, abarataría considerablemente los costes, al igual que la producción de células a partir del silicio amorfo u otros procedimientos, hoy en avanzado estado de investigación y cuyos resultados pueden ser decisivos en la próxima década

LA DESICIONES QUE PUEDEN MARCAR NUESTRAS VIDAS

Hoy por hoy nuestro mundo racional tiene por objetivo hacer mas rapidas nuestras desiciones y que en su gran mayoría aquellas sean tomadas en la suma y resta de cuando dinero gastaremos o sumaremos, sin consultarse a uno mismo muchas veces que sentido tiene aquello. Y no es que este en contra de tener dinero, sino es reflexionar sobre la base ¿En qué basamos nuestras desiciones hoy? y si somos capaces de dimensionar las repercusiones que tienen en nuestra vida.

En lo personal creo que cuando pensamos en el desarrollo de la económia, la educación, la familia, el Estado, etc, debemos pensar también en aquellos sentidos que nos permiten darle valor y contenido personal; y colectivo a todo eso que vamos construyendo día a día.

Hace algunas horas sostenia una conversación con una amigo, el tema tenía precisamente con el sentido de las desiciones en la vida, lo trascendental que estas pueden ser y lo que involucran tanto para nosotros como a nuestro entorno mas cercano. A mi juicio esas desiciones deben ser tomadas desde lo mas intimo de nuestras sensibilidades, que la sensibilidad sea el pilar de aquello que hacemos y construimos. Ya que sin esa sensibilidad las cosas no tienen ninguna trascendencia y pasan a ser una más de las acciones vacías y que sólo se mantienen al fragor de aquella imaginaría ilusión de lo vanal.

Apelar a la sensibilidad en nuestros actos, implica reconocerse así mismo como un hombre o mujer que tiene como fin el encuentro con la felicidad, donde no importará nada, más bien esos actos serán trascendentes. Amar lo que hacemos es vital para continuar con este mundo contaminado por nosotros mismos, no solamente de cosas materiales , también de abandono e inmediatez.

Todo es uno sólo por tanto los grandes temas del mundo no estan ajenos a esta reflexión que sólo busca que durante unos minutos se pregunten que harán ustedes "por dejar este mundo mejor de como lo encontraron".

Réquiem

Réquiem

Diez años después de la matanza de Srebrenica, en la que casi 8.000 bosnios fueron masacrados por las tropas serbias, la comunidad internacional recordó ayer uno de los episodios más feroces registrados en Europa desde el final de la Segunda Guerra Mundial. La pasividad de las fuerzas internacionales desplegadas en la antigua Yugoslavia y el desdén de la UE permitieron que la actividad criminal de Radovan Karadzic y Ratko Mladic -aún prófugos de la Justicia- se cobrara la vida de miles de víctimas que, en su mayoría, todavía hoy siguen sin ser identificadas. Tiempo para la reflexión y la confianza en una Europa que, unida, evite nuevas carnicerías.

Respuesta británica

Respuesta británica

La comparecencia de Tony Blair ante la Cámara de los Comunes ha confirmado la firmeza del primer ministro frente a la agresión terrorista, así como el apoyo incondicional de la oposición conservadora al Gobierno ante una situación de máxima gravedad. Es notorio el contraste con los días posteriores al 11-M en Madrid, si bien es innegable que la coyuntura política es muy diferente en uno y en otro caso. Pero está claro que a Blair nadie le exige resultados inmediatos en la investigación, ni siquiera se le reprocha el «apagón informativo» o la gestión a cámara lenta de la crisis. Hasta ahora, la tradicional flema británica (de «estoicismo» hablaba ayer el primer ministro) hace honor al tópico, aunque empiezan a escucharse algunas voces críticas ante la evidencia de que, pasados cinco días, no hay una cifra definitiva de víctimas y no se hace oficial la identidad de las mismas, dando lugar a una «espera perturbadora». También los medios de comunicación ingleses han preferido renunciar al impacto informativo para contribuir a la visible normalización de la vida ciudadana. Si los terroristas pensaban que Londres iba a ser vulnerable -social o políticamente- ante la violencia indiscriminada, es obvio que estaban muy equivocados y que no se va a alterar ni un milímetro el rumbo de la política interna o internacional del Reino Unido.
Otra cosa es que la magnitud del acontecimiento tenga una inevitable repercusión a medio plazo. Habrá, sin duda, un debate serio sobre la necesidad de equilibrio y ponderación de intereses entre la eficacia policial, el respeto a la intimidad y el derecho de la opinión pública a conocer la evolución de los hechos. Por otra parte, el modelo de multiculturalismo a la inglesa (que convierte muchas zonas de Londres y de otras ciudades en verdaderos territorios exentos) ha entrado en crisis después del 7-J. La actividad de ciertos líderes religiosos musulmanes y sus prédicas contra Occidente empiezan a ser cuestionadas incluso en un país donde el respeto a las libertades públicas constituye desde hace siglos su principal seña de identidad. En definitiva, Tony Blair sale por ahora reforzado políticamente, pero el ambiente podría deteriorarse si no llegara pronto una información razonable y satisfactoria -en el estado actual de las cosas- que permita a la sociedad hacerse cargo del excepcional desafío al que se enfrenta y prestar su apoyo a las «nuevas leyes» anunciadas ayer en los Comunes.

Un solo hecho: Muchas miradas

Un solo hecho: Muchas miradas

Después de los lamentables hechos ocurridos en Londres, la semana recién pasada, la discusión en gran parte del orbe gira alrededor de una serie de preguntas en torno a lo acaecido ese día, entre ellas ¿Por qué paso? y ¿Que vendrá?, las respuestas son muchas y muy variadas. En el Diario La Tercera del día de ayer, en su sección reportajes, aparece un articulo titulado “El día después de Londres 7/7”, allí tres importantes plumas británicas entregan su particular mirada sobre lo ocurrido ese trágico día, poniendo de manifiesto el debate existente. El texto es el siguiente:

“Una ciudad sangrienta, pero de pie”
Niall Ferguson
Londres puede aguantarlo. A diferencia de los neoyorkinos el 11/9, los londinenses del 7/7 -como los ataques terroristas del jueves serán llamados- han pasado por esto antes. Muchas veces.
Las primeras bombas del Blitz, el bombardeo alemán durante la II Guerra Mundial, cayeron sobre el centro de Londres el 24 de agosto de 1940 y desde entonces hubo recurrentes ataques, que culminaron con las campañas con bombas voladoras V1 y cohetes V2 de 1944 y 1945. Como se sabe, los bombardeos mataron alrededor de 43 mil civiles británicos, gran parte de ellos londinenses.
Por supuesto, ahora sabemos que la moral no tuvo siempre una solidez uniforme durante esa época. Harold Nicolson, cronista de esos tiempos y miembro del Parlamento, describió magistralmente sobre la crisis de nervios de un veterano político laborista, y sabemos también que no todo era todo dulzura y alegría en las malolientes estaciones del metro donde los londinenses se vieron obligados a refugiarse (Ya ven: el metro sabe todo acerca de bombas).
Aun así, la actitud de Nicolson de mostrarse (si no sentirse) sereno, era bastante típica. "Ya no me altera los nervios", escribió en su diario después de una incursión aérea. "Aunque todavía estoy consciente de que cuando escucho el ruido de un motor en las calles vacías me inquieto, pensando no vaya a ser que es una bomba silvando justo detrás mío".
La sicóloga Melitta Schmideberg concluyó en 1942 que "la mayoría de la población se adaptó a la nueva realidad de los bombardeos, definiendo nuevos estándares de seguridad y peligro, y aprendiendo gradualmente a ver los ataques como un incómodo pero inevitable ingrediente de la vida cotidiana". (Esto no era, por cierto, lo que muchos políticos de la época esperaban. La creencia convencional era que la Luftwaffe sería capaz de desatar el pánico y el pandemonium en las primeras 24 horas de hostilidades).
La firmeza y el espíritu impasible británicos probaron ser un arma triunfal. Películas como "Londres puede aguantarlo" -un documental de 10 minutos rodado en el medio de los bombardeos de 1940 para registrar la resiliencia de los habitantes-, así como los electrizantes relatos radiales de Edward Murrow, el corresponsal de la CBS en Londres, ayudaron notablemente a construir el respaldo estadounidense a los británicos. "Tú incendiaste la ciudad de Londres en nuestros hogares", escribió a Murrow el poeta norteamericano Archibald MacLeish, "y sentimos las llamas".
Así que cuando escuché las noticias de los eventos del jueves, mi primera reflexión fue pensar en que algunos ya bombardearon Londres antes, y lo lamentaron. Habiendo pasado casi toda la semana en Berlín -donde aún es posible apreciar las secuelas físicas sobre la ciudad que dejaron los bombarderos aliados- tuve aguda consciencia de que cómo hicimos pagar a los alemanes por lo que hicieron en Londres. Los tiempos cambian, por supuesto. Cuando regresaba a Londres el mismo jueves, percibí cómo los actuales habitantes de la capital son mucho menos serenos que aquellos de la generación de la II Guerra. Los londinenses de hoy son propensos a manifestaciones emocionales que sus abuelos no se permitirían: lloran en los funerales de las princesas, y celebran con un embarazoso entusiasmo ante la noticia de que su ciudad será sede de los Juegos Olímpicos de 2012. Pero aunque parezcan más blandos, muchos de los londinenses de hoy vivieron horrosas escenas. Los alemanes no fueron los últimos en bombardear Londres. La campaña de atentados del IRA está aún fresca en la memoria de cualquier adulto de la ciudad. El IRA atacó Londres en 1973 (dos autos-bomba, uno frente a Old Bailey), y de nuevo en 1974. En 1982, mató a 11 soldados en atentados en Hayde y Regents Parks. Un año después, seis personas en las tiendas Harrods. En 1992, tres más en el distrito financiero. En 1993, detonó otra vez un camión en Bishopsgate. Y aún recuerdo vívidamente el ataque a Docklands en 1996, porque ocurrió justo enfrente de donde yo trabajaba. En ese entonces, tal como durante el bombardeo alemán, la actitud universal podía resumirse en la frase "business as usual". Todos estábamos conscientes de que nuestros padres y abuelos la habían tenido mucho peor, sin quejarse ni acobardarse.
Lo que ocurrió el jueves fue con toda certeza mucho mejor calculado -y más letal- que cualquier acción emprendida por el IRA. Y otra vez los londinenses reaccionaron con sangre fría. En cualquier caso todos sabíamos que esto ocurriría tarde o temprano. Desde el 11 de septiembre nunca dejé de tomar el metro sin preguntarme ¿Será hoy? ¿Elegirán mi carro?, pero lo abordé de todas formas. Y ahora debo tratar de seguir haciendo lo mismo. Estoy confiado de que -quienes hayan sido los responsables- no lograrán su meta de alterar la vida de Londres. Más que eso: estoy seguro de que los terroristas vivirán -aunque probablemente no por mucho tiempo- para lamentar haber seguido el ejemplo de la Luftwaffe y de sus imitadores irlandeses.

“No podemos rendirnos ante sus "quejas"”
Christopher Hitchens
El jueves, en algún lugar alrededor de Londres, cerca de las 8.45 de la mañana, debe haber habido un grupo de tipos prendiendo la televisión y la radio con cara de maligna expectación. Espero y creo que lo que vieron los decepcionó. Simplemente no había suficiente de qué celebrar para los sicópatas. Por cierto que debe haber sido infernal debajo de King´s Cross, pero en la superficie no hubo pánico, ni alaridos, ni gritos pidiendo venganza. Escribo esto pocas horas después de las bombas, pero podría apostar que no habrá ninguna idiotez sangrienta, como ataques contra mezquitas o inmigrantes árabes o islámicos. Después de todo, las bombas en los buses y en el metro son una prueba de que a los autores de los atentados no les preocupa matar musulmanes, y eso prueba que ellos son tan víctimas como los demás.
Cuando usamos la débil palabra "terrorismo", estamos hablando de crueldad indiscriminada dirigida contra civiles. "Sadismo", "fascismo", o "nihilismo" serían conceptos mejores, porque refieren al veneno que se esconde en el nivel sub-humano del hombre.
La gente tiene miedo de los accidentes aéreos y de las alturas, por eso los ataques del 11 de septiembre del 2001 fueron el golpe perfecto al inconsciente colectivo global. Pero la gente también les teme a los incendios, a las multitudes o al encierro subterráneo: la mente de los fascistas está afinada para explotar precisamente esas fobias. Especulo, por eso, que quienes planearon esta atrocidad esperaban más pavor del que consiguieron.
Todos sabíamos que esto venía, y que un día un familiar nombre como Tavistock Squere se convertiría en sinónimo de barbarie. El bueno y viejo bus rojo londinense, símbolo de nuestra ciudad, fue rajado y convertido en chatarra. Por más absurda que esta violencia aparezca, expresa una ideología de muerte. Los predicadores de este culto se han encargado de advertirnos que adoran la muerte más de lo que nosotros amamos la vida. Su apuesta es que esto los hace imparables. Habrá que ver: ellos no pueden probar que están en lo cierto si nosotros no los ayudamos.
Mis amigos estadounidenses están impresionados con la compostura de los londinenses. Apuesto a que el transporte público de la ciudad volverá a operar en menos tiempo que tardaron las aerolíneas norteamericanas..
Recuerdo cuando vivía en Londres durante los ataques del IRA durante los años '70. Vi explotar el primer auto-bomba en 1972. No hubo advertencia esa vez, pero después surgió una cierta etiqueta para los atentados. Y aunque detestaba a esa gente que potencialmente podía hacerme estallar, estaba consciente de que había viejas disputas envueltas, y que también era posible una solución política.
Nada de eso se aplica en este caso. Ya sabemos cuáles son las "quejas" de los jihadistas. Las quejas de ver mujeres sin un velo que les cubra la cara. Las quejas por la existencia, no del Estado de Israel, sino del pueblo judío. Las quejas por la herejía de la democracia, que impide la imposición de la sharia, la ley islámica. Las quejas por una obra de ficción escrita por un ciudadano indio que vive en Londres (Salman Rushdie). Las quejas por la sola existencia de los homosexuales. Las quejas sobre la música, o sobre cualquier arte escénico. Todo esto ha sido proclamado como una licencia para matar infieles y apóstatas, o a cualquiera que se pone en el camino.
Ayer, por unos momentos, los londinenses vivieron en carne propia lo que es la vida para la gente común en Irak y Afganistán, aquellos a quienes su fe no los protege de morir a manos de quienes creen que no son lo suficientemente islámicos, o que son malos musulmanes. Es un grave error creer que los ataques son un asalto a "nuestros valores", o a "nuestra" forma de vida. Es, más bien, un asalto a la idea de civilización.
A su vez, se perfectamente que hay mucha gente que piensa que fue Tony Blair y su alianza con George W. Bush el que nos trajo todo esto. Un breve consejo para ellos: traten de no vociferar, o de hacerlo al menos después de los funerales. Y ya están advertidos sobre la gran falacia: por más en contra de la operación en Irak que estés, no puedes validar esas "quejas" que motivaron las bombas.
No traten siquiera de conectar las dos cosas. Ya hay algunos cuya lógica les dice que los escuadrones de soldados en Irak son el origen de los cadáveres en casa. ¿Cómo puede ser alguien tan torcido y estúpido? ¿Cómo puede prestarse alguien para servir de megáfono de esos asesinos? Esas "quejas" que enumeré arriba son injustificables, y esa es una de las muchas razones de por qué los islamistas no van a triunfar. Demandan lo imposible: el precio de todas las vidas que sean necesarias en favor de la imposición de una visión totalitaria. No hay nadie aquí con quien negociar, y sencillamente no podemos rendirnos. Lo que corresponde ahora es perseguir y capturar a los responsables. Los Estados que los cobijan o protegen no conocerán la paz. Las sociedades donde crecen y se desarrollan no permanecerán para siempre en su error, y su sórdido culto a la muerte no es nada con nuestro amor por Londres, que defenderemos como siempre hemos hechos y que sobrevivirá a todo esto con facilidad.
“Bajo las bombas”
Juan Luis Cebrián
El brutal ataque terrorista que el jueves padeció Londres merece algunas reflexiones políticas sobre la respuesta de las democracias ante situaciones como ésta y acerca de la utilización interesada, y aun sectaria, que se suele hacer de tan execrables sucesos.
El jueves negro de Londres y el jueves negro de Madrid tienen la misma firma, se explican por las mismas causas y merecen la misma respuesta unánime de parte del mundo civilizado. Ésta no puede ser, de nuevo, una guerra indiscriminada y cruel como aquella en la que se embarcó el trío de las Azores. Es posible que los atentados en la capital británica no sean -por lo menos, no principalmente- una respuesta a la invasión de Irak, pero a estas alturas también parece obvio que la guerra convencional contra Saddam Hussein y la brutal invasión de un país extranjero no constituían la réplica adecuada a la insidiosa agresión de Al Qaeda. Diga lo que diga el Presidente norteamericano, el problema con el que tenemos que enfrentarnos no es la existencia de un imaginario imperio del mal al que tenemos que vencer, sino el averiguar cómo las sociedades democráticas y abiertas son capaces de defenderse de los integrismos criminales de cualquier especie, sin renunciar a su sistema de vida, basado en los valores de la libertad.
Una primera condición para que la lucha contra este terrorismo de nuevo cuño sea exitosa es precisamente el reconocimiento de su carácter internacional, que demanda respuestas basadas también en acuerdos y decisiones de idéntico significado, lo que enfatiza la necesidad de recuperar el papel de la ONU y sus instituciones añejas. Por eso es tan grave la actitud de quienes han pretendido enmascarar lo sucedido hace año y medio en Madrid con lucubraciones mendaces sobre las motivaciones e identidad de los terroristas. Por eso, también, el tremendo error cometido por la Casa Blanca y sus socios de Londres y Madrid a la hora de lanzarse a la aventura bélica en Asia, de espaldas a la legalidad y sin el asentimiento de sus principales aliados, sólo se explica por razones ajenas a la lucha antiterrorista y ligadas a oscuras motivaciones de poder. Desde que fue tomada aquella decisión, que ha costado decenas de miles de vidas inocentes, hemos visto debilitarse los organismos supranacionales mientras se perpetraba la profunda división de Europa, se potenciaban los sentimientos ultranacionalistas y los fundamentalismos de todo género, y se sumía a las poblaciones del llamado primer mundo en un ambiente de miedo y desesperanza. Los gobernantes, junto a las justas lamentaciones por lo sucedido, deberían hacer un examen de conciencia sobre lo equivocado de aquella determinación, aparentemente audaz, sin que ello signifique que tengan que sentirse culpables por lo sucedido. Los culpables del terrorismo son, exclusivamente, los terroristas, pero los líderes políticos son responsables de tomar las medidas adecuadas que garanticen, a un tiempo, la seguridad y la libertad de los ciudadanos sin añadir más horror al horror ya causado. Es una tarea nada fácil, desde luego, virtualmente casi imposible, pero de la que de ninguna manera pueden abdicar quienes voluntariamente se presentan ante la ciudadanía como conductores de su destino.
Mientras, el reforzamiento de las instituciones y la cooperación, todavía muy pobre, entre los diferentes sistemas y servicios de seguridad son la única manera posible de confrontar el peligro. Éste no es un problema de americanos, ingleses o españoles; es un problema global que demanda respuestas globales. Requiere, por lo mismo, una Europa política más unida y fuerte, con un liderazgo más relevante que el que ejerce el antiguo anfitrión de las Azores, y una cohesión mayor en la defensa de los valores fundamentales de la democracia frente a los particularismos de unos y otros. Demanda también una Alianza Atlántica menos sometida al unilateralismo de la primera potencia mundial y más comprometida con el futuro de las poblaciones a las que defiende. En definitiva, el mensaje de muerte de los fanáticos seguidores de Bin Laden pone de relieve la necesidad de un cambio profundo en nuestras instituciones de gobierno y en las motivaciones que agitan las pasiones del poder.
La batalla tiene que darse en muchos frentes: en el policial y judicial desde luego, pero también en el cultural, en el educativo y en el religioso. Atañe a la integración de los inmigrantes que llegan por oleadas al mundo desarrollado, a las cuestiones planteadas por el multiculturalismo, a la lucha contra las desigualdades económicas, y a la eliminación del exasperante y ciego egoísmo de las sociedades capitalistas. Atañe, en definitiva, a la recuperación de los valores de la democracia, a la eliminación del odio como caldo de cultivo de la política y al reconocimiento de la existencia del otro en el marco de nuestra convivencia plural. Algo por lo que deberían velar (en España, por ejemplo) no sólo los responsables políticos, sino los medios de comunicación, y de manera connotada aquellos que, en nombre de la defensa de sus accionistas, inundan los hogares de basura televisiva o inmundicia radiada, contribuyendo a ese ambiente de división social y miedo.

Cambio Climatico: Otra ocasion fallida

Cambio Climatico: Otra ocasion fallida

Como anfitrión e inminente presidente de la Unión Europea, Blair le concedió a Bush un importante espacio de retroceso respecto del Protocolo de Kyoto sobre cambio climático, que ha sido firmado por la mayoría de la comunidad internacional y que contiene metas específicas para que los países reduzcan las emisiones de gases que lesionan la atmósfera.
Estados Unidos es el que mantiene ese compromiso multilateral en la inutilidad, negándose a aceptar que, detrás del deterioro ecológico global, está la mano del hombre. “No era éste -Escocia- el lugar para resolver las diferencias”, aseguró Blair cuando presentó el comunicado del G-8, una serie de formulaciones retóricas que eludieron, cuidadosamente, las medidas concretas en una cuestión tan urgente que, muchos expertos aseguran, el mundo no tiene más que diez o quince años para actuar antes de que el daño mayor sea irreversible.¿Cómo justificó el paso Blair, quien hasta ahora había mantenido una posición de defensa de Kyoto, que era uno de los pocos temas en que no se mostraba por completo tributario de la voluntad de Bush? Lo hizo intentando desplazar el eje de responsabilidad. Kyoto está atrapado en un impasse por la imposibilidad de sumar a Estados Unidos, pero lo que Blair destacó es la necesidad de que el esfuerzo sume rápidamente a China y la India, otros dos grandes consumidores de energía en ciernes. No habría -explicó- cooperación de Beijing y Nueva Delhi sin incorporación de Washington; una verdad sólo a medias, pero que sirve para desviar la atención de la voracidad energética de Estados Unidos, que constituye el eje del problema.
Bush no necesitó sino hacer alguna concesión cosmética -parece que ahora el hombre tiene algo que ver con los males de su medio ambiente- y poner a sus negociadores a trazar en el texto horizontes de formas sustitutas de energía, fantasiosos porque o están lejos de ir más allá de la teoría y el laboratorio o bien porque en cualquier caso una conversión será una demanda largamente inaceptable para las grandes actividades económicas que contaminan.

¿Progreso Real?

¿Progreso Real?

En el final de la cumbre del Grupo de los 8 en Escocia sus voces más importantes, George W. Bush y Tony Blair, se asemejaron a dos personajes de la fantasía de Lewis Carrol: el sombrero loco y el gato de Chesire, cuando Alicia pide primero, implora después y finalmente exige que le señalen el camino para salir del País de las Maravillas. Atrapados en el sinsentido, ambos apuntaron en una dirección, luego en otra y otra más haciendo del lugar un laberinto cerrado y asfixiante. Alicia resolvió el dilema del único modo posible: se despertó y el País de las Maravillas se disolvió en la nada.
A pesar de los atentados en Londres, los sietes países más ricos del mundo más Rusia quisieron dar una clara señal de normalidad en la cumbre del G-8, al aprobar acuerdos como duplicar en 2010 la ayuda al desarrollo de los países pobres, la entrega de recursos para la Autoridad Nacional Palestina, y un tibio compromiso para la acción contra el cambio climático.
El peso de los hechos obligó a los líderes elaborar una declaración final, que fue leída por su anfitrión Tony Blair, en la que se afirma que "no hay ni esperanza ni futuro para el terrorismo", y que agrega que los terroristas pretenden llevar el "pánico, la desesperación y el odio al corazón de la gente" pero no lo lograrán.
Los países del G-8 - se comprometieron a “mejorar el intercambio de información” sobre el movimiento de terroristas sobre todo en áreas susceptibles de ser golpeadas como el transporte. Asimismo, se proponen mejorar las normas de seguridad para el ferrocarril y el metro, blanco de los ataques del 11-M en Madrid en 2004, y del reciente 7-J en a la capital inglesa.
La cumbre no consiguió que todos los países miembros se comprometieran a elevar cada uno al 0,7% de su Producto Interior Bruto (PIB) la ayuda al desarrollo para 2015, ni tampoco llegaron a un consenso sobre la eliminación de los subsidios a la agricultura en los países desarrollados, que perjudica a los países más pobres.
El mismo Tony Blair, admitió que los acuerdos no eran "lo que todo el mundo quería", pero calificó lo alcanzado como un “progreso real”.
En concreto, el G-8 decidió aumentar su ayuda a los países pobres en 50.000 millones de dólares para el año 2010, y condonará la deuda con las instituciones financieras internacionales de algunos países africanos si éstos se comprometen a emprender una serie de reformas.
El acuerdo fue aplaudido por el músico irlandés Bob Geldorf, organizador de los conciertos Live 8 contra la pobreza del pasado fin de semana. Sin embargo, la organización humanitaria Oxfam relativizó la importancia de lo alcanzado al señalar que estos recursos, que no serán realidad hasta 2010, representarán tan sólo un 0,36 por ciento del Producto Interior Bruto medio del G-8, el mismo nivel que en 1987.
Blair está consciente de este punto. Por ello, sentenció que el acuerdo “no es el fin de la pobreza en Africa, sino la esperanza de que se pueda acabar con ella".
En el caso de la declaración sobre cambio climático, el Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, llegó a Escocia con la intención de dar por superado el protocolo de Kioto, que su gobierno se ha negado a firmar, convirtiéndose en el único país del mundo que no lo ha ratificado.
El comunicado final tan sólo menciona Kioto en una ocasión, para indicar que "quienes lo firmamos nos alegramos de su entrada en vigor", y, aunque insta a recortar las emisiones de gases contaminantes, no fija ningún tipo de calendario o medidas concretas para ello.
A cambio, Estados Unidos accedió a que la declaración reconociera que el cambio climático "es un desafío serio y a largo plazo", y que el uso de energía de combustibles fósiles "y otras actividades humanas contribuyen en buena parte a aumentar el calentamiento de la Tierra".
Aunque para los europeos, Japón y Canadá esta afirmación parece obvia, es la primera vez que el Presidente de Estados Unidos se suma a una declaración en la que se reconoce la vinculación entre el consumo del petróleo, el gas o el carbón y el cambio climático.
Para Blair, este compromiso climático representa un nuevo y "genuino consenso", mientras el Presidente francés Jacques Chirac, valoró el giro de Estados Unidos, que ha tenido al menos "la virtud" de "desbloquear" una "situación peligrosa para el equilibrio del mundo".
El británico reconoció que le habría gustado acuerdos más concretos en ese asunto, pero descartó que se vaya a negociar el protocolo de Kioto. Para Blair, lo importante es haber preparado el camino hacia un "nuevo y genuino consenso" para cuando expire ese tratado en 2012.

El Poder de la Franquicia Al Qaeda

Ian Bremmer presidente del Grupo Eurasia, una empresa de investigación y asesoría financiera dedicada al análisis de riesgos políticos para los mercados globales, miembro del World Policy Institute y columnista de Financial Times, escribió una interesante crónica sobre El Poder de la Franquicia Al Qaeda en el Diario El País, en él señala que la organización terrorista se ha visto mermada, pero que goza aun de un verdadero poder de resistencia. La crónica es la siguiente:

Desde el 11 de septiembre de 2001, los esfuerzos internacionales coordinados para detener a terroristas han descalabrado considerablemente a la organización Al Qaeda. Gran parte de sus dirigentes conocidos han sido capturados o asesinados. Las pruebas indican que la capacidad de Al Qaeda para traficar con dinero y armas se ha visto bruscamente mermada. El número de Estados dispuestos a albergar sus actividades (e incluso su presencia) está disminuyendo. Algunos incluso han empezado a hablar de los "vestigios" de la organización de Bin Laden. Pero la capacidad de Al Qaeda para inspirar a jóvenes musulmanes airados para que cometan atentados terroristas con el sello de la organización ha demostrado ser sorprendentemente sólida. Tal y como nos recuerda la inesperada violencia del jueves en Londres, la franquicia global de Al Qaeda goza de un verdadero poder de resistencia. Hasta las iniciativas más sofisticadas y decididas para abordar esa amenaza han tenido un éxito limitado, y los radicales islámicos -ya sea en Oriente Próximo, el sur de Asia, Europa u otros lugares- siguen planeando y perpetrando ataques.
Desde Bali a Madrid, pasando por Londres, cada vez parece más probable que los jóvenes que no se entrenaron con Bin Laden en Afganistán y que carecen de una posición establecida en la jerarquía de Al Qaeda estén cometiendo atentados de cosecha propia bajo la bandera de Al Qaeda. Tras una serie de prominentes detenciones relacionadas con el terrorismo, las autoridades británicas acababan de bajar el nivel de amenaza terrorista de "grave general" a "sustancial". Sea justo o no, ahora esa decisión será analizada. La relajada valoración de la amenaza indica que las autoridades británicas no estaban escuchando la cháchara transnacional de larga distancia que (nos gusta creer) nos advierte de un próximo ataque. Pero es bastante posible que un grupo de islamistas que ya se encontraba en Gran Bretaña no necesitara la autorización de nadie fuera del país. Tal vez intentaran imitar o impresionar a Al Qaeda, más que actuar en su nombre. Los responsables de la lucha antiterrorista de Gran Bretaña serán el blanco de las críticas, pero últimamente han disfrutado de un éxito al que se ha dado mucha publicidad. En 2004 frustraron varios atentados en potencia contra objetivos británicos, inspirados tanto fuera como dentro del país, y capturaron literalmente a cientos de sospechosos. En marzo de 2004, la policía detuvo a ocho hombres en Londres y sus alrededores, y se incautó de media tonelada de nitrato de amonio para la fabricación de bombas, en lo que se definió como la mayor operación antiterrorista de su historia. Todos y cada uno de los detenidos eran ciudadanos británicos de ascendencia paquistaní.
Las empresas estadounidenses extremaron la seguridad en sus oficinas londinenses en agosto de 2004, tras las advertencias oficiales de la existencia de una trama de Al Qaeda para atacar instituciones financieras de la ciudad. Los bancos y empresas de Londres ya llevaban varios meses en alerta en respuesta a los avisos de que durmientes de Al-Qaeda que vivían en Gran Bretaña podían atacar objetivos económicos con coches bomba. El centro de Londres y el distrito financiero de Canary Wharf fueron identificados como los dos principales objetivos de los terroristas para intentar perjudicar al comercio británico. Esos atentados todavía no se han materializado. Los servicios de seguridad británicos revelaron en noviembre de 2004 que habían destapado una trama para perpetrar "un atentado terrorista similar al del 11-S", con aviones dirigidos al aeropuerto de Heathrow y al distrito de Canary Wharf de Londres. Se descubrieron unos elaborados planes para dicho asalto en un manual en un campo de entrenamiento de Al Qaeda en Kandahar, Afganistán. En el documento se describía cómo construir una furgoneta bomba dirigida por control remoto; incluía una nota garabateada que insinuaba que el objetivo era Moorgate, en el centro del distrito financiero de Londres.
Hasta el siete de julio de 2005, esas detenciones y esos atentados frustrados parecían un impresionante historial de lucha antiterrorista eficaz. Pero aunque su éxito da muestra de una extraordinaria labor policial, también nos recuerda que un elevado número de radicales islámicos dentro de Gran Bretaña han estado ocupados planeando mortíferos ataques en el corazón de una de las ciudades más abarrotadas del mundo. Las detenciones también revelan que a los funcionarios antiterroristas se les da mejor descubrir a terroristas con una conexión directa con el extranjero. El erradicar a los yihadistas locales que planean atentados por su cuenta es un desafío mucho más complejo. ¿Por qué apuntan los atentados de Londres a que los responsables podrían ser grupos locales? Esta serie de ataques sincronizados indica un grado de planificación que concuerda con una prolongada estancia en Gran Bretaña. Y los funcionarios británicos, que controlan las comunicaciones internacionales de los sospechosos de terrorismo, no parecían haber recibido ningún aviso previo sobre la violencia que se avecinaba. La declaración de autoría de los atentados por parte de este grupo antes desconocido carecía de la habitual sofisticación retórica de Al Qaeda.
Pero no debe menospreciarse la sofisticación técnica de un pequeño grupo de individuos altamente motivados, y tampoco los retos logísticos y obstáculos legales que comporta realizar un seguimiento de algunos supuestos terroristas integrados en la gran comunidad musulmana de Londres. No obstante, ése es precisamente el desafío al que siguen enfrentándose los funcionarios de Londres y docenas de grandes ciudades de todo el mundo. Y ésa es la fuente constante del poder de resistencia de Al Qaeda: su capacidad para motivar a otros para que hagan lo que a su base tradicional cada vez le resulta más difícil conseguir. Es difícil culpar a las autoridades británicas por su historial de lucha tras el terror del 11-S. En la actualidad, Al Qaeda posee una capacidad considerablemente menor que hace cuatro años, y los funcionarios antiterroristas británicos merecen un gran reconocimiento por ello. Pero en las grandes ciudades de todo el mundo (Londres, París, Moscú, Washington, Nueva York y otras) las autoridades están descubriendo que el daño infligido a "Al Qaeda, la organización", no ha aminorado el crecimiento de "Al Qaeda, la idea

Atentado en Londres

Hago pública, con toda mi energía, mi condena a "los salvajes atentados" que se produjeron en Londres y expreso mi solidaridad más profunda con la población de esta ciudad, el Gobierno, las autoridades y el pueblo británico.
No hay nada, absolutamente nada, que justifique la muerte de Seres Humanos inocentes, es por ello que se debe perseguir a los criminales que han perpetrado tan repugnante atentado contra una ciudad que estaba celebrando su elección como sede de los Juegos Olímpicos de 2012.
Envío mis más sentidas condolencias a las familias de las víctimas y hago un llamamiento a la unidad de todos quienes creemos en la libertad y en la paz frente a la barbarie del terrorismo.
En el día de ayer, para tristeza de la humanidad, la ciudad de Londres fue víctima de una serie de atentados que costaron la vida a un número no determinado de personas inocentes.
Según lo aparecido en la prensa, la policía británica informó que el número de muertos en los atentados de este jueves en Londres ascendió a 37, y no descartó que la cifra continara creciendo en las próximas horas. El número de personas heridas se estimó en 700.
El ministro de Interior británico, Charles Clarke, confirmó que se produjeron explosiones en al menos tres estaciones del Metro y en un autobús. Clarke declaró que las explosiones en Londres han causado "terribles daños personales".
Las autoridades del gobierno británico informaron que ya está en marcha una gigantesca operación de inteligencia para encontrar a los responsables de los atentados ocurridos en el sistema de transporte de Londres el jueves por la mañana.
La primera explosión ocurrió poco antes de las 8:00 GMT cerca de la estación de metro Liverpool Street, que se encuentra a pocas cuadras de la estación principal del centro financiero de la capital británica.
Minutos más tarde estallaba la segunda bomba. Esta vez en una de las líneas más profundas del metro, la Picadilly, lo que ocasionó la muerte de 21 personas en el trayecto entre King's Cross y Russell Square.
El incidente en el tercer tren, en la estación de Edgware Road, abrió un hueco en el túnel por donde viajaba, lanzando escombros a los carriles adyacentes.
El cuarto y último atentado arrancó el techo de un autobús de dos pisos, a pocos metros de la estación de Russell Square, una zona donde se encuentran decenas de hoteles.
El diario La Voz de Galicia publico el siguiente análisis:
Análisis: Análisis La amenaza del terrorismo global de raíz islamista
La tercera guerra mundial asimétrica
Al Qaida, sus 30 filiales locales y regionales y numerosas células autoconstituidas, que se extienden por 60 países, utilizan el terror indiscriminado para golpear a Occidente
(Enrique Clemente la voz redacción)

Los atentados de ayer en Londres son el último episodio de lo que algunos analistas consideran la tercera guerra mundial. Se trata de un conflicto bélico muy diferente de los anteriores, porque es asimétrico. Los contendientes son la única superpotencia mundial y sus aliados, ya sean occidentales o musulmanes, y una red terrorista islamista difusa y fantasmal, que se extiende por unos 60 países. Este bando es el que ha declarado una guerra total, porque aunque es infinitamente más débil posee un arma letal para golpear a sus poderosos enemigos: El uso indiscriminado del terror contra civiles, con el objetivo de causar el mayor número de muertos.
El experto Fernando Reinares agrupa en lo que prefiere llamar «terrorismo internacional» a Al Qaida, sus entre 20 y 30 entidades afiliadas de ámbito local o regional y muchas células autoconstituidas en diferentes países, pero alineadas con la organización de Bin Laden. Sólo en el 2004 se atribuye la autoría de casi 200 atentados cometidos en 13 países y cinco regiones geopolíticas a 17 grupos vinculados a este complejo entramado multinacional.
Desde el 11-M, Europa no había sufrido ningún ataque terrorista de envergadura, aunque ni mucho menos dejó de ser un objetivo prioritario. La razón es que los yihadistas han concentrado todas sus fuerzas en Irak, escenario de una batalla que consideran crucial en su lucha contra los infieles . Se ha demostrado que los terroristas globales tienen capacidad para actuar a la vez en suelo europeo, seguramente a través de sus células autoconstituidas, en este caso en el Reino Unido. Pero la de ayer es la crónica de unos atentados anunciados. Sir John Stevens, jefe de Scotland Yard, declaró pocos días después del 11-M que un atentado terrorista en Londres era «inevitable». El alcalde de Londres, Ken Livingstone, calificó entonces de «milagroso» que no se hubiera producido todavía. «Los servicios de seguridad británicos ya consideraban que un gran atentado era cuestión de tiempo», señalaba ayer el embajador israelí en Londres, Zvi Jefetz. Este patético reconocimiento de vulnerabilidad muestra la magnitud de la amenaza a la que se enfrenta Occidente ante unos terroristas dispuestos a matar pero también a morir, porque creen que tendrán como recompensa el paraíso. ¿Cuáles son los objetivos de Al Qaida y sus satélites? Frente a autores como André Glucksmann, que considera que los terroristas islamistas con nihilistas que siguen la divisa Mato, luego existo ; o Michael Ignatieff, que afirma que no tienen ninguna meta política; lo cierto es que sí tienen objetivos políticos y los han explicitado claramente. Como dice Javier Jordán en Profetas del miedo , «su comportamiento es estratégico» y los terroristas no son «locos ni autómatas», sino que tienen un plan.
La primera y más obvia lectura de los atentados de Londres y Madrid es que son una «venganza» por la implicación de los gobiernos de Blair y Aznar en la guerra de Irak. No hay duda de que el 11-M pretendía también desalojar al PP del poder y provocar la retirada de las tropas españolas de Irak. Al igual que los atentados en Arabia Saudí y otros países musulmanes tienen como fin derribar regímenes considerados apóstatas. Todo esto es cierto, pero no hay que olvidar nunca que la amenaza contra los países occidentales es muy anterior al 11-S, el 11-M y el 7-J, no es coyuntural.
Los terroristas islamistas creen que actúan en legítima defensa contra una conspiración encabezada por EE.UU. para aplastar el Islam, por lo que Bin Laden entiende que la guerra santa es una obligación moral. Así, en una entrevista concedida a Peter Arnett (CNN) en 1997 decía que «la misión de matar a los americanos y sus aliados -civiles y militares- es un deber individual de todo musulmán que puede realizar en cualquier país en el que sea posible». En agosto del 96, el líder de Al Qaida hizo su primera declaración de guerra contra EE.UU., que en febrero del 98 extendió a los «cruzados y los judíos». Objetivo final
Su fin último es movilizar a la que consideran nación musulmana para restaurar mediante la guerra santa o yihad un califato que se extienda desde el extremo occidental de la cuenca mediterránea hasta los confines del sudeste asiático para que su interpretación rigorista de la religión islámica domine el mundo. Por ello, como señala Reinares, el terrorismo internacional actúa con la deliberada intención de afectar la estructura y distribución de poder en regiones enteras del planeta o incluso a escala mundial.
Otra cuestión que se repite es: ¿tiene causas este tipo de terrorismo? Ningún atentado está justificado, pero sería absurdo, miópe y suicida desconocer o minusvalorar cuál es su caldo de cultivo. El principal es el resentimiento y la frustación contra lo que consideran humillación por parte de EE.UU. y sus aliados a los musulmanes. Las intervenciones en Afganistán e Irak, que han causado decenas de miles de víctimas civiles, o el apoyo incondicional de Bush a Israel frente a los palestinos sirven como excusas para asesinar. No así la pobreza, como se sostiene con desconocimiento.

La Innovación

Qué es la innovación?
¿De qué hablamos cuando hablamos de INNOVACION?, esta es una de las grandes interrogantes que tenemos que hacernos como pais, los paises que mas han avanzado en los ultimos años se lo han preguntado y encontrando una respuesta adecuada a dicha interrogante. Esta conversacion debemos darla en el país, por ahora creo conveniente entregar la visión que da Fernando Flores sobre esta interrogante.

"Uno de los consensos que existe hoy en Chile es que la innovación y la educación son dos de los principales “cuellos de botella”. Se trata de dos ámbitos que, siendo autónomos, no están desconectados y tienen puntos en común. Al respecto, lo único que hace referencia al tema es el Informe sobre Competitividad y lo señalado por el World Economic Forum, pero de ahí para adelante, no hay mayor debate ni compresión del tema. Nadie entiende por qué esto es así. Son varias las preguntas en torno a este tema: ¿por qué la innovación se ha puesto de moda?, ¿qué significa innovación en el siglo XXI?Innovación ha habido siempre, pero ¿por qué ahora tiene tanta relación con la economía?, ¿por qué algunos países se meten en el tema y otros no?, ¿por qué se hacen fortunas de empresas tecnológicas, principalmente en Estados Unidos, y por qué en Chile no?, ¿es la innovación pura tecnología o hay algo más?La gran pregunta es ¿por qué Chile está trancado? y ¿qué hay que hacer para des-trancarlo?Lo primero que hay que entender es que estamos hablando de competitividad, y un consiguiente aumento de la productividad. El secreto de una economía dinámica es el aumento de la productividad, pero esa es una de las condiciones y no la única, para ser competitivos.Un segundo tema que hay que entender es el fenómeno de las revoluciones tecnológicas, lo que yo llamo los “tsunamis tecnológicos”, sobre todo en un país pequeño, con menos del 3 por mil de la producción, que no tiene ninguna posibilidad por sí mismo, de parar estos fenómenos. Estamos hablando de fenómenos de la magnitud de la energía atómica, la invención del motor a gas, la llegada de los ferrocarriles, los chips, la biotecnología, la primera revolución industrial, entre otros.¿Qué son estas revoluciones tecnológicas? Y para responder esa pregunta, me inclino por la Escuela Económica Inglesa, y en particular, los trabajos de la venezolana Carlota Pérez, quien se refiere a la “teoría de las grandes olas”. Ella sostiene que cuando se produce -en alguna región- un salto cuántico de productividad, que da origen a cadenas de innovaciones y a un especio para innovaciones disruptivas, terminan no sólo transformando la productividad, sino también reformando la división del trabajo, los límites de las industrias y, también, alternado las relaciones sociales, los valores y estilos de la sociedad.Hoy estamos viendo la última etapa de la Revolución Industrial Manufacturera, cuyo epítome fue el automóvil, los electrodomésticos, la industria del consumo de electrónicos, hasta el “mainframe”. Hoy somos testigos de la nueva esfera que es la industria de micro chips, de los computadores, de las redes digitales, en una estructura de satélites, fibra óptica, redes inalámbricas. Todo esto, con la universalización de lo digital a través de Internet, que tuvo su burbuja financiera el 2001, pero que no por ello ha dejado de ser un fenómeno potente.A su vez, ya estamos en los albores de otra ola, tal vez la más significativa de todas, que es la Revolución Biotecnológica y de bio-materiales, que alterará profundamente la medicina, la agricultura, lo forestal, la ecología, la explotación de minerales, y en último término, la naturaleza y dignidad humana.Hay que entender que cuando hablamos de la economía, nos referimos a la producción y distribución de bienes y servicios, que ocurren en el medio de esta revolución. No existe un mundo de los recursos naturales, puro, que viva al margen de esto.Estas dos revoluciones han cambiado la esencia de la naturaleza, haciendo evidente que todo lo natural lleva el sello de la intervención humana, y que el mundo digital ha hecho del planeta ubico e instantáneo. Todo se conecta como si fuera un sólo punto. Chile no puede seguir pensando sobre dos premisas que discuten el tema tecnológico, porque de lo contrario, nos vamos a estrellar contra un muro impenetrable. Un muro que otras economías y países, que son también fuertes en recursos naturales –Francia, Australia, Nueva Zelandia- lo han derribado.¿Cuáles son estas dos falacias? Lo podemos llevar a la tesis de izquierda y la de derecha. La tesis de izquierda: que dice que innovación es igual a creatividad, porque hay que tener ideas y que estas vienen de gente creativa, con background en el campo de las ciencias. Teniendo una pizca de verdad estas ideas, están profundamente equivocadas en su raíz. A pesar de que muchas veces lo son, las innovaciones no son sólo de productos basados en tecnología. Estas pueden ser en procesos productivos o de relaciones de identidad, de estilo y valores, o una mezcla de todo esto.La innovación tiene que ser competitividad, y ser capaz de atraer clientes que estén dispuestos a pagar por estos bienes y servicios -pero dejando de lado otros bienes y servicios-, que sean competitivos y que los clientes los prefieran, o que den acceso a satisfacciones nuevas. Por ejemplo, un teléfono celular no es lo mismo que uno fijo. Permite comunicación en movimiento, es walkie talkie y GPS al mismo tiempo, sirve para la familia y para el trabajo, en forma indistinta. Un computador equipado de Internet y procesador de texto no es lo mismo que la más perfecta máquina de escribir y sala de télex, y las usan en altas aplicaciones comerciales, la usan científicos, el estudiante, la dueña de casa, algo que quince años atrás era impensable.El problema de pensar las ideas es quedarse en el prototipo, y no darse cuenta que en un mundo globalizado las innovaciones tiene que posicionarse en el corto plazo, en mercados muy amplios, muchas veces planetarios, con un fuerte posicionamiento de marketing. Y además, requiere de la ayuda de financistas especializados, como son los “venture capitals californianos”, y al decir californianos estoy señalando un estilo y concentración que obviamente abarca otros puntos del planeta, que lo que aportan principalmente no es dinero, sino que redes de gestión y posicionamiento para, la mayoría de las veces, emprendedores sin experiencia previa. La segunda idea equivocada es pensar que la tecnología es, básicamente, uso y adaptación de adelantos que están en el mercado. Esto también tiene una pizca de verdad, porque lo bueno continúa y la respuesta a las transformaciones que el mercado está teniendo, generada por esta proliferación de prácticas, hacen que sea imprescindible hacer esto. Sin ir más lejos, ninguna industria ni negocio moderno puede estar experimentando con Internet, a nivel organizacional. Ninguna industria farmacéutica seria puede dejar de considerar lo que está pasando en la biotecnología, pero si sólo se hace eso, se corre el riesgo de que innovaciones disruptivas den origen a nuevos rivales que no operan con la misma estructura de clientes y costos, y que terminan desplazando del poder a los tradicionales, dando origen muchas veces a nuevas industrias y categorías industriales.Existe, por lo tanto, un tercer negocio innovativo, particularmente en el mundo tecnológico, -pero no sólo en él-, que es el intento de crear innovaciones disruptivas. Dada sus nuevas formas productivas, generen excedentes muy atractivos, con nuevos clientes, y que de ser exitosos, logren crear al final, buenos resultados no sólo con los clientes sino también con los mercados financieros. Por lo tanto, resultan ser atractivos, también, a todo tipo de especulación financiera, lo que permite el último salto que es la creación de grandes industrias. La industria que ha dado origen a Microsoft, Google, Cisco, y algunos que ya han desaparecido o han sido absorbidas, pero igualmente muy rentables, como fueron las primeras industrias de procesadores de textos, que terminaron por hacer desaparecer a la vieja industria de “mainframes” de computadores. Sólo IBM ha sobrevivido a todo ese mundo, pero a costa de una total transformación, desde una empresa de hardware a una de servicios, y dejando de ser el gran líder que fue por cerca de 60 años.¿Dónde estamos ahora?El problema de Chile es que no va a poder crecer en base a la exportación de materias primas, básicamente más producción industrial asociadas a estas materias primas, por varias razones. Una de ellas es que las materias primas tienden a buscar competitividad por medio de la utilización de maquinarias e inversiones caras, cuyo aumento de la productividad es en una industria que está fuera de Chile. Entonces, eso nos obliga a pensar en ser un “cluster”. Pero para que los “clusters” funcionen, deben tener en su interior empresas productivas y servicios innovativos, porque de lo contrario el cluster no puede funcionar ni competir con proveedores extranjeros.Esas empresas innovativas, en general, deberán tener un gran componente tecnológico, basado en las ciencias; una alta eficiencia de procesos; que además se hagan cargo de un problema estructural que el país tiene que es su distancia de los centros de consumo. Internet va a hacerse cargo de una parte de esto, pero se requiere una logística integral, con todo lo que significa puertos, aeropuertos, procesos de embarque y desembarque, y una alta eficiencia para poder ser competitivos.La desventaja que tenemos implica que podemos cultivar la ventaja de la logística, distancia que por lo demás también es una ventaja. Por ahora, estamos lejos de los focos destructivos de hombres y terrorismo, lo cual nos hace atractivos y esto unido a su geografía, puede ser fuente de muchas otras ventajas y posibilidades.Nos encontramos aquí con un mundo digital débil. Chile, por ahora, está participando muy poco en la exportación de productos de software y nada de hardware. De lo único que nos podemos vanagloriar es del SII y el Registro Civil, y esto nos indica que lo institucional también puede ser una fuente de innovación. Pero, a pesar de esto, no estamos en el eje, somos adaptadores. El punto que nos debe importar ahora es cuándo se podrían hacer este tipo de cosas. Respecto a la biotecnología y la biología, el país está recién despertando a esa posibilidad. Algunos sectores serán decisivos para el país, en el sentido de tomar algún liderazgo en esta materia, como son la explotación minera y en la industria de recuperación ecológica, donde no existe las mismas reservas ni controversias que en el campo de los transgénicos. Ahí hace falta una inversión decisiva en educación, promoción, proyecto-país, que envíe señales claras de que estamos hablando de una opción nacional, y cuidarse de preparar una generación de emprendedores -junto a la educación científica-, que sean capaces de superar esto.La experiencia indica que en este campo, el período de financiamiento de este tipo de empresas es mucho más largo que en otras áreas, que requieren equipos relativamente pequeños pero con horizonte de financiamiento e inversión de mínimo cinco años, y de aproximadamente US$5 millones anuales. Seis a siete grupos es el máximo que uno puede visualizar de un país que es capaz de ejecutar, en el corto plazo, y poner en marcha. Son US$30 a US$35 millones anuales, por cinco años. Estamos hablando de un presupuesto de US$150 millones para cinco años, lo que probablemente, tiene que ir acompañado de un esfuerzo educativo, de otros US$30 millones, para la educación e investigación.Estas cifras son aproximadas y subjetivas, pero permiten dimensionar el volumen que requiere este proyecto-país, que es relativamente pequeño, considerando la magnitud de inversión pública en otras áreas, el tamaño del país y lo que está en juego.La principal dificultad que tiene Chile no es económica, sino de visión. De darse cuenta de lo que está en juego, las oportunidades y los riesgos. Y después, de acuerdo político, que cree la capacidad en que se exprese en proyectos que tengan las reglas del juego claras, transparentes, para que el país entero vea que en estas áreas más generales se está jugando parte de su destino futuro.La clase dirigente chilena, empresarial y política, debe ponerse a al altura de este desafío."

EL LEVIATÁN

En el curso de Blog de Fernando Flores escudriñando su blog, encontré en un artítculo muy interesante donde hacia mención a la obra de Thomas Hobbes el El Leviatán, para cualquier estudiante de las ciencias sociales este es sin duda una obra muy interesante y que recuerda seguramente muchas horas leyendolo, otras entendiendolo y pocos minutos dando una prueba sobre aquello, en el caso de los estudiantes. Recomiendo aquellos que no lo conocen leer el El Leviatán, ya que les traerá mas de alguna imaginativa idea.

BLOG COMO UNA HERRAMIENTA PARA GENERAR VALOR

Desde ayer me encuentro en un curso de Fernando Flores sobre los BLOG, además de ser un interesante oportunidad de ampliar mis redes he aprendido algo muy importante sobre el hecho mismo de poder tener un BLOG.

Dar valor a los Blog, es una misión muy importante para cada uno de los que ya tienen uno, asi como también para aquellos que esperan realizar uno, Fernando Flores decía:"De qué me sirve un blog, si no le estoy dando valor?????, estos valores son económicos o afectivos y la idea es lograr que apartir de nuestros juicios y recomendaciones generemos valor tanto para nosotros mismos como para aquellos que se encuentran visitando cada uno de nuestros blogeos.

En lo personal creo que esta herramienta de la información permite a otros conocer aquello que me interesa y poder conocer mis juicios sobre aquellas preocupaciones y acciones que me convocan, por ello el valor que pretendo generar con este blog es poder alcanzar a mucha gente mis experiencias, juicios, acciones y por sobre todo construir juntos conversaciones, interesantes, inovadoras y llenas de sueños.

La revolucionaria reforma del matrimonio: ¡YO ESTUVE ALLI!

La libertad es un concepto discutido por muchos y hace muchos años, la Ley que permite abolir la discriminación de orientación sexual en España abre la puerta a construir paises mas nobles, más transparentes y menos intolerantes, el cambio cultural es fundamental a la hora de establecer metas país.

La ciudadanía y los partidos políticos son llamados a enfrentar estos temas con mayor fuerza y transformar la cultura del siglo XXI.

"El 21 de abril de 2005 el Congreso de los diputados aprobó por amplia mayoría el Proyecto de Ley por la que se modifica el Código Civil en materia de matrimonio, permitiendo que sea contraído por personas del mismo sexo, lo que pondrá fin a una discriminación oscurantista que aún sigue vigente en la inmensa mayoría de los Estados de nuestro planeta, siendo más de setenta aquellos en los que las relaciones homosexuales son consideradas como delito.
En la fiesta que esa noche tuvo lugar en Madrid, Pedro Zerolo y Beatriz Gimeno, que fue el uno y es ahora la otra, respectivamente, presidente y presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales, nos hicieron notar que ese momento era uno de los que, dentro de muchos años, nos haría decir: ¡yo estuve allí! Así es." Iniciativa Socialista

Visiten esta pagina y leean el articulo completo.

VOLUNTARIOS HOY LESOS MAÑANA??

El terremoto ocurrido hace ya una semana no sólo remeció la tierra sino también las conciencias, esto porque muchos jóvenes y adultos en su afán de ayudar han dirigido sus energías a través de donaciones, mensajes, voluntariado directo, etc.. Pero pese a ello me preguntó si ese afán de ayudar no será producto de otras muchas cosas mediatizadas y que como esas otras cosas, pasara luego de que deje de transmitirse en la televisión, radios y prensa escrita. ¿Será que nuestra solidaridad no es un efecto más de los medios y que cuando aparezca una nueva noticia todo se volcará a ello dejando la trajedia del norte en la pagína de atras?

Muchas otras cosas han pasado a la historia nombrarlas sería ocupar muchos carácteres más en este mensaje,pero para no dejarlo difuso me recuerdo temas como la corrupción, la pedofilia, niños abandonados, campamentos callampa, etc.

Somos los chilenos realmente solidarios o respondemos a un impulso mediatizado que se desvanece rapido seguido de la misma solidaridad inestable. Esperamos que estas especulaciones sean erradas y nuestro espirítu no se vaya con las "news letter" sino que se quede como una tarea importante, latente y de la cual aún queda mucho por hacer.

Que mañana no nos hagamos los lesos y nos hagamos cargo no tan sólo del terrmoto, sino de la pobreza, la eduaci-on, en fin del futuro.

VISITEN EL BLOG DE UN AMIGO

Una de las cosas mas interesantes de los blog es que puedes compartir ideas y sueños o discutir lo mismo con otros, en este camino virtual me topé con el blog de un amigo muy singular y que seguramente tiene mucho que decir. Cesar Rama es su nombre, periodista espero que los temas tratados sean de su interes.

A partir de hoy lo tendremos en nuestro blog como enlace. Un abrazo Cesar sigamos blogeando.

La crisis en la seguridad social de Estados Unidos

El siguiente artículo lo encontre en la pagina de rebelión.org en la cual tenemos el enlace, espero pueda ser interesante y generar una buena reflexión..

La Crisis en la seguridad social de Estados Unidos
Noam Chomsky
Altercom

En el debate sobre la seguridad social, los asesores del presidente George W. Bush ya han ganado, al menos a corto plazo.

Bush y Karl Rove, subjefe de gabinete, han tenido éxito en convencer a la mayoría de la población de Estados Unidos de que hay un serio problema con la seguridad social. Eso abre el camino para considerar el programa de invertir en cuentas privadas en vez de confiar en el sistema público de pensiones.

El público ha sido aterrorizado, de modo similar a lo que pasó con la inminente amenaza de Saddam Hussein y sus armas de destrucción masiva. La presión en los políticos está aumentando ahora que los líderes de la Cámara de Representantes esperan redactar un proyecto de ley sobre seguridad social para el próximo mes. Para tomar la cuestión en perspectiva es bueno señalar que la seguridad social estadunidense es uno de los sistemas públicos de pensiones menos generosos de entre los que existen en los países avanzados, según un nuevo informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

El gobierno de Bush quiere «reformar» la seguridad social, lo que significa desmantelarla. Una enorme campaña gubernamental de propaganda en los medios ha confeccionado una «crisis fiscal» que no existe. Si algún problema aparece en el futuro distante, podría ser superado con medidas triviales, tales como elevar el tope en el impuesto a los salarios. La historia oficial es que los Baby Boomers (niños nacidos tras la Segunda Guerra Mundial, cuando hubo una explosión demográfica) van a imponer una carga más pesada en el sistema porque el número de gente trabajando en relación a los ancianos declinará, lo cual es cierto. Pero ¿qué paso con los Baby Boomers cuando ellos estaban entre los cero y los 20 años? ¿No estaban los trabajadores haciéndose cargo de ellos? Y eso, en una sociedad mucho más pobre.

En la década del 60, lo demográfico causó un problema, pero difícilmente una crisis. La explosión fue encarada con un gran aumento de gastos en la escuela y en otras facilidades para niños. El problema no fue grande cuando los Baby Boomers estaban entre cero y 20, entonces ¿por qué va a ocurrir ahora cuando están entre 70 y 90? La cifra a tomar en cuenta es la llamada proporción del trabajador respecto a la población. Esta proporción alcanzó su punto más bajo en 1965. No va a alcanzarla nuevamente hasta 2080, según los cálculos de la administración de la seguridad social. Cálculos tan alejados en el futuro no tienen sentido. Además, cualquier problema fiscal que pudiera surgir en el cuidado de los boomers ancianos ya ha sido pagado, a través del aumento de los impuestos en las ganancias de 1983, diseñado con ese propósito. Y para el momento en que haya fallecido el último boomer, la sociedad será mucho más rica, con cada trabajador produciendo mucha más prosperidad.

En otras palabras, nosotros ya hemos pasado la crisis. Cualquier cosa que venga será solamente cuestión de ajustes de uno u otro tipo. Mientras tanto una crisis fiscal muy real se vislumbra: la atención médica.

Estados Unidos tiene uno de los sistemas más ineficientes del mundo industrializado, con un costo per cápita mucho más alto que el de otras naciones y entre los peores resultados en materia de cuidado de la salud. El sistema está privatizado, una de las razones de su ineficacia.

Pero «reformar» el sistema de atención médica no está en la agenda. Y entonces enfrentamos una paradoja: la crisis fiscal real y muy seria no es una crisis, y la no crisis requiere una acción drástica para socavar un sistema eficiente que es bastante bueno.

Los observadores racionales tratan de determinar las diferencias entre la seguridad social y el sistema de atención médica que podría explicar la paradoja. Las razones son simples. Usted no puede reformar un sistema de atención médica que está bajo el control de las compañías de seguros y de las empresas farmacéuticas. Ese sistema es inmune, aun cuando esté causando tremendos problemas financieros, además del costo humano.

La seguridad social es de muy poco valor para los ricos, pero es crucial para la supervivencia de los trabajadores, de los pobres, de sus dependientes y de los incapacitados. Y como es un programa gubernamental, tiene costos administrativos tan bajos que no ofrece nada a las instituciones financieras. Beneficia solamente a la «población subyacente», no a los «ciudadanos sustanciales», para utilizar la ácida terminología de Thorstein Veblen.

El sistema médico, en cambio, trabaja muy bien para la gente de «importancia» en un sistema en el que la atención médica es distribuida efectivamente por la riqueza, y enormes ganancias fluyen a poderes privados por una administración de enorme ineficacia.

El Congreso de Estados Unidos promulgó recientemente una reforma sobre quiebras que aumenta la opresión de la población subyacente. Cerca de la mitad de las quiebras en Estados Unidos son resultados de gastos médicos.

La opinión y la política oficial no están sincronizados. Como en el pasado, la mayoría de los estadunidenses están en favor de un seguro de salud nacional. En una encuesta del The Washington Post-ABC News de 2003, un 80 por ciento consideraba la atención médica universal «más importante que rebajar los impuestos». La seguridad social se basa en un principio extremadamente peligroso: usted debe preocuparse si la viuda incapacitada que vive en su pueblo tiene alimentos.

Los «reformadores» de la seguridad social preferirían que usted se concentre en aumentar su consumo de productos y que se subordine al poder. Así es la vida. Preocuparse por otra gente, y asumir responsabilidades comunitarias por cosas tales como salud y jubilación, es algo profundamente subversivo.