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Nuestras Conversaciones, el blog de Gonzalo Prieto

El que creo y pienso debe ser la nueva configuaración política nacional

Mucho se ha hablado sobre el desgaste de las dos coaliciones más poderosas de Chile, la concertación y la alianza, de los diferentes análisis se pueden inferir muchas opiniones y por ende ellas pueden ser contrarias o a favor. En mi opinión creo que nuestro país en lo que políticamente se refiere se encuentra entrando a un proceso de reconfiguración de sus escenarios donde las coaliciones actuales son tradicionales y ya no responden a las necesidades culturales y sociales que esta adoptando Chile. Veo que existe sin lugar a dudas temas diversos que no se encuentran representados ni en la Concertación, tampoco la Alianza pero ello desde el prisma de "coaliciones" no puedo decir lo mismo en el caso individual de los partidos políticos lo que aún generan adherencia y simpatía por las puestas valorícas y políticas de cada uno de sus sectores.

En definitiva creo que la concertación y la alianza por Chile ya no resultan y no son la nueva manera de hacer política en nuestro país, creo que ya paso el momento de las concesiones que buscaban mantener una transición sin sobre saltos, la transición en nuestro país ya terminó y las señales saltan a la vista, con casos de derechos humanos en vías de resolverse, con una institucionalidad fuerte tanto en lo nacional como lo internacional, sin ninguna duda ni miedos sobre la relación entre las Fuerzas Armadas y el Gobierno, con avances significativos de una cultura diferente al Chile de los noventa.

Los desafíos de un país moderno y en sintonía con nuestros socios comerciales como los europeos, es llegar a algo más que sintonía en materia comercial, debemos también generar sintonías desde nuestra identidad a temas políticos, sociales y culturales, donde sin duda debemos comenzar a planear una nueva forma de hacer política y ello pasa precisamente por cambiar esta configuración de coaliciones y definitivamente construir espacios que estén más acordes a los principios valoricos y proyectos de país que cada partido político o corriente política tenga.

Un ejemplo claro de lo que digo se manifiesta en la candidatura de Sebastián Piñera, deja muy claro que lo que expreso es cierto y aún podría sumar otros pero dejo este al calor del contexto. Piñera no representa a una coalición sino que un proyecto de país diferente, este tiene seguidores y detractores que no son necesariamente la UDI, también hay algunos en la Democracia Cristiana y sumo también a los descolgados del sistema político como aquel partido Unión de Centro Centro y muchos sin militancia que adhieren a las ideas y posiciones del nuevo candidato de Renovación Nacional. Esto ocurre según mi opinión porque la gente no opta ya por las coaliciones que tuvieron un significado en un escenario que ya no es tal, opta por decisiones que van de acuerdo a sus intereses particulares y colectivos, que representa su formación valoríca y educacional obviamente muchas de ellas despolitizadas o mejor dicho "despartidizadas".

Si hacemos un recorrido por otros escenarios políticos a nivel mundial veremos que hoy las alianzas están dadas de acuerdo a los proyectos políticos y no solamente al calculo electoral que por el sistema binominal estamos obligados a mantener en Chile, hoy la discusión está en temas de ciudadanía, derechos y deberes tanto ciudadanos como políticos, la transformación tecnológica, el crecimiento con oportunidades para todos, los nuevos paradigmas de las carreras profesionales, la investigación y el empleo, desarrollo sustentable, etc.

Seguir en estas coaliciones lo único que genera es un estancamiento de la oferta política que podemos realizar a la ciudadanía, cuantos progresistas se han visto frenados por el conservadurismo de sus socios o entrapados por los conflictos de intereses o bien cuantos conservadores valorícos se alejan por el quehacer de los sectores progresistas. En fin quiero pensar que lo de Piñera es un síntoma de que en unos pocos años podamos reconfigurar el escenario político de nuestro país, donde los partidos por fin seguirán una línea mucho más valoríca y definitivamente consecuentemente política. Por supuesto no quiero ser ciego ante lo evidente, ya que alianzas electorales y convenientes existirán siempre pero a lo menos podremos discrepar y decir con mayor transparencia cuales son los proyectos de uno u otro sector.

Insisto en decir que el efecto Sebastián Piñera deja entrever que la Udi es la derecha, muchos de RN y la DC son el centro (si así se quiere interpretar) y el PPD y el PS son un bloque progresista donde tal vez en un nuevo escenario las alianzas pudiesen ser con colegas más naturales como lo son el Partido Humanista u otras corrientes políticas no institucionalizadas en partidos.

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